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Los sindicatos de Policía Foral rechazan la "vendetta" de Beaumont y critican su "nefasta gestión"

La consejera de Interior ha anunciado la reestructuración de los agentes en Navarra con la supresión de algunos de sus servicios.

Vista de la comisaría de la Policía Foral de Elizondo.
Vista de la comisaría de la Policía Foral de Elizondo.  

CCOO, ELA y UGT han mostrado su "más firme rechazo" a las propuestas planteadas por Interior para la Policía Foral, que han calificado como una "vuelta de tuerca más" y que, en su opinión, han sido adoptadas en "clave de vendetta" tras el rechazo del proyecto de ley de Policías del Gobierno Foral.

La "nefasta" gestión de Interior y su falta de capacidad negociadora, según han denunciado, ha llevado a estas organizaciones sindicales, que han hablado de "recortes" y de "repliegue", a pedir el "cese de toda la cúpula de Interior".

De esta forma se ha pronunciado Javier Ojer (CCOO), Oscar Moreno (ELA) y Iosune Sánchez (UGT) en una rueda de prensa en la que han criticado la propuesta de Interior de reducir determinados servicios de la Policía Foral para fortalecer "las unidades de carácter prioritario", en palabras del departamento.

"El problema de la Policía Foral es que faltan policías, faltan trabajadores, necesitamos más gente y no vale el juego sucio", según Moreno, quien ha apuntado que siguen sin tener constancia oficial ni de las propuestas, ni del estudio de implantación de esas medidas.

Unas medidas que tienen la impresión de que son firmes, sin margen para la negociación, según han denunciado. Para ello se basan en que, aunque en la reunión de ayer se les dijo que presentaran alegaciones, cuando salieron, las medidas estaban ya publicadas en el portal web del Gobierno y además Interior ha mostrado su intención de incluirlas en la negociación de calendarios.

El departamento Interior propone eliminar el servicio nocturno y la tarde de los domingos en la sede del Tribunal Superior de Justicia, el servicio nocturno en el Parlamento y domingos completos, y el servicio nocturno de la División de Intervención y reducción en el número de efectivos en los grupos de intervención.

También quiere suprimir el servicio nocturno en la Brigada de Juegos y Espectáculos y en el Grupo de Seguridad Privada y Sistemas, y los turnos de tardes en Educación Vial, Recursos Humanos e Inspección y Control.

Además, plantea la supresión del Grupo de Custodia y Traslado de Detenidos, crear un nuevo Grupo Operativo en la División de Prevención y Atención Ciudadana; el traslado a otros servicios policiales, de aquellos servicios de Tráfico y Seguridad Ciudadana que no se puedan atender por los recursos existentes y, la sustitución de policías forales por vigilantes de seguridad en el servicio de protección de accesos a la Comisaría Central de Beloso.

Estas medidas, según Interior, supondrían una disposición de unas 45.000 horas de trabajo de los policías forales que irían destinadas al refuerzo de los servicios de las unidades cuya actividad se considera prioritaria, ante lo que estos tres sindicatos, que representan casi al cincuenta por ciento de la plantilla, han respondido que con sus propuestas se lograrían 70.000 horas.

Al analizar las medidas, Moreno ha sostenido que suponen "una privatización" de servicios, un "grave ataque" que, además incumple el acuerdo programático suscrito por los socios del Gobierno, a lo que Ojer ha añadido que hablar de servicio público en términos de rentabilidad es "incompatible con un Gobierno que se autodenomina del cambio" y que ellos consideran "del cambio a peor".

En este sentido ha denunciado que "se apuesta por la precarización del empleo", a lo que ha añadido que "la apuesta de este Gobierno es hacer trabajar más a la gente, quitar una media de unos 3.000 euros vía decisión unilateral del Gobierno a los afectados por las medidas".

En la mesa sectorial, según Sánchez, un sindicato confirmó que tenia negociaciones abiertas con socios del gobierno con un nuevo proyecto y una nueva propuesta que querían llevar a un referéndum.

Ante eso preguntaron a la consejera y al director general de Interior si el resultado de ese referéndum podría modificar las medidas propuestas y su respuesta fue "que no", según Sánchez, quien ha concluido que estas medidas son un "nuevo chantaje a las condiciones de los trabajadores".


Los sindicatos de Policía Foral rechazan la "vendetta" de Beaumont y critican su "nefasta gestión"