• martes, 03 de agosto de 2021
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SOCIEDAD

Trece localidades navarras mantienen a Franco como hijo adoptivo y predilecto en la actualidad

Una investigación del Instituto Navarro de la Memoria ha desvelado estos hechos tras haber 'buceado' en las actas de 45 municipios de la Comunidad foral.

Fotograma del vídeo en el que las Juventudes Comunistas retiran placas franquistas.
Fotograma del vídeo en el que las Juventudes Comunistas retiran placas franquistas. ARCHIVO

Una investigación del Instituto Navarro de la Memoria ha sacado a la luz 13 nuevas menciones honoríficas del dictador Francisco Franco todavía vigentes en varios municipios navarros, que ya han comenzado a retirarlas siguiendo las recomendaciones de este organismo.

Así lo ha señalado en una nota el Gobierno de Navarra que, en colaboración con las entidades locales, continúa avanzando en el proceso de democratización del espacio público, impulsando el programa de retirada de simbología franquista.

Para lograrlo, la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, a través del Instituto Navarro de la Memoria, ha puesto en marcha un tercer proyecto de investigación en varios ayuntamientos navarros que en los años próximos al golpe militar tenían entre 500 y 1.500 habitantes.

El trabajo ha consistido, de la misma manera que en los dos anteriores proyectos, en localizar en las actas municipales menciones honoríficas a personas vinculadas con el régimen franquista que tuvieron alguna responsabilidad en procesos de vulneración de derechos humanos.

En esta tercera fase, en la que se han examinado las actas municipales de 45 municipios, se ha podido comprobar que Francisco Franco había sido nombrado hijo adoptivo y predilecto en 13 entidades locales (Abárzuza, Aberin, Beire, Dicastillo, Echalar, Lacunza, Valle de Ollo, Oteiza, Pitillas, Sartaguda, Huarte Araquil, Urdiain y Urroz-Villa), José Antonio Elola Olaso Idiacaíz en Pitillas; y José Solchaga en Aberin.

En el caso de Franco, la mayor parte de los nombramientos se llevaron a cabo el mes de enero de 1948, obedeciendo, como señalaban en Huarte Araquil, “a la felicísima iniciativa del Ayuntamiento de Pamplona”, para reconocer “los inestimables servicios de nuestro invicto Caudillo”.

El programa de retirada de simbología franquista, puesto en marcha en 2016, responde a un mandato legal, en cumplimiento de la Ley Foral de 2013 de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936.

"No obstante, el programa es, fundamentalmente, la expresión del convencimiento de la sociedad navarra en general, y de su Gobierno en particular, de la necesidad de profundizar en el proceso democratizador de los municipios navarros, eliminando las referencias de exaltación del régimen franquista", indican las mismas fuentes.

El trabajo de investigación ha mostrado otros acuerdos municipales, por los que se destituía a diferentes empleados municipales, como guardas, secretarios, veterinarios, alguaciles, abogados, médicos, depositarios o encargados de la limpieza.

Se daba así cumplimiento a lo dispuesto en el bando publicado el 19 de julio de 1936 y resoluciones pertinentes de la Junta de Defensa nacional "que obligan a las corporaciones oficiales a adoptar tales medidas con empleados de ideología adversa a los principios del Glorioso Movimiento Nacional”.

En algún caso, incluso, se han detectado comunicaciones de alcaldes, como la enviada por el de Caparroso, donde se solicitaba a las corporaciones locales que elevasen oficio a la Diputación a fin de lograr que Luis Valero Bermejo fuera nombrado hijo adoptivo de Navarra.

Los resultados de la investigación actual han sido comunicados a las diferentes autoridades municipales, quienes han tomado acuerdos de retirada o han mostrado su voluntad de revocar los nombramientos, sumándose de esa forma a los acuerdos que han tomado hasta la fecha otras corporaciones, en aras del impulso del proceso de democratización del espacio público y de reparación a las víctimas de la violencia del franquismo.

Desde que en 2016 el Gobierno de Navarra pusiese en marcha el primer censo de simbología franquista, la labor del Instituto Navarro de la Memoria, en coordinación con las entidades locales, ha permitido retirar más de 300 símbolos y menciones honoríficas franquistas del espacio público de Navarra.

El proceso continúa abierto, y a medida en que se notifica la existencia de nuevos elementos, se ponen en marcha las actuaciones necesarias para su retirada, prestando asesoramiento a las entidades locales.


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