• viernes, 03 de diciembre de 2021
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SOCIEDAD

De Togo a Pamplona: Paul Agavi llegó con 29 años y bachiller y ahora es químico

Con las necesidades laborales cubiertas, comenzó a plantearse la posibilidad de estudiar en la universidad, debido a que en Togo había cursado estudios hasta Bachillerato.

El togolés, Paul Agavi, recoge su diploma del máster en en Ciencia y Tecnología Química. UNED PAMPLONA
El togolés, Paul Agavi, recoge su diploma del máster en en Ciencia y Tecnología Química. UNED PAMPLONA

Paul Agavi llegó con 29 años procedente de Togo (África) a España. Tras unos años en Zaragoza, en 2012 se asentó en Pamplona, donde encontró un trabajo en una tetería de la parte vieja de la ciudad.

Con las necesidades laborales cubiertas, comenzó a plantearse la posibilidad de estudiar en la universidad, debido a que en Togo había cursado estudios hasta Bachillerato.

Al empezar a investigar, descubrió que para dar este paso académico era necesario haber aprobado la selectividad. Por ello, abandonó las tres horas diarias que dedicaba a ver la televisión y comenzó a estudiar por su cuenta las asignaturas correspondientes a la prueba de acceso. 

Sin embargo, pronto se dio cuenta de que necesitaba una orientación y un seguimiento si quería aprobar el examen.“Me apunté al Curso de Acceso a la Universidad para Mayores de 25 años en UNED Pamplona y fue una experiencia de lo más gratificante, no solo porque aprobé el examen, sino porque conocí a gente de todas las edades, hicimos un grupo de estudio, nos ayudábamos entre todos. Recuerdo especialmente las clases de Química con el profesor Juan Palop, mi padrino, una de las personas que más me ha ayudado desde mi llegada a Pamplona”, dice Agavi.

El africano aprobó selectividad, pero decidió orientarse hacia la Formación Profesional recalando en CIF Donapea en el grado superior de Técnico de Laboratorio. El trabajo escaseaba entonces y Agavi volvió a dar un giro a su vida.

Contactó con UGT y se apuntó a un curso formativo de mozo de almacén y carretillero: “Aquello era otro mundo, era difícil adaptarse a las máquinas, sobre todo yo, una persona que tenia carné de conducir pero que no había conducido nunca. Imagínate llevar una carretilla… Superadas las dificultades, la experiencia fue genial porque tuve contacto con otras personas, muy distintas a la que había conocido en el Curso de Acceso”.

Sin embargo, nunca abandonó el interés por la Química y se apuntó a un curso por internet de la Universidad de Harvard sobre Bioquímica: “El gusanillo de la Química seguía ahí, pero mientras no tuviese trabajo no podía hacer una carrera. Retomé el contacto con el profesor Palop que me permitía ir a sus clases de oyente”.

Este profesor sabía de la capacidad y del futuro de Paul en el mundo de la ciencia y así se lo transmitió a la directora de UNED Pamplona, Carmen Jusué, quien puso en marcha la parte social y solidaria del centro, y Agavi recibió una beca social. “Se preocuparon por mí y no se me olvidara como UNED Pamplona me ayudó para que el tema económico no fuese el obstáculo que me impidiese realizar mi sueño. Me convalidaron alguna asignatura por mi grado de Laboratorio y me matriculé ese primer año en 5 ó 6 asignaturas. A curso por año; en 2020 me gradué”, afirma. 

Durante este tiempo, fue encadenando contratos con los que poder sufragarse, entre otros, los gastos académicos: “Trabajé como técnico de laboratorio en Cinfa, también trabajé como carretillero en la empresa Acelor Mittal y finalmente en la Universidad de Navarra, donde llevo cuatro años como ayudante de investigación. Esta variedad de trabajos me ha enseñado que todo lo que estudias, tarde o temprano, te puede servir en tu vida laboral”. 

No siempre estuvo empleado y aquellas temporadas en el paro también coincidieron con viajes a Madrid para hacer las prácticas del grado: “Palop siempre se ofreció a costearme el viaje y la estancia. Siempre me ha apoyado y siempre le agradeceré el ofrecimiento. Es importante coincidir en la vida con gente buena. Es mi padrino; a uno le gusta pagarse lo suyo, pero es importante saber que tienes un respaldo detrás tanto de Palop como de UNED Pamplona. Estudiar en este centro ha sido una experiencia única”. 

Ahora, este togolés sigue formándose. Ha terminado un Máster en Ciencia y Tecnología Química con una nota de 8.84: “Preparé el máster porque me gusta mejorar tanto el puesto de trabajo como las condiciones laborales”.  

“Voy de oyente a algunas clases de alguna asignatura que me interesa. Voy a clase de euskera y siempre tengo algo en la cabeza, pero, de momento quiero parar un poco de estudiar porque llevo desde 2012 encadenando unos estudios con otros, aunque siempre seguiré vinculado de una forma u otra a UNED Pamplona”, concluye. 


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