• martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 20:28

 

 
 

SOCIEDAD

Los comercios navarros en la frontera con Francia piden que se reabra tras las pérdidas económicas

Tras los atentados de París, el control de la frontera con el país galo ha hecho que uno de los dos pasos fronterizos aún permanezca cerrado.

El alcalde de Dantxarinea, Santiago Villares, y el presidente de la Asociación de Comerciantes de Dantxarinea, Txomin Iribarren en la frontera.
El alcalde de Dantxarinea, Santiago Villares, y el presidente de la Asociación de Comerciantes de Dantxarinea, Txomin Iribarren en la frontera.

El Ayuntamiento de Urdazubi-Urdax y la Asociación de Comerciantes de Dantxarinea que engloba a las ventas fronterizas de esta localidad han denunciado que el cierre de uno de los dos pasos con Francia desde los pasados atentados de París están perjudicando al comercio y al turismo en esta zona.

El pasado mes de noviembre, tras los atentados en París, la policía francesa cerró el paso fronterizo del puente que limita entre Navarra y Aquitania alegando motivos de seguridad. El Ayuntamiento de Urdazubi-Urdax protestó después de unos días a la Gendarmería y al Ayuntamiento de la localidad francesa de Ainhoa porque perjudicaba al paso de vehículos, dado que habían cerrado el paso principal, por el que circulan, además de turismos, camiones y autobuses. El paso se abrió, pero se cerró el segundo, el antiguo paso de la frontera, dejando a algunas ventas, en particular a Venta Lapitxuri, apartadas del tránsito de vehículos y, por tanto, del comercio, limitando también el acceso al parking de esta Venta. “El daño es menor, pero nos sigue afectando”, asegura Txomin Iribarren, el presidente de la Asociación de Comerciantes.

Al inicio, se colocaron controles permanentes en la frontera, una situación que el Ayuntamiento entendió, dada la alarma creada a raíz de los atentados. No obstante, desde hace un tiempo estos controles se producen muy esporádicamente y “no se entiende que se siga manteniendo el cierre permanente, que no conduce más que a molestar e impedir el paso a los visitantes y turistas que se acercan por la zona”, asegura el alcalde de la villa, Santiago Villares.

El Consistorio ha mantenido conversaciones con los alcaldes de las localidades francesas de Ainhoa y Sare para que reabran este paso fronterizo, así como con el presidente del departamento de Pirineos Atlánticos, Jean-Jacques Lasserre, además de con la Gendarmería, la Policía Nacional y la Guardia Civil. También se han reunido con  el vicepresidente de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi, con la consejera de Desarrollo Rural, Administración Local y Medio Ambiente, Isabel Elizalde; y la Delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba.

El cierre de este paso de forma permanente (se han colocado unos bloques de cemento), afecta a toda la zona de Dantxarinea, ya que supone un trastorno para el tráfico de vehículos, estimado diariamente entre 4.000 y 5.000 (según la Dirección General de Tráfico) Los comercios de Dantxarinea atraen a cuatro millones de visitantes anualmente.

Dantxarinea cuenta con 23 establecimientos de diferente tipo abiertos durante todo el año y en los que se venden todo tipo de productos: tabaco, alcohol, comestibles, moda, gasolineras, bazar, tecnología, vinos y licores, restaurantes… A esta oferta se sumarán dos nuevas ventas más que están en construcción. Estos comercios dan trabajo a 500 personas, 200 más cuando se abran las nuevas ventas. Aproximadamente la mitad de los trabajadores de estos establecimientos son franceses de localidades cercanas.


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