• sábado, 29 de enero de 2022
  • Actualizado 09:22

 

 
 

SOCIEDAD

El lugar de las golondrinas: la casa rural de Echauri que antes fue un palacio

Este conjunto arquitectónico, compuesto por un torreón, una casa y una ermita, perteneció a los Mora y Aragón durante generaciones, pero no estaba habitada

Jardines de la casa rural 'Enarazai' (lugar de golondrinas), habilitada en el antiguo Palacio de Etxauri, a unos 18 kilómetros de Pamplona. EFE/ Jesús Diges
Jardines de la casa rural 'Enarazai' (lugar de golondrinas), habilitada en el antiguo Palacio de Etxauri, a unos 18 kilómetros de Pamplona. EFE/ Jesús Diges

Las más de 750 casas rurales con las que cuenta Navarra se han convertido en un factor muy relevante para la recuperación del patrimonio cultural de los pueblos de la Comunidad Foral, donde son muchos los palacios y caseríos antiguos que se han rehabilitado gracias a esta modalidad turística, que también está ayudando a la revitalización del entorno rural.

LA CASA DE LAS GOLONDRINAS

Un buen ejemplo de esta labor de recuperación del patrimonio es la casa rural 'Enarazai' (lugar de golondrinas), habilitada en el antiguo Palacio de Echauri, a unos 18 kilómetros de Pamplona, que la navarra Cristina Ros Ganuza compró hace 25 años a la familia de Mora y Aragón, a la que pertenecía la reina Fabiola de Bélgica.

Este conjunto arquitectónico, compuesto por un torreón, una casa y una ermita, perteneció a los Mora y Aragón durante generaciones, pero no estaba habitada, ya que la familia contaba con propiedades más importantes en las inmediaciones. La propia Fabiola solía veranear de joven en el cercano Señorío de Elío, ha relatado Ros a Efe.

Los guardeses cuidaban la casa y vivían en ella, hasta que llegó a un punto de deterioro tan grande que la abandonaron.

Se trata, ha explicado Ros, de un grupo arquitectónico formado por tres piezas de tres épocas diferentes, la primera de ellas el torreón, de finales del siglo XV, cuya parte superior estaba desmochada y se reconstruyó siguiendo el estilo de otras torres semejantes de Echauri, localidad navarra famosa por sus torres defensivas medievales.

UNA ROMERÍA PERDIDA Y RECUPERADA

La otra parte más antigua de la casa es la ermita de Nuestra Señora de los Remedios, cuyo tejado estaba derruido y no se conservaba nada de la ornamentación interior. Sin embargo, durante la rehabilitación, un vecino de Echauri, que había sido el último guardés de la casa, le entregó el retablo, que guardaba en un establo desde el hundimiento del tejado. La pieza fue devuelta a su lugar original y restaurada.

Además, al poco tiempo, el cura de Echauri le entregó la imagen original de Nuestra Señora de los Remedios, que tenía en custodia, y en el cercano Señorío de Elío se guardaba además la campanita de la espadaña de la ermita, que también fue colocada en su lugar.

En la pequeña campana figura la fecha de la última consagración de la ermita, 1633, pero en las obras aparecieron unos cimientos anteriores, posiblemente románicos, al igual que un cementerio medieval ubicado en una zona verde frente a la casa.

De esta forma, con la ermita ya completa, se pudo recuperar la antigua romería a la imagen Nuestra Señora de los Remedios, que se ha tenido que suspender los dos últimos años por la pandemia.

Durante la rehabilitación y consagración de la ermita en el siglo XVII, se construyó el cuerpo principal de la casa que une las dos construcciones anteriores. La parte más interesante del cuerpo central es un portalón barroco muy bien conservado, protegido por la Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra, en la cara sur de la casa.

LOS ESTRAGOS DE LA PANDEMIA

Es un conjunto arquitectónico que acoge una de las casas rurales más singulares de Navarra, pero que, al igual que el resto de alojamientos de este sector, lo ha pasado mal durante la pandemia: "Ha sido muy duro para las casas rurales y para toda la hostelería en general, porque ha sido permanecer cerrados casi un año", ha lamentado Ros.

"Cuando nos dieron un poquito de libertad en el verano de 2020, (la casa) se alquiló muy bien, porque la gente tenía muchas ganas otra vez de reunirse", pero "posteriormente hubo que volver a cerrar prácticamente porque no se podía salir de la comunidad y solo se podían juntar cuatro personas", ha explicado.

Tras ese parón, ha declarado Ros, la situación para este sector vuelve a mejorar: "La gente tiene muchas ganas de volverse a reunir con sus seres queridos, con su familia, con sus amigos, y éste está siendo un buen año para las casas rurales". El verano de 2021, ha dicho, ha asido "estupendo" y el otoño un "todo completo", al igual que las próximas Navidades.

UNA AYUDA AL MEDIO RURAL

La propietaria de esta casa rural navarra ha considerado que estos alojamientos contribuyen a revitalizar las pequeñas localidades en las que se ubican: "Están proliferando cada vez más casas rurales, alquileres turísticos, y creo que es muy importante para el medio rural".

"Yo estoy dando un trabajo a una persona que limpia, el del restaurante del pueblo está muy contento, la tienda también vende más, y al final es un circuito de apoyo y de conseguir que la economía circule gracias a las casas rurales", ha destacado.

Ros se ha mostrado orgullosa de la red de atractivos turísticos que, poco a poco, se ha ido tejiendo en la zona: "Cerca de aquí se hace pan, se hacen mermeladas, y a la gente le gusta comprar y localizar esos sitios donde se vive de una manera un poco sencilla y bonita, que es la que tiene el entorno rural, en contacto con la naturaleza, que tanta falta nos hace".

Cada vez más, ha resaltado, "hay un sector de la población que está buscando ese turismo tranquilo, relajado, de paseo, de contacto con tu gente, de cercanía y de respirar aire limpio".


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El lugar de las golondrinas: la casa rural de Echauri que antes fue un palacio