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Un 27% de los conductores navarros se pone al volante con problemas de visión que hacen más lentas sus reacciones

Un estudio concluye que una media de 100.000 navarros conduce con problemas de visión que pueden afectar a la seguridad vial.

Imagen de una señal de tráfico que marca a 100 kilómetros por hora la velocidad máxima en una carretera. ARCHIVO
Imagen de una señal de tráfico que marca a 100 kilómetros por hora la velocidad máxima en una carretera. ARCHIVO  

Un estudio elaborado por Essilor, la Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial) y el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia dice que 100.000 navarros conducen sin una visión correcta, lo que puede provocar una falta de percepción de las señales de tráfico, una mayor dificultad para calcular las distancias de seguridad o la velocidad de otros vehículos y, en consecuencia, la ralentización de los tiempos de reacción.

Esta iniciativa, puesta en marcha el año pasado, quiere concienciar a los conductores sobre hábitos, creencias y actitudes sobre la visión y conducción, además de la investigación para profundizar y conocer realmente el “estado de la salud visual” de los conductores españoles, a través de unas pruebas visuales específicas para la conducción, complementarias al examen visual habitual que realizan los profesionales de la visión.

Dice Pedro Cascales, vicepresidente de Essilor, que los resultados han sido tan preocupantes que, ante los millones de desplazamientos que se inician estos días, todos los conductores deben ser conscientes de la importancia de una buena visión al volante.

Una de las principales conclusiones de las pruebas realizadas es que el 27% de los conductores navarros presenta deficiencias en ametropía (miopía o hipermetropía), lo que dificulta que vean con nitidez señales o marcas viales, así como el cálculo erróneo de distancias de seguridad, velocidad de otros vehículos y, en consecuencia, de los tiempos de reacción.

PROBLEMAS DE VISIÓN ANTE BAJA ILUMINACIÓN O DESLUMBRAMIENTOS

El 43% de los conductores presenta dificultades de visión en situaciones de baja iluminación. Esto afecta a su capacidad de adaptación y reacción en situaciones, como el amanecer o el atardecer, además de complicar la conducción en condiciones climatológicas adversas. Es importante destacar también que la conducción nocturna con mala visión es un claro riesgo, ya que reduce la agudeza visual en un 70% y la captación de la profundidad puede llegar a ser siete veces menor.

El profesor Luis Montoro, presidente de Fesvial y Catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia afirma que los accidentes de tráfico nocturnos son los que registran una letalidad más elevada y que el 27,5% de los siniestros en carretera se producen en condiciones de iluminación insuficiente.

En condiciones óptimas de iluminación, el 12% también tendría dificultades, lo que supone la detección tardía de estímulos, mayor esfuerzo en la interpretación de las señales de tráfico o dificultad en la estimación de distancias o velocidad de otros vehículos.

En el caso del deslumbramiento por otro vehículo, la capacidad de recuperación es clave. En la realización de esta prueba, se comprobó que el 43% de los conductores tarda más de 20 segundos en recuperar totalmente la visión central tras un deslumbramiento. Curiosamente, los conductores profesionales muestran un tiempo medio de recuperación menor que los conductores no profesionales.

El tema del deslumbramiento cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que a 120 km/h, un tiempo de recuperación de solo cinco segundos significaría recorrer 170 metros sin una visión correcta. El profesor Montoro comenta en este punto que en las primeras horas de la mañana o de la tarde, la conducción nocturna en carreteras de doble sentido, las entradas y salidas de túneles o situaciones en las que el cambio de iluminación es brusco, pueden dejar nuestra visión durante un tiempo bloqueada con los consiguientes riesgos para nuestra seguridad y la de los demás.

DIFICULTADES DE VISIÓN ANTE LA CONDUCCIÓN

Analizando la campimetría, la extensión del campo visual del ojo, desde los 45° a los 100°, el 19% de los conductores presentan deficiencias, lo que supone dificultades para gestionar situaciones de tráfico como intersecciones, cambios de carril o adelantamientos.

Los problemas en campimetría tienen mucho que ver en los atropellos a peatones (la mayoría por irrupción lateral), entorpece la visión de los retrovisores, incrementa el ángulo muerto y dificulta el campo visual conforme aumenta la velocidad.

Respecto a este problema, el profesor Montoro comenta que la disminución de la amplitud del campo visual a altas velocidades, unida a la que ya se produce de manera natural por el efecto túnel  se reduce a 30°, por lo que el riesgo de siniestralidad se multiplica si el conductor ya cuenta con dificultades de por sí.


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Un 27% de los conductores navarros se pone al volante con problemas de visión que hacen más lentas sus reacciones