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Sencillo y emotivo acto a los Reyes de Navarra en el monasterio de Leyre

Los monjes celebraron su misa conventual en recuerdo y agradecimiento a los mayores del Reyno, a quien el Gobierno y Parlamento tributaron homenaje.

Homenaje  a los Reyes y Reinas de Navarra en el Monasterio de Leyre. JESÚS DIGES. EFE
Homenaje a los Reyes y Reinas de Navarra en el Monasterio de Leyre. JESÚS DIGES. EFE  

El Monasterio de Leyre y las instituciones de Navarra han recordado y homenajeado a sus Reyes, cada uno en su ámbito, como de alguna manera lo vienen haciendo desde hace doce siglos. Así lo recalcó el abad Juan Manuel Apesteguía Martínez de Goñi, quien en su homilía ya discernió la Misa de los monjes legerenses en honor de los monarcas navarros, y del pueblo que acudió a ella, del homenaje “institucional, civil”, que en esta ocasión se amplió al Gobierno de Navarra, Parlamento y presidenta.

Un doble acto, que en realidad resultó uno solo, a través del cual los centenares de personas que acudieron al Leyre disfrutaron de la mañana dominical.

El formato del acto quiso recuperar el formato con el que nació en 1973, es decir, el de un acto popular en el que Leyre como cuna del Antiguo Reyno de Navarra, acoge  a todo aquel que desea rendir un recuerdo a sus antecesores.

Como dijo el padre abad, “se trata de un acto romántico, si se quiere, de recuerdo y agradecimiento a nuestros mayores, a los cuales debemos lo que somos”. No estuvieron los Reyes de España como lo venían haciendo desde 1990 en que se institucionalizó allí el Premio Príncipe de Viana. El acto consistió en otra cosa, el de los monjes de Leyre y el pueblo navarro que quiso asistir.  De hecho, el protagonismo de los políticos resultó mínimo.

La Misa abacial tuvo el formato de cualquier domingo a las 11.30 horas, con la particularidad de su solemnidad y destinatarios. A ella asistió la presidente Uxue Barkos, junto alguno de sus consejeros y parlamentarios, en su mayoría de la oposición de UPN y PP. Después de la ceremonia, entraron a la iglesia los políticos que no quisieron estar en el acto religioso, caso del alcalde Asirón o de alguno de sus conceales (Abaurrea) como de parlamentarios de diversos partidos caso de Maiorga Ramírez, también de Bildu. Los consejeros que no desearon participar en el acto religioso, caso de Ollo o Mendoza, hicieron su entrada en el templo con el cortejo oficial,  precedidos de los ujieres que portaban las ofrendas, maceros y rey de armas y sucedidos por la presidenta de Navarra, Uxue Barkos y la presidenta del Parlamento foral, Ainhoa Aznárez.

El abad mitrado del monasterio, Juan Manuel Apesteguía Martínez de Goñi, recibió a las autoridades, que ocuparon asientos frente al panteón real para seguir un sencillo acto al que dio inicio un texto de la historiadora Eloísa Ramírez Vaquero que resume el papel en la historia de Navarra de Leyre, como “centro espiritual e intelectual de la dinastía Arista, referente histórico del reino mismo". En la ofrenda, el vicepresidente primero, Manu Ayerdi, hizo un donativo  gubernamental en agradecimiento a la custodia que de los restos reales realiza la comunidad benedictina, la presidenta del Parlamento hizo entrega de un libro de actas, y la presidenta Barkos depositó ante la reja del panteón una corona de flores rojas con la leyenda: 'Navarra a sus reyes y reinas. Nafarroak, bere errege-erreginei'.

Realzó el acto la parte musical. El himno de Navarra sonó en la entrada y salida interpretado al órgano por José Luis Echechipía y por la Banda de Trompetas y Timbales del Gobierno de Navarra durante el recorrido del cortejo por el recinto del monasterio. La Coral Nora, de Sangüesa, dirigida por Bruno Jiménez, engrandeció los actos junto al gregoriano de los monjes de Leyre. Previamente al aperitivo popular, los dantzaris de Oberena pusieron la nota de color en las afueras de la iglesia abacial.


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Sencillo y emotivo acto a los Reyes de Navarra en el monasterio de Leyre