• lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 20:02

 

 
 

SOCIEDAD

Los padres de El Molino dicen no sentirse "respaldados ni escuchados" por el centro ni por el patronato

Bienestar Social ha enviado al juzgado un informe con el relato de supuestos malos tratos a usuarios con discapacidad de este centro de Pamplona. 

Acceso al centro El Molino de Pamplona en la calle El Vergel
Acceso al centro El Molino de Pamplona en la calle El Vergel

Los padres afectados por los supuestos malos tratos ocurridos en el Centro El Molino de Pamplona, han explicado en un comunicado que no se han sentido "respaldados ni escuchados por el centro ni por el patronato", que según ellos han "ignorado" las directrices dadas por Bienestar Social. 

El Gobierno de Navarra ha enviado al juzgado un informe por si hubiera indicios de delito por los malos tratos por parte de monitores a usuarios en este centro ocupacional para personas con discapacidad. En el caso de un supuesto abuso sexual, por el momento la fiscalía ha solicitado el archivo de la causa. 

Los padres afectados por lo sucedido han señalado que su intención nunca ha sido ir contra el centro, donde sus hijos llevan muchos años. "Hemos depositado nuestra confianza en la Fundación Ciganda Ferrer y lo que queremos es avanzar y mejorar".

En su comunicado, los padres manifiestan su apoyo a los siete profesionales despedidos en menos de dos años y que son personas que, según relatan, "mostraron  disconformidad con la línea marcada por la gerencia y la dirección".

Para concluir, los familiares de los usuarios del centro piden transparencia y comunicación, además de "terminar con las "malas praxis demostradas". Demandan mayor supervisión y evaluación continua por parte de Bienestar Social para conseguir un centro "abierto y comunicativo". 

Junto a esta información, los padres han remitido a este medio una carta que, por su interés, publicamos de manera íntegra

SIEMPRE HAY QUE ESCUCHAR

Somos los padres de unas personas con discapacidad intelectual, con todo lo que ello conlleva de tribulaciones, desánimo, ilusiones, incógnitas en el desarrollo y un cambio familiar para toda la vida. Por todo lo que esto supone e, para nosotros son muy importantes fundaciones o asociaciones como Ciganda Ferrer que nos puedan apoyar en el desarrollo y atención a nuestros hijos.

Desde hace tiempo los padres venimos denunciando irregularidades y abusos muy graves en la atención de nuestros hijos..

Por desgracia, cuestiones de esta naturaleza pueden surgir, y lo vemos cada semana en las noticias en diferentes centros educativos, pero nunca pensamos que nos pueda ocurrir a nosotros mismos. Cuando esto sucede es responsabilidad de los órganos rectores y directivos el tomar decisiones para cortar de raíz cualquier conducta sospechosa, en este caso un colectivo tan sensible.

Pero, siempre, como base hay que escuchar. Hay que escuchar a la persona con discapacidad y que con todas sus limitaciones tiene sentimientos y se pueden comunicar. Estas personas por su inocencia no son proclives a la mentira. Hay que escuchar a las familias ya que su máximo objetivo es que sus hijos o hermanos sean tratados lo mejor posible en el centro al que asistan. Hay que escuchar a otros profesionales que como en este caso corroboraban practicas abusivas. Lo contrario, es ponerse una venda en los ojos.

Como padres hemos echado en falta el apoyo por parte del centro, tanto en la persona del gerente, como en los patronos que no nos han visto a las personas con discapacidad y sus familias como su razón de ser, como su motivación , como la finalidad de la fundación; mas bien nos han considerado como unos adversarios.

Hemos intentado por todos los caminos posibles no llegar a la situación en la que nos encontramos. No es bueno para nadie. Todos perdemos, sobre todo cuando nos encontramos con personas con discapacidad que no pueden defenderse por sí mismas como el resto de las personas.

Sobre los hechos  sucedidos, ahora son los servicios sociales y la justicia quienes tendrán que decidir, pero mientras tanto, el día a día tiene que continuar, la fundación debe ser fiel a su objeto y principios. Las personas con discapacidad tienen que progresar y las familias sentirse tranquilas y seguras.

Es momento de avanzar y de saber escuchar; como padres pedimos que se aprenda de los errores, que se escuche a todos y que sea un patronato abierto, en el que sus patronos pueden imbuirse de la problemática de los padres y de los chicos, que haya sintonía y comunicación, sobre todo comunicación.

Se echa en falta la presencia en muchas ocasiones de los patronos, visitando alguna vez a los discapacitados, sin conocer la problemática real de los centros. La distancia es sin duda el enemigo del buen hacer.

Tampoco la gerencia ha estado a la altura de las circunstancias; nos ha tratado desde una posición jerárquica y muchas veces sin respeto alguno y la discapacidad no se puede permitir estos errores por lo tanto hay que reflexionar para un cambio profundo.

Laura Alfaro y M.Angeles Arregi,  en representación del grupo de padres y madres afectados por el conflicto del Centro El Molino


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