• viernes, 24 de septiembre de 2021
  • Actualizado 11:22

 

 
 

SALUD

Miopía, la pandemia visual que va en aumento entre los jóvenes según oculistas navarros

Con la pandemia de la Covid-19, el número de casos de miopía ha aumentado y ya la sufren siete de cada diez universitarios en España.

Fotografias de la Optica Ulloa Optico junto a su director Oscar Carpallo. MIGUEL OSÉS
Fotografias de la Optica Ulloa Optico junto a su director Oscar Carpallo. MIGUEL OSÉS

Cada vez existen más remedios para hacer frente y prevenir problemas visuales como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la presbicia, y cada vez son más las personas que padecen este tipo de anomalías. Con la pandemia y el confinamiento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que un uso excesivo de pantallas para teletrabajar en los más mayores y entretenerse en los más pequeños aumentaría considerablemente los casos de este defecto de refracción, y ha estimado que en 2050 la mitad de la población mundial será miope.

Según un estudio reciente de la Clínica Universidad de Navarra, que se encuentra trabajando con la Fundación Multióticas en una investigación sobre la influencia que ha tenido el cambio de hábitos durante la pandemia en el aumento de casos, el número de personas menores de 18 años que sufren esta pandemia silenciosa se ha triplicado en las últimas décadas, alcanzando su pico con la Covid-19.

Y es que el 77,4% de los jóvenes entre 12 y 19 años mostró un empeoramiento de su visión tras el confinamiento y el 64,9% un cambio de graduación. Además, la miopía ya afecta a siete de cada diez universitarios.

ÓSCAR CARPALLO, DIRECTOR TÉCNICO DE ULLOA OPTICO

Según Óscar Carpallo (30), director del centro Ulloa Óptico en Pamplona, la pandemia ha ayudado a que muchas personas se den cuenta de que tienen problemas visuales. "En el momento en el que estamos más tiempo del habitual utilizando dispositivos electrónicos, nos damos más cuenta de las dificultades que tenemos. Los adultos porque ven borroso lo de cerca y los menores porque pasan muchas horas enfocando y no relajan la vista, desarrollando principios de miopía", comenta.

"Es un problema para ambos, porque el uso excesivo de tecnología ha llegado para quedarse. Muchos adultos han tenido que acostumbrarse a teletrabajar y van a seguir haciéndolo, y los jóvenes ya no entienden una vida lejos de la pantalla", explica destacando que su labor como optometrista es corregir los defectos visuales en adultos y prevenir el desarrollo de la miopía en jóvenes, para los que ya han preparado nuevas técnicas y nuevos lentes que están saliendo al mercado y a ayudarán a frenar la progresión negativa.

Además de la miopía, lo que más se está notando es una sensación importante de fatiga ocular asociada al uso de dispositivos digitales. Para tratar de solucionarlo, utilizan tratamientos antirreflejantes que eliminan parte de esa luz azul para minimizar la fatiga visual, y luego aparecen otro tipo de lentes o filtros que eliminan totalmente la luz. Otro problema de usar en exceso estos aparatos es que la tasa de parpadeo es mucho menor, y aumenta la sensación del ojo seco, para lo que ofertan lágrimas artificiales.

"Lo normal es que a los cincuenta años llegue la presbicia, perdida gradual de la vista, pero cada vez empieza antes y ya tratamos a muchos pacientes de cuarenta años o menos. Y es que, además de disminuir la visión, la exigencia visual de cerca es mucho mayor.", indica. 

Fotografias de la Optica Ulloa Optico junto a su director Oscar Carpallo. MIGUEL OSÉS
Fotografias de la Optica Ulloa Optico junto a su director Oscar Carpallo. MIGUEL OSÉS

Viendo que las pantallas ya forman parte de nuestra vida y sólo irán a más, ¿qué podemos esperar en el futuro? Carpallo confía que, ante este desafío, la tecnología siga avanzando para que cada vez todo sea más específico y se pueda hacer frente a estos avances. "No podemos eliminar las pantallas y no sabemos qué efectos tendrán en el futuro, pero debemos prevenir", puntualiza.

Una vez se han desarrollado los problemas, es imposible regresar al punto cero, pero se puede evitar la progresión de la miopía. "Todos los niños deberían pasar por ópticas para conocer cómo progresa su graduación, porque, si están demasiado tiempo sin ir, pueden empeorar y convertirla en un problema serio", añade explicando que China es el país con más miopes y Europa lleva tiempo al son de los asiáticos en lo que a política tecnológica se refiere. 

"Yo recomiendo acudir a la revisión a todo el mundo una vez al año. Luego, si vemos que sufre variaciones no deseadas y necesita revisiones más exhaustivas, cada seis meses. A quienes infravaloran sus problemas visuales, les diría que visitasen su óptica cercana para hacer una revisión igual que acuden a otro tipo de especialistas", concluye destacando la importancia de cuidar la vista y desenfocar cada quince minutos cuando se está haciendo uso de dispositivos electrónicos.

VIRGINIA ÁLVAREZ, OFTALMÓLOGA DE ÓPTICA NAVARRA

Virginia Álvarez (40), oftalmóloga de Óptica Navarra, considera que, más que un aumento de casos, la gente se ha dado de bruces con su realidad particular gracias a que sus problemas han aumentado. Entre las patologías más comunes, ha destacado la presbicia, la hipermetropía y el astigmatismo, y el perfil de quienes más han acudido ha sido de treinta años o menores, destacando a muchos jóvenes que han empezado a notar dificultades por la falta de luz natural y el uso de pantallas

"El no salir a la calle hizo mucho daño. Cuando estás fuera ejercitas mucho la visión lejana, y ese entrenamiento y esa relajación de mirar a lo lejos la perdimos durante casi tres meses", explica señalando que es un problema que irá a más independientemente de la Covid-19. 

El miope ve muy bien de cerca, pero han notado que muchos jóvenes han empezado a acudir porque sufren para ver a lo lejos o incluso a media distancia en prácticas necesarias como copiar los apuntes de la pizarra en clase. Además, y pese a que existen una serie de tratamientos y lentes especiales, un miope no puede ir para atrás y solo puede evitar que el problema se acreciente. 

"Yo recomiendo revisarse la vista en adultos cada dos años y en niños (hasta los 20) todos los años, porque es más fácil que les cambie. Además, a todo el que esté dudando o sienta que no ve como antes, le diría que vaya a revisarse por si acaso porque cuanto antes se detecte el problema antes se encontrará una solución, aunque luego no exista problema", concluye remarcando el refrán 'mejor prevenir que curar'.


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