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Los empresarios navarros rechazan los presupuestos al no apostar por la actividad económica

Desde CEN entienden que los presupuestos no estimulan la creación de empleo.

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“Desde CEN, consideramos que, desde la fiscalidad y los presupuestos generales se debiera apostar por el estímulo de la actividad económica y consecuentemente del empleo”. Así lo manifestó la Confederación de Empresarios de Navarra, en la sesión del Consejo Económico y Social, donde el Gobierno de Navarra presentó el anteproyecto de Ley Foral de Presupuestos para 2016, y que hoy han sido admitidos a trámite en el Parlamento de Navarra.

Sin embargo, en la sesión del CES, no fue sometida la reforma fiscal proyectada por el Gobierno Foral. Por este motivo, la Confederación recuerda que “no pueden disociarse un proyecto del otro, ya que son los ingresos fiscales los que condicionan la capacidad de los gobiernos para llevar adelante sus proyectos políticos a través de la dotación económica que se asigna a las distintas partidas desde los presupuestos”.

Así, la intervención de la Confederación en el CES sirvió para manifestar la oposición de los empresarios a una reforma fiscal que “penaliza a las rentas del trabajo, al patrimonio de los ciudadanos navarros (en este caso, de un modo especial a todo el tejido empresarial de pymes y empresas familiares) y a nuestras empresas”, y añade: “esta política fiscal representará lo que se califica en términos coloquiales como ‘pan para hoy y hambre para mañana’”.

Desde CEN, “entendemos que la fiscalidad debe ser razonable, dejando en los bolsillos de los ciudadanos los suficientes recursos para que aquellos –a través de su capacidad de consumo- puedan generar mayor demanda de bienes y servicios, empujando al alza el empleo, activando de esta forma el círculo virtuoso”, integrado por la mayor demanda, más ventas, mayor producción, más empleo y mejores ingresos fiscales”.

Por el contrario, “nuestra fiscalidad no puede penalizar a nuestras empresas, tanto a las ya instaladas como a aquellas que tratemos de atraer en el futuro. La fiscalidad es un elemento fundamental de la oferta que Navarra puede hacer para la atracción de inversión, acompañada de otros elementos tales como la disponibilidad de una mano de obra cualificada, unos directivos bien preparados, unas infraestructuras excelentes, unos buenos servicios de educación y salud, etc.”.

Dicho esto, CEN considera “especialmente penalizador” algunos aspectos de la reforma fiscal propuesta por el Gobierno de Navarra, como el nuevo tratamiento al IRPF, “en el que la práctica totalidad de los contribuyentes verá incrementada su aportación a las arcas públicas, tanto por el propio aumento de los tipos impositivos como por el tratamiento que se establece en relación con los mínimos personal y familiar; las deducciones por trabajo; la adquisición de vivienda habitual, que se limita a viviendas de protección oficial o precio tasado y a contribuyentes con bases imponibles inferiores a 24.000 euros (30.000 en el caso de familias numerosa)”. También se señala que la nueva tabla de retenciones “disminuirá la capacidad de compra de los ciudadanos, penalizando el consumo y la subsiguiente recaudación por este concepto”.

En cuanto a la propuesta de Impuesto sobre Sociedades, “nos deja en la peor situación de todo el Estado, al aumentarse al 28%, mientras que en aquel será del 25%”. Dicho esto, CEN reconoce que “si bien este tipo del 28% es igual al existente en el País Vasco, no podemos olvidar que el límite de deducción en cuota se mantiene en Navarra en el 25%, mientras que en el País Vasco es del 45”. Esto equivale a una diferencia de casi seis puntos en el tipo efecto. Según la Confederación, esto incide en “la competitividad de nuestras empresas, provocando una clara desaceleración del crecimiento económico de nuestra Comunidad”.

Además, en lo relativo al Impuesto de Patrimonio, “Navarra será la comunidad que peor trate a sus ciudadanos en esta materia. Además, la reforma “se ceba”, de forma especial, con los empresario, “con mayor afectación a los pequeños y familiares, que son quienes más pegados están al territorio, y quienes mayores dificultades tienen para trasladarse fuera de Navarra”. La regulación propuesta “resulta especialmente agravante”, cuando se compara con la existente en las comunidades vecinas (País Vasco, Rioja, Aragón…).

CEN también destaca la rebaja de los límites de las reducciones aplicables por aportaciones a planes de pensiones a 5.000 euros (7.000 para mayores de 50 años). Algo que “va exactamente en la dirección contraria a lo que, según los expertos, sería necesario para garantizar unos ingresos complementarios a las futuras pensiones públicas, cuya sostenibilidad en los actuales términos está en entredicho”. A esto habría que añadir el tratamiento que la reforma establece para el ahorro, con tipos impositivos entre el 19 y el 25%, siendo una “clara penalización a aquellos ciudadanos que quieran prever para su futuro”.

No satisfechos con el proyecto de presupuestos

Respecto al borrador de presupuestos generales para el año 2016, “no nos satisface”, afirma CEN, y pasa a analizar el capítulo de ingresos del proyecto. La Confederación analiza la relación de los ingresos con la situación económica de Navarra, que es favorable: “el consenso de los panelistas habla de un notable incremento del PIB en España y en Navarra (en torno al 3,3-3,4% para 2015 y algo menos para 2016). Nuestra economía se moverá en cifras similares y eso permitirá incrementar los ingresos”. Por otra parte, CEN también admite que “el comportamiento de nuestras exportaciones está siendo excelente”. Las ventas al exterior de Navarra han experimentado un crecimiento del 5,4% con respecto al mismo periodo del año anterior. Además, Navarra exporta más del 45% de su PIB.

Dicho esto, y teniendo en cuenta el “aumento de la recaudación como consecuencia de la reforma fiscal proyectada y los recursos aportados por el nuevo endeudamiento previsto”, CEN considera “alcanzable” la cifra de ingresos prevista (3.897 millones de euros). No obstante, la Confederación no deja de alertar también sobre “el elevadísimo nivel del endeudamiento de Navarra y al cada vez mayor peso que representan los intereses y la amortización de la misma en la capacidad económica de nuestra Comunidad”. En concreto, la deuda pública ya alcanza el 20% del PIB de la Comunidad Foral. Ante esta situación, la Confederación llama a reflexionar “sobre la pesada herencia que estamos dejando a las futuras generaciones de navarros y sobre la sostenibilidad de ese camino, el del endeudamiento, emprendido al inicio de la crisis”.

Analizando, a continuación, el capítulo de gastos, CEN califica los presupuesto de “continuistas” y recuerda que, a causa de la lenta recuperación, las disponibilidades económicas son todavía “muy limitadas”, y que la capacidad de gasto lo acusa significativamente”. En el análisis del gasto por Departamentos, CEN manifiesta también su “sorpresa y malestar” al comprobar que Desarrollo Económico “es el único de todo el Gobierno que reduce su dotación presupuestaria (hasta un 6,5%), mientras que el resto lo incrementa en mayor o menor medida”, y añade: “en una economía, donde está claramente identificada la fuente de los ingresos, la actividad empresarial, descuidarla no parece que sea lo más indicado para aumentar los recursos de las arcas forales”. Es más, el fomento de la inversión dispone de casi diez millones de euros menos que en ejercicios anteriores.

CEN también hace constar su preocupación por el “constante crecimiento del Capítulo I”, y advierte: “desde hace muchos años venimos alertando sobre el grave efecto que provoca en las cuentas públicas el coste del personal al servicio de la Administración Foral, que ya supera el 30% del total de los ingresos. Sin lugar a dudas, este inmenso coste, que no se ha reducido a lo largo de la crisis, drena los recursos necesarios para llevar a cabo políticas de estímulo de la actividad económica y empresarial”.

También se incide en el coste que representan los departamentos de Salud (987 millones) y Educación (600 millones de euros). A ello, hay que sumar el Convenio con el Estado (515 millones) y el coste de los intereses de la deuda (76 millones de euros), a lo que hay que añadir otras partidas de gasto. Todo ello, unido a los propios efectos de la crisis, “reduce drásticamente la capacidad de Navarra para aplicar recursos al estímulo de la actividad económica”.

Por otra parte, CEN alerta del “efecto negativo que la falta de apoyo con recurso públicos provoca sobre la constante caída de la inversión empresarial en I+D+i, que ha pasado de un máximo del 2,13% de nuestro PIB en los albores de la crisis, al 1,75% en 2014”. Así, “entendemos que la apuesta de estos presupuestos para restaurar la anterior situación solo puede calificarse de débil”, advierten desde la Confederación.

Los empresarios también lamentan la ausencia de una partida presupuestaria que garantice la continuidad de las obras del Tren de Altas Prestaciones, y recuerda que “las comunicaciones son un elemento clave en el desarrollo económico de cualquier región” y que quedar desconectados de dicha red ferroviaria incidirá en la competitividad de las empresas, así como cerrará puertas a potenciales nuevas implantaciones. En este  sentido, la Confederación también echa en falta que los presupuestos contemplen los recursos destinados a la segunda fase del desarrollo del Canal de Navarra. “Ni tan siquiera contienen partida alguna para financiar los estudios previos que el propio Gobierno de Navarra reclama para adoptar su decisión”.

Sí se reconoce el incremento del 7% en el Departamento de Desarrollo Rural, aunque “ese aumento se diluye en gastos generales y de personal, mientras que las ayudas a la inversión se congelan. Respecto a Educación, “una vez eliminado el efecto que provoca el duplicar prácticamente la partida asignada al Instituto Navarro del Vascuence (ahora denominado Instituto Navarro del Euskera y que cambia de Departamento, comprobamos que se aumenta en un 4,75%”. En materia educativa, la Confederación destaca también el tratamiento que desde Educación se da a la labor realizada por los centros concertados, manteniendo las partidas de apoyo, “si bien únicamente se prevé para el año 2016 un aumento del 1,61%, que prácticamente se corresponde al aumento salarial del personal docente, que habrá que acompasar al ya anunciado incremento del 1% de todos los funcionarios”. La Confederación también lamenta que no se refleje un mayor apoyo financiero a la Universidad Pública de Navarra, siendo esta “uno de los ejes de la investigación de nuestro territorio, así como del fomento y consolidación del talento navarro”.

Por último, CEN subraya “el recorte sufrido en las partidas destinadas al apoyo del aprendizaje del idioma inglés, pasando de una dotación de un millón de euros a la mitad, mermando la potenciación del aprendizaje de dicha lengua, la más utilizado en la economía y en el mundo empresarial mundial”.


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