• viernes, 28 de enero de 2022
  • Actualizado 04:44

 

 
 

SOCIEDAD

Más saludable y libre de microplásticos: Navarra extrae una sal 'alternativa' en uno de sus parques naturales

Un 90% de las marcas de sal a nivel mundial contienen microplásticos, según diversos estudios tanto nacionales como internaciones.

Un puñado de sal proveniente de las sierras de Urbasa y Andía. CEDIDA
Un puñado de sal proveniente de las sierras de Urbasa y Andía. CEDIDA

La contaminación de nuestros mares por plásticos y lo que esto conlleva en el medio ambiente, además de la transmisión de estas partículas hasta nuestro organismo a través de los productos que consumimos provenientes del mar, es una preocupación que está a la orden del día.

Tanto es así que la Fudéu, fundación cuyo objetivo es el buen uso del castellano, eligió “microplástico” como la palabra del año 2018. Ya son varios los estudios tanto a nivel nacional como internacional que se hacen eco del problema de contaminación por microplásticos que existe en la sal que consumimos diariamente en nuestra dieta.

Según un estudio de la Universidad Nacional de Incheon (Corea del Sur) y Green Peace Asia Oriental el 90% de las sales que usamos para consumo humano contienen microplásticos.

En España, la Universidad de Alicante publicó el pasado año una investigación que concluye que con la ingesta de sal de 5 gr. al día (la recomendada por la OMS) consumimos una media de 510 partículas de plástico al año.

Este estudio asegura que las sales de mesa contienen microplásticos en distintas concentraciones moviéndose en un umbral de entre 60 y 280 microplásticos por kilogramo de sal.

ALTERNATIVAS A LA SAL MARINA CONTAMINADA

Frente a este preocupante panorama, y sin que los expertos sepan exactamente cómo actúan los microplásticos que ingerimos a nuestro organismo, debemos fijar nuestra vista en sales alternativas a las que provienen del mar.

En Navarra, a los pies de la Sierra de Urbasa y Andía, encontramos un manantial de montaña del que se extrae de forma completamente artesanal una sal libre de todo tipo de contaminantes y tóxicos como microplásticos, nitritos o metales pesados.

Gracias a la alta concentración salina y a su enclave privilegiado, la familia de expertos salineros que explotan la sal de manantial ancestral produce anualmente una cantidad limitada 100% pura con la que ha creado su gama de productos.

“Extraemos la sal de forma totalmente artesanal, como lo hacían en este mismo lugar los romanos, utilizamos las herramientas y las mismas técnicas manuales sin ningún rastro de procesos químicos” expresa Ernesto Gómez, socio de Sal Ancestral.

La extracción de esta sal se lleva a cabo únicamente entre los meses de mayo y septiembre, que es cuando se dan las condiciones climatológicas óptimas para llevar a cabo este proceso tan tradicional.

El sol y el viento son piezas clave en esta explotación. Sal Ancestral con su producción totalmente artesanal, sin procesos industriales, evita cualquier tratamiento que suponga la alteración del producto como la perdida de toda la carga mineral que esta contiene.

Lo que convierte a esta sal en una alternativa más saludable a la sal proveniente de agua del mar. Además, el sabor de esta sal de manantial es menos agresivo al paladar ya que en su composición tiene menos carga de sodio, resaltando y realzando el sabor de los alimentos.

Por su composición arcaica, la carga mineral que se encuentra en Sal Ancestral es mucho mayor a la de la sal que se extrae de los mares actuales encontrando niveles mucho más importantes de calcio, magnesio, potasio, hierro o iodo.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Más saludable y libre de microplásticos: Navarra extrae una sal 'alternativa' en uno de sus parques naturales