• sábado, 16 de octubre de 2021
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SOCIEDAD

Residentes de 'El Vergel' hacen el Camino de Santiago en el centro

Txemi Corcuera, Rafael Echaide, Patxo Guerrero y José Sanz han completado el objetivo de caminar 737 kilómetros, que son los que separan Roncesvalles de Santiago de Compostela.

José Sanz (residente), Patricia Azcona (fisioterapeuta), Montse Equiza (directora), Rafael Echaide (residente), la consejera Carmen Maeztu, Txemi Corcuera (residente) y Silvia Garísoain (peluquera y autora del cuaderno de ilustraciones). GOBIERNO DE NAVARRA
José Sanz (residente), Patricia Azcona (fisioterapeuta), Montse Equiza (directora), Rafael Echaide (residente), la consejera Carmen Maeztu, Txemi Corcuera (residente) y Silvia Garísoain (peluquera y autora del cuaderno de ilustraciones). GOBIERNO DE NAVARRA

Existen tantos caminos de Santiago como personas que lo transitan. Tradicionalmente, Navarra cuenta con varias vías de la Ruta Jacobea: el llamado Camino francés, desde Roncesvalles, el ramal de Baztán, el Camino del Ebro, el que a Sangüesa llega desde Somport… y desde hace unas semanas existe la ruta de El Vergel, que lleva a la Plaza del Obradoiro, aunque no sea de manera física.

Paso a paso, por los pasillos interiores y los jardines de la Residencia El Vergel , cuatro de sus residentes han completado los 737 kilómetros que separan Roncesvalles de Santiago de Compostela. ¿Se imaginan subir a O Cebreiro viendo la Catedral de Pamplona? ¿Alguien se ha maravillado al contemplar el Pórtico de la Gloria y la vez de las cuidadas huertas de Aranzadi o del Baluarte del Redín, de Pamplona?

Txemi Corcuera (69 años), Rafael Echaide (80 años), Patxo Guerrero (71 años) y José Sanz (72 años), seguramente lo han conseguido; han caminado hasta Santiago de Compostela sin salir de su casa de la Rochapea. Alguno de ellos, con más energía, terminó el Camino en apenas 4 semanas. Otros, a ritmo constante de 5 kilómetros diarios, han llegado a ese Santiago mental en varios meses por una ruta Jacobea de nuevo trazo.

MOVERSE EN CONFINAMIENTO

Las restricciones impuestas a toda la población y su incidencia sobre la poca movilidad el pasado otoño, pusieron en alerta al equipo técnico del centro. Había que activar a los y las mayores y proponerles un ejercicio físico concreto que les animase a caminar.

Inspirados por una actividad con podómetros realizada en la Residencia Santo Domingo de Estella, el equipo de El Vergel, liderado por la directora Montse Equiza, y con el seguimiento de las fisioterapeutas, Patricia Azcona y Lorea Sanz, propuso realizar el Camino de Santiago en el recinto de la residencia y medirlo con podómetros.

Se escogió a aquellas personas con unas condiciones físicas y de salud adecuadas para este peregrinaje interior. Cada uno de los cuatro caminantes escogió su estrategia y ritmo, de acuerdo con sus características. Además, se daba la circunstancia de que residían en módulos de convivencia distintos y las caminatas había que realizarlas en solitario.

Los pasillos de las habitaciones o el acceso al salón comedor, en las tardes noches de invierno; el amplio jardín de El Vergel por las mañanas, si el tiempo lo permitía, se convirtieron en una ruta jacobea alternativa; hoy Puente la Reina, mañana Estella, la semana que viene, con suerte, Burgos… qué lejos queda Galicia.

Ruta alternativa, pero real. Tan real que, semanalmente, Patricia Azcona y Lorea Sanz, tomaban los podómetros de cada uno de los peregrinos, medían el camino transitado, calculaban en qué punto de la Ruta Jacobea se encontraba cada uno de ellos y anotaban el progreso.

DE ACTIVIDAD A PROYECTO GLOBAL

La actividad fue convirtiéndose en un proyecto. Se ha dado la coincidencia de que 2021 es considerado Año Santo Jacobeo, lo que también ha servido para darle más valor a la experiencia. Cuando la situación lo permitió, varias personas del centro visitaron la exposición organizada por el Archivo Real y General de Navarra, “Caminar a Santiago. Una mirada reflexiva”.

De forma paralela, el personal y residentes del centro, fueron implicándose en el reto, animando a los peregrinos en su camino. Así, elaboraron una Compostela personalizada a cada uno acreditando la realización del Camino; también les hicieron entrega de sendas conchas de vieira, símbolo de la ruta.

Silvia Garisoain, peluquera que atiende a los residentes y aficionada a la pintura, propuso elaborar una hoja de ruta personalizada y ha realizado un cuadernillo con ilustraciones al óleo de la llegada de los peregrinos a varios puntos del Camino de Santiago. Una sorpresa para los cuatro peregrinos de El Vergel, que esta mañana han recibido el reconocimiento a su constancia y esfuerzo.

La consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, se ha sumado este miércoles al acto de reconocimiento a los cuatro residentes, un agradecimiento que ha extendido a la dirección y al personal del centro.

“Enhorabuena por esta iniciativa", ha dicho Maeztu. "Habéis demostrado que a veces la imaginación y las ganas acaban sacando adelante proyectos tan hermosos y útiles como este. También nos habéis enseñado que paso a paso, sin importar el ritmo, se acaba llegando al objetivo”, ha recalcado la consejera.

El equipo técnico de El Vergel ha visto con agrado y sorpresa cómo el proyecto “se nos iba de las manos” y tenía una dimensión para el bienestar físico y emocional de los residentes “mayor del que preveíamos al comienzo. Puede ser un punto de partida para otras actividades motivadoras, con objetivos y que lleven a los residentes a tener un aliciente diario para sentirse mejor".


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