• lunes, 03 de octubre de 2022
  • Actualizado 16:37
 
 

SOCIEDAD

Llaman a los navarros a ceder de modo gratuito viviendas vacías para acoger a familias refugiadas

La cesión de la vivienda tendría duración de un año y busca la "integración e inclusión" de las familias refugiadas.

Decenas de refugiados ucranianos llegan a Navarra. PABLO LASAOSA
Decenas de refugiados ucranianos llegan a Navarra. PABLO LASAOSA

El Gobierno de Navarra, a través de los departamentos de Políticas Migratorias y Justicia, y de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos, con la colaboración de CEAR y Cruz Roja, ha puesto en marcha una campaña que busca apelar a la "solidaridad" de la sociedad navarra y promover la cesión temporal y gratuita de viviendas vacías a personas refugiadas.

Así lo han dado a conocer este jueves en rueda de prensa el director general de Vivienda, Eneko Larrarte; la directora general de Políticas Migratorias, Patricia Ruiz de Irizar; la coordinadora de CEAR en Navarra, Idoia Oneca; y el coordinador de Cruz Roja en Navarra, Juanjo San Martín.

En el último año han sido 1.964 personas refugiadas las que han llegado a Navarra, según los datos de las dos entidades acreditadas para las protecciones internacionales, Cruz Roja y CEAR. En concreto, 1.198 son procedentes de Ucrania tras la invasión de su país por parte de Rusia el pasado 24 de febrero, mientras que las 412 restantes proceden de una treintena de países, destacando Colombia, con 147, y Afganistán, con 88 solicitudes recibidas en los últimos 12 meses.

"La ola de solidaridad ciudadana que ha surgido en Navarra debido a este ultimo fenómeno de la guerra en Ucrania se ha traducido en ofrecimientos de distintas características, y uno de ellas es la vivienda. Nos ha parecido un momento especialmente oportuno para lanzar esta campaña sobre vivienda para personas refugiadas", ha apuntado Ruiz de Irizar, que ha señalado que la vivienda "va a permitir a estas personas tener un lugar donde establecerse y comenzar su camino en Navarra".

Por su parte, Eneko Larrarte ha remarcado que la campaña "apela a la solidaridad" de la sociedad navarra. "Demanda la cesión gratuita de vivienda con carácter temporal, con una duración de al menos un año para dar cierta estabilidad a las familias que puedan ser acogidas en este tipo de viviendas", ha señalado, tras subrayar que el proceso va a estar coordinado por la empresa pública Nasuvinsa.

PROCEDIMIENTO

Las personas interesadas en ofrecer sus viviendas vacías deberán contactar con Nasuvinsa a través del teléfono 848424778 o del email viviendasfamiliasrefugiadas@nasuvinsa.es. La empresa pública realizará una inspección técnica para comprobar las condiciones de habitabilidad y, una vez acreditadas, se firmará un contrato entre los propietarios y Nasuvinsa, que será "garante" de la devolución de la vivienda "en las mismas condiciones" en las que fue entregada.

La empresa pública contactará con las entidades Cruz Roja y CEAR, que identificarán a las familias que deberán acceder a cada vivienda, y firmará un contrato de cesión de uso con la familia inquilina.

Según ha apuntado Larrarte, a día de hoy se cuenta con 54 viviendas en desuso de ciudadanos navarros que han querido poner su vivienda a disposición del Gobierno de Navarra en las últimas semanas "para responder a esa acuciante necesidad de ayuda a las personas refugiadas".

En estos momentos la sociedad pública está realizando la inspección técnica en todas ellas, que se encuentran en distintas localidades de Navarra. Hasta la fecha, se ha completado la inspección de 12 de las mismas, "la práctica totalidad" cumple con los requisitos necesarios y serán adjudicadas en próximas fechas. La Nasuvinsa tiene previsto culminar el proceso de inspección de las viviendas cedidas a día de hoy en una semana.

"Esperamos que con este llamamiento que hacemos, ese número sea creciente y podamos dar un paso más para que puedan dejar de estar en los recursos de emergencia y que tengan una cierta autonomía", ha manifestado Larrarte.

Por su parte, Juanjo San Martín ha trasladado que en Navarra hay 400 personas en los dispositivos de acogida de Cruz Roja, las cuales "para poder desarrollar su vida autónoma deben tener una vivienda en la que puedan organizar su vida". De estas 400 personas, solo 30 se encuentran en la fase de autonomía. "Estos recursos de emergencia tienen una vocación de finalización y nos gustaría que estuvieran cerrados cuanto antes, sería un gran síntoma de éxito de que el trabajo de integración en Navarra se cumple", ha añadido.

Tras subrayar que "las personas refugiadas no quieren permanecer en los dispositivos de emergencia, lo que quieren es articular con sus familias sus procesos de integración e inclusión", ha apuntado que la vivienda es "clave" para ello.

Finalmente, Idoia Oneca ha afirmado que actualmente hay 120 personas alojadas en los recursos de acogida de CEAR, de las cuales, "solamente 20" se encuentran en proceso de autonomía. Según ha apuntado, el 70% son unidades familiares con menores a cargo, muchas monomarentales, y el 60% provienen de Ucrania, Afganistán y Siria.

En respuesta a los medios de comunicación, Juanjo San Martín ha apuntado que es difícil hacer una estimación de cuántas viviendas serían necesarias en total, ya que es una situación "viva" y que "depende de las llegadas que puede seguir habiendo, no solo de Ucrania sino de otros conflictos". "Hacer una estimación sería bastante complejo, pero, desde luego, más de las que tenemos disponibles", ha indicado.

CONDICIONES

Los inmuebles tendrán que ser de tipología libre desocupados o protegidos cuando se disponga de autorización administrativa de desocupación, y disponer de Cédula de Habitabilidad vigente o Calificación Definitiva, seguro de hogar y estar en condiciones óptimas para vivir. En caso de que no estén amuebladas, el Gobierno de Navarra se encargará de aportar el mobiliario mínimo necesario. Los gastos de alta de suministros así como de consumo o de comunidad correrán por cuenta de la persona inquilina.

La cesión se realizará para un año siendo su objeto específico ser domicilio temporal de personas refugiadas. Tras el paso de ese plazo, la persona propietaria podrá optar por recuperar el uso de la vivienda, en el mismo estado en el que se entregó o bien prorrogar la cesión por idéntico período. En caso de que la parte propietaria opte por la no renovación del contrato, deberá comunicarlo con un plazo de cuatro meses antes de la fecha para su renovación.

Las personas propietarias de la vivienda correrán con los gastos correspondientes al Impuesto sobre Bienes Inumebles (IBI), los gastos de comunidad de la vivienda cedida y una póliza de seguro que cubra el continente de la vivienda y, en caso de estar amueblada, también el contenido.


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