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Las imposiciones llegan a Salud: piden euskera para un puesto público sobre investigaciones sanitarias europeas

La persona contratada dependerá de una profesional en cuyo currículum no ostenta el nivel requerido del idioma.

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, durante una visita a Navarrabiomed. GOBIERNO DE NAVARRA
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, durante una visita a Navarrabiomed. GOBIERNO DE NAVARRA  

En menos de tres meses, el Gobierno de Navarra de María Chivite ha impedido ya en dos ocasiones que un periodista nacido en Cintruénigo, la localidad natal de la presidenta del Ejecutivo foral, pueda optar a un puesto en una empresa pública, al no saber euskera.

En octubre sucedió en Intia con una oferta de empleo publicada en la página web de la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN), y ahora le ha tocado el turno a Navarrabiomed, el centro de investigación biomédica del Gobierno de Navarra que impulsa y facilita la investigación de los profesionales sanitarios públicos.

El pasado 16 de enero, en el portal de procesos de selección del organismo se incluyó una oferta de técnico de comunicación, un proceso que se cerrará el próximo 3 de febrero.

En el anuncio, se indica que Navarrabiomed "precisa contratar personal para reforzar la actividad de la unidad de comunicación y diseño, en concreto, el área de comunicación del centro".

Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, cuando se examinan los requisitos para optar a este puesto, se descubre que el candidato "deberá disponer de un nivel B2 oral y escrito en francés y en euskera".

Dos coyunturas destacan sobremanera. Por un lado, se subraya que "la persona seleccionada trabajará bajo las directrices de la responsable de comunicación y de forma coordinada con el equipo de diseño y proyectos".

SIN NIVEL EN EUSKERA NI FRANCÉS

En un rápido vistazo por LinkedIn del perfil de la responsable de Comunicación de Navarrabiomed se descubre que esta persona no tiene ningún título que acredite que posee un nivel B2 en francés y en euskera. De hecho, en el apartado de idiomas, apunta que tiene un nivel A2 (competencia básica limitada) en euskera y un B1 (competencia básica profesional) en francés. Ambos niveles están por debajo del B2 que se le requiere a la persona que será su subordinada.

De todas maneras, ni en francés ni en euskera aporta titulación oficial, como sí lo hace en inglés, idioma en el que posee un C1 (competencia profesional completa) otorgado por la Escuela Oficial de Idiomas.

El asunto todavía va más allá, ya que en su experiencia laboral puede verse que, anteriormente, ejerció el puesto de técnico de comunicación en Navarrabiomed, un trabajo que, sin contar con la formación B2 exigida en euskera, no tuvo problemas en desarrollar, a juzgar por el período durante el que lo desempeñó: tres años y nueve meses.

Por otro lado, el sinsentido de la oferta de empleo llega todavía más lejos al analizar el objetivo del puesto que se va a cubrir. Según el anuncio publicado, entre las principales labores de la persona que se contrate estará "la gestión y desarrollo de actividades de difusión para proyectos de investigación y redes europeas".

INVESTIGACIONES EN ESUKERA: 0

En este aspecto, fuentes del departamento de Salud del Gobierno de Navarra han indicado este lunes que, en lo que a investigación sanitaria se refiere, alrededor de un 95% de los artículos publicados son en inglés. Han reconocido que en francés puede encontrarse alguno, y han sido meridianos al referirse al otro idioma: el número de investigaciones en este sector realizadas en euskera es cero.

Ahondando más en el ignominioso requisito de exigir euskera para un puesto en el que no es necesario, la oferta añade como "méritos valorables" contar con un nivel B2 o superior en inglés, tanto en oral como en escrito. Un requisito, este sí, que debiera ser obligatorio, dadas las características del puesto de trabajo.

Cualquier ciudadano navarro ha podido aprender francés durante su formación escolar, pero la exigencia del euskera supone una barrera para impedir que habitantes de las zonas no vascófona o mixta de la Comunidad foral puedan optar a ese empleo.

Como se recuerda, el último estudio oficial acerca del uso del euskera en Navarra estableció que solo un 6,7% de los navarros emplea el euskera de manera cotidiana, un dato que se desploma al 2,9% en el caso de Pamplona.

El Gobierno de Navarra liderado por Uxue Barkos, no obstante, aumentó esa cifra al 12,9% de la población la pasada primavera. Por lo tanto, un 87,1% de los ciudadanos navarros no podría acceder a la oferta pública de empleo de Navarrabiomed.


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