• miércoles, 01 de diciembre de 2021
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SOCIEDAD

Mi noche de fiesta en Pamplona: brindis, fregonas y ni una mascarilla en la vuelta a la normalidad

Así se vivió la primera noche de juerga sin restricciones en los bares y discotecas de Pamplona.

Las discotecas de Pamplona vuelven a la vieja normalidad tras año y medio de cierres y restricciones.
Las discotecas de Pamplona vuelven a la vieja normalidad tras año y medio de cierres y restricciones..

Como si se tratara de las campanadas, el gentío aguardaba a las 00.00 para volver a la antigua normalidad. Los "Hemos vuelto" y "No me lo creo" se entremezclaban con Nicky Jam, Bad Bunny y las luces de colores. 

No obstante, ni siquiera hubo que esperar a la medianoche. Con el cierre de las terrazas, una hora antes de convertirse en calabaza, 'Purpurina' de Alberto Gambino retraía esos recuerdos de fiesta y felicidad. Los que aguardaban fuera de los bares observaban a quienes disfrutaban dentro con una mezcla de envidia y desesperación.

Pero no todo era lujo y ostentación. Los baños sufrían las consecuencias de la euforia y desenfreno de la primera noche. "Pasooo", exclamaba un camarero de camino al servicio con una fregona entre sus manos.

Varios jóvenes sujetan un cubata en sus manos en un bar de Pamplona. NAVARRA.COM
Varios jóvenes sujetan un cubata en sus manos en un bar de Pamplona. NAVARRA.COM

Impacientes en la fila, algunos se rendían ante el reggaeton y volvían a la sala y otros se resignaban por la espera: "Es la tercera vez que intento mear".

"Tras dos años de fiestas ilegales por fin podemos salir legalmente", reconocía un joven en la pista de baile. Chupitos de pacharán, corritos, gente rascando monedas de la cartera, comprobando si le llega para un cubata. Todo volvía a ser como antaño.

"Es hora de combinado", recriminaban a un joven que iba a cervezas a las 23.30 de la noche. "Sentir a la gente cercana sin mascarilla ni ostias. Una fiesta en condiciones es esto", exponía otro de los asistentes.

Las 00.00 se acercaban y algunas cuadrillas se arrejuntaban en las barras para vivir juntos el tan ansiado momento. "4 chupitos de Plata o Plomo", pedía un cliente a escasos segundos de la medianoche. 'Perros Salvajes', algún que otro vaso roto y viajes al baño completaban las siguientes hora de fiesta.

Un grupo decide brindar a las 00.00 por el fin de las restricciones. NAVARRA.COM
Un grupo decide brindar a las 00.00 por el fin de las restricciones. NAVARRA.COM

"Por fin me siento libre tras dos años de secuestro. Me he puesto contento y todo a las doce, pero jamás olvidaré a quienes nos han hecho esto", confesaba otro de los asistentes.

A cada cubata se rememoraban más y más anécdotas prepandemia. La palabra Covid parecía vetada y la noche seguía imparable su curso. "Un chupito, que nunca te he invitado", resonaba en el bar.

Las 03.00 se acercaban y quienes no tenían entradas de Indara trataban de conseguirlas como fuera. Desde WhatsApps echando humo a llamadas sin cesar por conseguir un boleto. "Hoy es el mejor día del año", exclamaban algunos jóvenes a la entrada de la discoteca.

Debajo de las escaleras, aguardaba ya sin ápice de duda la vieja normalidad. El tumulto se arremolinaba por una consumición y los baños volvían a ser encuentro de borrachos, gente perdida y unos pocos que le daban uso. Retornaban los guardarropas, las escaleras para fumar y la pizza de la Pulcinella en una noche que muchos jóvenes no recordaran con atino.

Llegar a la barra, toda una odisea en la primera noche sin restricciones. NAVARRA.COM
Llegar a la barra, toda una odisea en la primera noche sin restricciones. NAVARRA.COM


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Mi noche de fiesta en Pamplona: brindis, fregonas y ni una mascarilla en la vuelta a la normalidad