• domingo, 05 de febrero de 2023
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SOCIEDAD

La gran avenida de Pamplona que rinde homenaje al primer párroco que instaló calefacción central

Es el eje principal del barrio de la Rochapea, que desde 1996 se ha rehabilitado con la construcción de nuevas viviendas.

La calle Marcelo Celayeta en los ultimos dia del verano de 2021 durante la crisis del coronavirus en la Comunidad Foral. MIGUEL OSÉS
La avenida de Marcelo Celayeta es el eje principal del barrio pamplonés de la Rochapea. MIGUEL OSÉS

La avenida de Marcelo Celayeta era una carretera modesta en el barrio de la Rochapea que se prolongaba desde el puente de Cuatrovientos hasta el convento de los padres Capuchinos en Pamplona.

El pleno del Ayuntamiento de la capital navarra del 27 de julio de 1951 acordó designar el nombre de Marcelo Celayeta a este camino, que posteriormente continúa por la Chantrea hasta el hospital psiquiátrico San Francisco Javier, antiguo Manicomio, como avenida de Villava.

Don Marcelo Celayeta y Esparza nació en Riezu (Navarra) el 19 de noviembre de 1867. Estudió en el seminario episcopal San Francisco Javier. Se doctoró en teología y en derecho canónico. Primero se le asignó la parroquia de Aoiz y en 1905 fue nombrado párroco de San Lorenzo de Pamplona.

En 1914 levantó la iglesia de El Salvador en la Rochapea, popularmente conocida como las del Ave María por estar junto a las escuelas del mismo nombre, que él mismo fundó y dirigió hasta su fallecimiento el 1 de mayo de 1931.

Marcelo Celayeta tenía una personalidad extraordinaria. Fue un luchador infatigable. Consiguió el deshaucio del archivo notarial que estaba situado en en las galerías de la capilla de San Fermín, y que el Ayuntamiento de Pamplona había cedido al decano de los notarios.

Además, fue el primer párroco de Pamplona que dotó a su iglesia de bancos reclinatorios con rodilleras. El primero que instaló en su templo una calefacción central. Amplió la catequesis para los niños con sesiones dominicales de cine y les organizaba juegos y meriendas.

También publicó una hoja dominical "La parroquia y la escuela" que dejó de publicarse al editar el obispo el semanario "La Verdad" que ha llegado hasta hoy. Organizó durante veinte años peregrinaciones a Lourdes de donde era capellán honorario de la basílica.

Su fallecimiento en 1931 causó una honda impresión en Pamplona. La prensa navarra lo destacó en primera página: "Veintiseis años justos ha regido los destinos de la parroquia de San Lorenzo".

 

"Tomó de ella posesión el 30 de Abril de 1905 y parece que fue ayer, el grandioso homenaje que sus feligreses sea y con éstos todos los amigos, rindieron al virtuoso sacerdote y al celoso párroco cuando el año pasado celebró sus Bodas de Plata parroquiales".

Veinte años después, más vale tarde que nunca, el Ayuntamiento de Pamplona bajo la alcaldía de Miguel Gortari decidió darle un homenaje. Fue el domingo 5 de agosto de 1951. A las 12 horas hubo una santa misa en la iglesia de El Salvador al fundador de las escuelas del Ave María.

Se fijó una lápida enaltecedora de su persona y se decidió dar su nombre a la avenida donde radican las escuelas y la parroquia. En los comedores de las Escuelas del Ave Maria se obsequió a todos con un vino de honor durante la cual la banda 'La Pamplonesa' con el maestro José Cervantes interpretó varias piezas musicales.

"Las autoridades y representaciones se trasladaron al puente de la Estación, seguidas del gentío, y allí el alcalde señor Gortari, previas unas breves palabras, descorrió la cortina que cubría la lápida que dice "Avenida de Marcelo Celayeta", y el público prorrumpió en otra prolongada ovación", aseguran las crónicas del momento. 


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La gran avenida de Pamplona que rinde homenaje al primer párroco que instaló calefacción central