• martes, 19 de octubre de 2021
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EDUCACIÓN

Padres del colegio Cardenal Ilundáin salen en defensa de los profesores tras la denuncia de presiones a los niños

Niegan que haya habido coacción a los menores para que se consiguiera en el centro el cambio a la jornada continua.

Un niño, durante una clase en un colegio ARCHIVO
Un niño, durante una clase en un colegio. ARCHIVO

Un grupo de padres de alumnos del colegio Cardenal Ilundáin de Pamplona ha querido mostrar su respaldo a los profesores del centro después de que varias familias denunciaran esta semana que se habían registrado presiones, tanto a los progenitores como a los menores, dentro de una campaña informativa para la votación del cambio horario a jornada continua.

El colegio, ubicado en la Rochapea, ha sometido a votación este cambio cinco veces en los últimos siete años, y en todas esas ocasiones, la modificación al nuevo modelo fue rechazada, al no alcanzarse la mayoría cualificada (tres quintas partes del censo).

No obstante, estos padres remarcan que el sentir mayoritario de las familias es el respaldo a la jornada continua, argumentando que en todos los procesos participativos, la opción más votada siempre fue el al cambio. En esas votaciones, aclaran que siempre se logró una mayoría favorable, aunque nunca se consiguió llegar al límite del censo que marca la regulación aprobada por el departamento de Educación del Gobierno de Navarra.

Del mismo modo, niegan que haya habido irregularidades durante el proceso de votación anticipada, oponiéndose a la versión de los progenitores que denunciaron a su vez errores en las formas en las que esos votos se emitieron, ya que el voto debe ser "directo, secreto y no delegable", y el colegio había propuesto que los niños fueran quienes trajeran desde casa el voto de sus padres y, acompañados de un profesor, lo introdujeran en el buzón correspondiente.

Las denuncias de estas familias se materializaron en una instancia general enviada a Educación y, como consecuencia, el colegio Cardenal Ilundáin tuvo que invalidar todos los votos que se habían efectuado de esta manera.

Sin embargo, el director general de Educación, Roberto Pérez Elorza, afirmó en un comunicado a las familias que su departamento no había detectado ninguna irregularidad en el procedimiento de votación, ni tampoco consideró probado que hubiera habido presiones al alumnado o a los padres.

AGRADECIMIENTO AL COLEGIO

Siguiendo ese parecer, varios progenitores han negado que se hubieran producido coacciones a los menores y han hecho público su agradecimiento al equipo de dirección y a los profesores por el esfuerzo realizado en la campaña informativa acerca del cambio a la jornada continua. "Se ha hecho con mucho rigor y han atendido perfectamente las demandas de información de las familias", han apuntado.

En su opinión, que emiten bajo un punto de vista personal y sin deseo alguno de hablar por el centro, "no ha habido ningún tipo de presión". "En ningún momento a los menores se los ha presionado, ni coaccionado, ni manipulado en ningún aspecto", han indicado.

Sí que admiten que los niños han salido de clase con notas informativas sobre la votación, pero aducen que es algo habitual y que es la manera en la que muchos de los padres pueden recibir la información.

En este sentido, alegan a su vez que los resultados de años anteriores avalan que en el colegio existe un deseo para introducir la jornada continua. "En todas las votaciones, más del 50% del censo real ha votado que sí, pero como la abstinencia va en nuestra contra, no se ha adoptado el cambio. Ahí está el problema, en que si un voto no existe, se considera que esa persona no quiere la jornada continua", explican.

POR 41 VOTOS

Hace dos años, según relatan, tan solo faltaron 41 votos para alcanzar esa mayoría de tres quintas partes que se establece en la normativa como necesaria para validar el resultado. Esa es la razón que ellos ven como motivo para que la dirección del colegio se haya esforzado en animar a las familias a participar en la votación.

"Creemos que lo que ha tratado el centro -afirman-, con rigor y en todo momento entendiendo que se han cumplido las bases y que se ha aplicado el mismo sistema de votación que años anteriores, es informar al máximo posible. El esfuerzo demostrado para comunicarlo todo dentro de los plazos ha sido ingente".

Además, resaltan que durante estas semanas anteriores se animaba a participar en la votación, pero no se marcaba un determinado posicionamiento a favor o en contra de la adopción de la jornada continua.

De hecho, esa es la posición neutral que defienden que ha ejercido también la Apyma, "que en ningún momento ha dicho que sí o que no, sino que solo ha animado a participar". A su vez, reivindican la "contundencia" del informe del director general, en el que se traslada que Educación no halló irregularidades.

CLIMA DE HARTAZGO

Aun así, reconocen que, tras cinco votaciones en los últimos siete años, se ha generado un clima de hartazgo y malestar entre los padres. Un panorama también observado desde el colegio, ya que apuntan que incluso la dirección valoró no llevar a cabo la votación durante este curso.

"En estos años, dentro de los que no quieren la jornada continua, ha habido unos pocos con los que se daba un pequeño conflicto, por lo que este año la junta no quería sacar la votación, porque estaban ya cansados del problema. Pero han visto que ha habido profesores que el curso pasado se fueron del colegio para mejorar sus condiciones laborales. E incluso tienen encima de la mesa varias solicitudes de otros maestros que para el año que viene no estarán en el centro. Y eso es lo que finalmente ha animado al equipo directivo a organizar de nuevo la votación", exponen.

La normativa, con una resolución aprobada por Educación, así se lo permite, tal y como remarcan: "Si Educación saca la resolución todos los años, ¿por qué no vamos a poder votar? El que haya una minoría que diga que no, no tiene por qué hacer que el centro deniegue algo a lo que se puede optar".

Y destacan la situación vivida en las otras votaciones, con una mayoría favorable al cambio. "Estamos seguros de que si se ha tomado esta decisión, es porque en el colegio entienden que es lo mejor tanto para el profesorado, como para los alumnos y las familias. A pesar de las tensiones", aseguran.

CONDICIONES LABORALES DEL PROFESORADO

Asimismo, comparten que el claustro de profesores vele por sus condiciones, aunque se muestran convencidos de que "siempre ha pensado en nuestros hijos y no solo en ellos". "¿Que piensan en su situación? -se preguntan- Quién no va a pensar en sus condiciones laborales a la hora de hacer un planteamiento, porque, además, se está produciendo un agravio comparativo, ya que en otros colegios ya se ha instaurado la jornada continua".

Un modelo educativo que, para algunos padres, resultaría beneficioso para sus pequeños, tal y como relata una de estas madres: "Mi hijo me dice que por las tardes ya no piensa igual que las mañanas. No se sabe explicar mejor, porque aún no tiene la edad suficiente para ello, pero me dice que por las mañanas puede contar, pero que por las partes ya no sabe hacerlo y solo sabe pintar. A mí no me interesa lo que diga un estudio de Míchigan o Wisconsin; a mí me interesa lo que le afecta a mi hijo".

Sea cual sea el resultado de la votación (la presencial se celebró este jueves, y para la anticipada, que se anuló, se dieron los dos días hábiles siguientes), estos progenitores de alumnos del colegio Cardenal Ilundáin rechazan que haya habido presiones y agradecen el esfuerzo del profesorado y del equipo directivo a la hora de trasladarles la máxima información posible sobre la jornada continua y los cambios que conllevaría en la educación de sus hijos.


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