SOCIEDAD

Pamplona se pone seria con las fiestas en pisos: 150 euros de multa por persona y consecuencias académicas

Policía Municipal, universidades y agencias de alquileres trabajan intensamente para poner freno al posible incremento de las fiestas en pisos.

Vasos de fiesta en una imagen de archivo. ARCHIVO
Vasos de fiesta en una imagen de archivo. ARCHIVO  

La situación excepcional provocada por el Covid-19 obliga a tomar medidas en aquellas situaciones propicias para la propagación del virus. Y tras prohibir los botellones y el cierre del ocio nocturno todas las miradas se centran ahora en los pisos universitarios.

El comienzo del curso académico está a la vuelta de la esquina. Las dos universidades navarras comienzan las clases el próximo 1 de septiembre, por el momento, de manera presencial. Un nuevo curso que empieza ya, y con las ofertas de ocio habituales muy limitadas.

Por ello más que nunca, Policía Municipal, universidades y agencias de alquileres trabajan intensamente para poner freno a uno de los graves peligros a partir de septiembre: el posible incremento de las fiestas en pisos.

Una de las medidas para rebajar el número de estos eventos pasa por sancionar a todos los participantes de las fiestas. Hasta ahora, se sancionaba con 150 euros a la persona responsable del piso donde tenía lugar la celebración. Este año, los agentes municipales multarán con la misma cantidad pero a cada una de las personas que se encuentren en el interior de la vivienda.

En las últimas hora, Policía Municipal ha denunciado a diez jóvenes por celebrar una fiesta en un piso a altas horas de la madrugada.

Policía Municipal quiere mandar un mensaje de responsabilidad a los jóvenes en estos momentos de crisis sanitaria. Una posible fiesta va más allá de las molestias generadas a los vecinos, puede suponer un verdadero problema de salud pública. Por ello, además de las multas por ordenanza cívica se podrían valorar otras sanciones si se incumplen los decretos de salud establecidos: superar el aforo, fijado en diez personas no convivientes.

CONSECUENCIAS ACADÉMICAS  O APERTURA DE UN EXPEDIENTE

“¿Merece la pena tirar todo esto por la borda organizando una fiesta en un piso o haciendo una reunión de compañeros?”

Es la pregunta que la Universidad de Navarra hace a todos sus alumnos a través de un comunicado por correo electrónico.

En la carta de bienvenida al nuevo curso, en la que se comienza apelando a la responsabilidad de cada estudiante para evitar la propagación del Covid-19, el centro educativo tiene muy presente la problemática de las fiestas universitarias.

“Es sabido que la mayoría de los contagios se pueden originar en fiestas y encuentros sociales, en los que no se respetan las mínimas medidas de prevención e higiene (el uso obligatorio de la mascarilla, la distancia interpersonal, los aforos y la higiene de manos)”, continúa el comunicado.

La Universidad avisa que no respetar las medidas previstas en el campus puede conllevar la apertura de un expediente disciplinario y va más allá:

“En las actuales circunstancias, la mera organización de una fiesta estudiantil podría tener graves consecuencias jurídicas y académicas, aunque sea fuera del recinto universitario”.

Por otra parte, la UPNA ha transmitido a sus estudiantes que apela a la responsabilidad de cada uno de ellos en este comienzo de curso.

SANCIÓN ECONÓMICA Y EXPULSIÓN DE LOS PISOS

Las agencias de alquileres de pisos universitarios también se han movilizado en la prohibición de este tipo de fiestas.

“No es que no haya fiestas, es que en este periodo de mayor riesgo no puede haber ni invitados. Hay un riesgo de rebrote real y queremos salvaguardar la seguridad de vecinos, trabajadores, residentes y evitar cualquier riesgo de cierre de la universidad”, declaran desde Campus Home.

A medio camino entre un piso de estudiantes convencional con las comodidades y servicios de una residencia, Campus Home gestiona la estancia de más de 800 estudiantes alrededor de 200 pisos en Pamplona.

Con motivo de la crisis sanitaria del Covid-19 y el inminente comienzo de curso han elaborado un protocolo que organiza en fases el regreso de los residentes.

La primera fase consiste en la llegada de los estudiantes nacionales e internacionales. Este periodo empieza con la llegada al alojamiento y será revisado cada 15 días de la mano de instituciones académicas y sanitarias para su extensión en el tiempo. En esta etapa, "la más crucial, delicada e importante” se prohíbe traer invitados al apartamento, sin excepeciones.

Desde Campus Home ponen en aviso que en caso de incumplir esta normativa, el estudiante se expone a una sancion económica, expulsión y que hay un canal informativo abierto constante con la universidad.

En la segunda fase, de estabilización, se permitirá un máximo de dos invitados al apartamento siendo obligatorio el uso de mascarillas. La duración también será revisada cada quince días y con el mismo protocolo.

En ningún caso se podrá superar el aforo máximo, establecido en diez personas no convivientes, este curso. Para la fase tres, “donde ya los residentes son 100% responsables de las personas que ingresan en el apartamento”, la empresa permite traer un máximo de cuatro invitados.


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