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Una cita ineludible: la Feria de Artesanía llena Pamplona de las mejores creaciones de madera, hierro, cristal y tela

La feria cuenta con 39 puestos de artesanía que han llegado de todas partes de España, desde Madrid, Segovia o San Sebastián.

Feria de Artesania en la Plaza del Castillo de Pamplona. MIGUEL OSÉS
Feria de Artesania en la Plaza del Castillo de Pamplona. MIGUEL OSÉS  

Joelma López abría ilusionada una pequeña caja de madera que acababa de comprar en la Feria de Artesanía de Navarra, ubicada en la plaza del Castillo desde el jueves hasta este domingo. "Aún no sé qué voy a guardar pero me encanta", decía. "La he comprado ahí", señalando con el dedo el stand de El rincón de Lipín, dedicado a la artesanía en madera.

Quien también ha traído a la feria sus productos de este material es Iñaki Uribesalgo. Es la tercera vez que este donostiarra acude a la feria de artesanía. "Aquí en Nardaya vendemos gafas de sol de madera y también monturas (para las gafas graduadas)", ha explicado. Respecto a la cita, dice repetir porque está muy bien cuidada y el hecho de que den el premio al mejor producto y mejor stand motiva a venir. "Cada año hay novedades y cosas llamativas. El nivel ha subido y nosotros lo agradecemos, venimos muy a gusto", ha dicho.

Uribesalgo coincide con Karmele del Río, de Zapatari, en que la artesanía es algo que solo se ve en estos eventos, pues compiten contra el 'made in China' de las grandes marcas. Del Río explica que la producción total de calzado que su taller realiza en un año ("con una media de seis pares al día", según ha indicado) es lo que una fábrica produce en un solo una jornada. "Aquí trabajamos de modo diferente y utilizamos material de primera calidad, el cliente sale beneficiado ya que no paga marcas ni comercialización sino trabajo artesanal", apunta.

Feria de Artesania en la Plaza del Castillo de Pamplona. MIGUEL OSÉS

La caseta del puesto de calzado artesanal Zapatari, en la Feria de Artesanía de Navarra. MIGUEL OSÉS

Albahaca y menta es el curioso nombre que Carmen Rodríguez decidió poner a su tienda de muñecas hechas a mano. "Son un homenaje a nuestras abuelas, son los juguetes con los que se jugaba antes", explica orgullosa su creadora. Cada muñeca es una pequeña obra de arte, "son únicas e irrepetibles, están hechas con retales y pequeños detalles como puntillas o botones antiguos, para que todas tengan su toque especial", apunta.

Muy cerca de estas originales muñecas se encuentra el puesto de Eunate Vivanco. Esta pamplonesa se encarga del proceso completo de creación de una prenda, desde su diseño hasta la confección pasando por el patronaje. "Es un proceso lento y laborioso", declara la artesana. Adabaki crea ropa femenina personalizada donde, según su creadora,  las prendas que más éxito tienen son los vestidos y las camisetas.

Entre cinturones, bolsos y carteras está Maider Uli, que viene desde Tierra Estella con Encueros Larrutan, su puesto de marroquinería. Ya son cinco las veces que ha acudido a la feria, explica,  "y es muy entrañable el sitio, está muy bien ubicado alrededor del kiosko y en el centro de la ciudad". Cuenta que el sábado fue el día con mayor afluencia y que el nivel de visitas es similar al de otros años, sin mucho cambio.

AMBIENTE FAMILIAR

La feria adquiere también un ambiente familiar, ya que mucha gente se pasa a curiosear por los puestos aprovechando el buen tiempo. Para Raquel Romero, vecina de Pamplona, la feria es una buena oportunidad para valorar el gran trabajo que hacen los artesanos y un buen momento para admirar sus creaciones, dice.

Para Guillermo Marcos, esta es su primera vez en Pamplona. En su puesto, Bu Paper, vende productos de decoración realizados con papel maché. "Nosotros realizamos todo el proceso desde el principio, cogemos los pliegues del papel, los mezclamos con una pasta y le damos forma", cuenta el madrileño, señalando algunas de sus creaciones. "Lo que más se vende son las cabezas de animales", explica mientras una pareja le pregunta el precio de un cactus decorativo hecho también con papel.

Feria de Artesania en la Plaza del Castillo de Pamplona. MIGUEL OSÉS

Imagen de algunos de los puestos que se pueden encontrar en la Feria de Artesanía de Navarra durante estos días. MIGUEL OSÉS

Para Estrella Los Arcos, es su primera feria. Esta pamplonesa, que tiene un taller de cerámica en la calle Monjardín llamado Arte&Co, ha aprovechado esta oportunidad para presentar y vender sus obras. "Lo que más se vende es la vajilla, platos y fuentes, que es lo que más gusta", ha explicado desde el mostrador de su stand. Además, señala que los extranjeros son los más animados para comprar: "Es gente que no le importa llevárselo hasta San Francisco, por ejemplo, pero luego los de aquí no quieren cargar con ello porque se van de potes".

39 puestos conforman la feria y uno de ellos viene desde Cabañas de Polendos, Segovia. Jose Martín Merino vende los objetos de orfebrería que su mujer y él realizan en su taller. Los artículos de joyería como anillos y  pendientes son los que más éxito tienen. Trabajan además el metal y otras técnicas de fundición.

FERIA DE CALIDAD

El año pasado, Jotapunto, como así se llama su puesto, ganó el premio al mejor stand, motivo por el cual han repetido. Explica Merino que la de Pamplona es una feria de calidad y que está muy cuidada, les ha gustado repetir. Respecto al nivel de ventas, afirma que es suave y que es una buena oportunidad, pues tampoco hay grandes citas artesanas ni oportunidades para su trabajo.

La tienda de ganchillo Arti Sai está regentada por madre e hija, Saioa Bildarratz y Mª Jose Gracia, ambas de Pamplona. "En nuestro carnet de artesanía pone que somos jugueteras, pero hacemos productos para niños, diademas, accesorios", explica Saioa ante la mirada de algunos curiosos que ojean sus creaciones de hilo y lana. Respecto a la feria, dicen estar contentas: "Es especial porque estamos en casa, en Pamplona, y hemos tenido muy buena acogida, nos gusta darnos a conocer al público cercano".

La forja de Ayegui presenta en esta cita de artesanía sus creaciones a base de hierro, creación del artista Jesús Alcoz . Sus principales inspiraciones son el deporte rural y el Camino de Santiago, las cuales crea combinando el hierro "dulce", más maleable, con madera y piedra. Como curiosidad, destaca que cada vez más extranjeros compran productos autóctonos debido a que tienen raíces en esta tierra y quieren llevarse algo de recuerdo.

Feria de Artesania en la Plaza del Castillo de Pamplona. MIGUEL OSÉS

Una forjadora de hierro durante la realización de un producto, en la caseta que se encuentra en medio de la plaza. MIGUEL OSÉS

Algo destacable es la cada vez más alta presencia de turistas extranjeros. Se interesan por los productos en venta y representan una parte importante. También coinciden en que la feria ha ido in crescendo, el balance ha sido bueno pese a que comenzó a la baja debido al mal tiempo. 

El volumen de venta también ha sido parecido a años anteriores pero suave, sin una gran cifra. El sábado y domingo por la mañana han sido los momentos de más afluencia, destacan. Aunque deberán esperar hasta que la feria termine para ofrecer las conclusiones finales.


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