SOCIEDAD

La cruz de Lampedusa lleva su mensaje solidario más esperanzador por las calles de Pamplona

La cruz, construida con la madera de los cayucos naufragados en Lampedusa, lleva dos meses en Navarra y partirá de la Comunidad foral con las Javieradas.

Marcha con la cruz de Lampedusa por las calles de Pamplona. PABLO LASAOSA
Marcha con la cruz de Lampedusa por las calles de Pamplona. PABLO LASAOSA  

Mucho más que una cruz, un símbolo de unión entre las personas de cualquier rincón del mundo. Es la cruz de Lampedusa, la misma que se ha convertido en la protagonista de la mañana de este sábado en Pamplona al haber recorrido sus calles bajo el brillante sol y el intenso frío que se vive estos días.

Este símbolo, que fue construido con los restos de los cayucos naufragados que partían de África a Europa cargados de inmigrantes en busca de una vida mejor, se ha convertido en el pretexto para convocar a un centenar de personas en la iglesia de San Nicolás, que, tras una Eucaristía, han salido a acompañar a dicha cruz en un trayecto cargado de mensajes solidarios que ha terminado frente al Monumento al Encierro de la Avenida de Carlos III.

Son ya dos meses los que lleva la cruz en Navarra y, tras estar presente en las Javieradas que se avecinan este marzo, partirá a México para continuar cumpliendo el cometido que encargó el Papa Francisco a sus fieles: dar la vuelta al mundo concienciando de las terribles situaciones que muchos inmigrantes viven cada día.

La marcha, organizada por el grupo Encuentro y Solidaridad, la parroquia de San Nicolás y la Delegación de Inmigraciones, ha partido a las 12.30 horas de la iglesia y se ha dirigido a la Plaza del Castillo. Una pancarta que proclamaba: "Ante la indiferencia, solidaridad", encabezaba el trayecto. Durante el paso, los más fieles se acercaban a la cruz, bendecida por el Papa, para poner sus manos sobre ella.

Ahí, rodeada por la multitud que participaba en el paso con carteles en los que se leían denuncias como "vergüenza" o como "ningún ser humano es ilegal", Nuria Sánchez, colaboradora en el grupo Encuentro y Solidaridad, ha alzado la voz para leer unas palabras que han hecho reflexionar a los presentes: "Estamos en la Plaza del Castillo, lugar de encuentro entre hombres y mujeres de nuestra tierra. Ojalá que los encuentros de nuestra gente tuviesen siempre presente a nuestros hermanos inmigrantes. Que esos encuentros se abran a gente de otros países y de otras religiones", ha gritado con fuerza.

Poco después, la concentración ha reanudado el trayecto por la avenida de Carlos III hasta terminar frente al Monumento al Encierro, donde se ha colocado la cruz junto a una alfombra azul que simbolizaba al mar en el que tantos inmigrantes han perdido la vida. "Este mar rojo por la sangre de los inmigrantes fallecidos se convertirá en un mar de esperanza", ha señalado la compañera de Nuria, Helena García.

Antes de dar por concluido el acto, varios colegios e instituciones de Pamplona entre los que se encontraban la Universidad de Navarra, el colegio Luis Amigó, Larraona, Santa Catalina Laboure, la Parroquia San Fermín, la Delegación Diocesana Ecuménica o la compañía Hijas de la Carirdad, se han sumado a leer sus propios manifiestos de denuncia social y han colocado algunas de las fotos más icónicas de las criticas situaciones de muchos inmigrantes sobre la alfombra azul.

Aprovechando la inminente despedida de la cruz en Navarra, Nuria Sánchez ha querido invitar a los navarros a que se acerquen a visitarla si todavía no han podido hacerlo. "Nos queda una semana, hasta el día 4 de marzo. Invito a quien la visite a mirarla en silencio, viendo lo que representa y, con ese tiempo de reflexión y oración, invito a todos a que nunca jamás llamemos a nadie extranjero y a que miremos a las demás personas como hermanos, como miraríamos a nuestro propio hermano de la familia", ha concluido.


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