• sábado, 19 de junio de 2021
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SOCIEDAD

El Archivo de Navarra recibe el fondo documental del Conservatorio de Música Pablo Sarasate

"Es indudable la importancia de estos fondos para conocer la historia de la enseñanza musical en Navarra", destacan los responsables.

Joaquim Llansó, Julio Escauriaza, Mª Pilar Los Arcos y Mª Pilar Encabo. GOBIERNO DE NAVARRA
Joaquim Llansó, Julio Escauriaza, Mª Pilar Los Arcos y Mª Pilar Encabo. GOBIERNO DE NAVARRA

El Archivo Real y General de Navarra ha recibido los fondos documentales producidos y acumulados por el Conservatorio Profesional de Música Pablo Sarasate, que le han sido transferidos por la Ciudad de la Música, integrada en el Servicio de Multilingüismo y Enseñanzas Artísticas del Departamento de Educación.

A esta transferencia de material, que abarca la actividad del centro docente durante 100 años, del 1901 hasta el 2000, hay que sumar los legados de Felipe Aramendía, Martín Lipuzcoa Urriza, José María Beobide, Casino Eslava, Pedro de Felipe, Alfredo Lumbreras Urío y Maribel Iturralde Ros.

Del conjunto de estas ocho aportaciones, la más voluminosa corresponde al Conservatorio Profesional, y está compuesta por 200 cajas y 60 libros. El lote recoge parte de la documentación producida por la Escuela Municipal de Música de Pamplona, que fue la primera institución pública en impartir la enseñanza musical en Pamplona (1858) y uno de los primeros centros públicos de España.

En 1856, el Ayuntamiento de Pamplona creó una comisión compuesta por Mariano García Zalba, compañero y amigo de Hilarión Eslava, y el músico Sebastián Cantera, quienes elaboraron el reglamento de la Escuela de Música. A partir de 1911 se denominó Academia Municipal de Música y en 1951 se le reconoció la validez académica "con grado de conservatorio".

Cinco años más tarde, la Diputación Foral de Navarra creó el Conservatorio Navarro de Música Pablo Sarasate. Para regirlo se constituyó un patronato, formado por un diputado foral como presidente, un teniente de alcalde del Ayuntamiento de Pamplona como vicepresidente, dos representantes de los profesores, dos de la Asociación de Padres de Alumnos, uno de los alumnos y el director. La financiación se distribuía entre la Diputación Foral de Navarra (60%) y el Ayuntamiento de Pamplona (40%).

Este proyecto fue impulsado por el empresario Félix Huarte y los músicos navarros Martín Lipuzcoa y Fernando Remacha. En honor al primero se constituyó la Cátedra Félix Huarte. El conservatorio mantuvo su sede en el emplazamiento de la Escuela de Música, ubicada en la plaza del Vínculo hasta 1961, año en que se proyectó el edificio de la calle Aoiz.

El 13 de octubre de 1986 se disolvió el Patronato del Conservatorio Pablo Sarasate y el centro pasó a depender en su totalidad del Gobierno de Navarra. Ese mismo año se creó la Joven Orquesta Pablo Sarasate integrada en el conservatorio.

El 27 de marzo de 2002 se creó el Conservatorio Superior de Música de Navarra. Durante el curso 2004-2005 se materializó la separación física y administrativa del Conservatorio Profesional de Música Pablo Sarasate, dirigido por Julio Escauriaza, con sede en el Palacio de Ezpeleta, en el nº 63 de la calle Mayor, y del Conservatorio Superior de Música de Navarra, bajo la dirección de Ramón García Olcoz (curso 2005-2006). En septiembre de 2011 ambos centros trasladaron su sede a la Ciudad de la Música, en el barrio de Mendebaldea.

Las transformaciones de los centros y sus cambios de sede han incidido directamente en el estado de la organización de la documentación custodiada. En 2016, con el impulso del Negociado de Coordinación de la Ciudad de la Música y de la profesora de Musicología, Berta Moreno, se llevó a cabo tratamiento archivístico, encomendado a la archivera navarra Virginia García Miguel.

Gran parte de la documentación es reflejo de las funciones llevadas a cabo por los diferentes centros a lo largo de su historia, ha destacado el Gobierno foral en una nota.

LEGADOS PERSONALES

Además del fondo del Conservatorio de Música de Navarra se custodian ocho legados correspondientes a Felipe Aramendía, Martín Lipuzcoa Urriza, José María Beobide, Pedro de Felipe, Alfredo Lumbreras Urío, Maribel Iturralde Ros, Casino Eslava y Manuel Sainz de los Terreros.

En concreto, Felipe Aramendia Lezaeta (Estella 1866 - Pamplona 1942) fue violinista, profesor de la Academia Municipal de Música de Pamplona y fundador del Cuarteto Aramendía. Su fondo incluye 53 cajas con arreglos propios y partituras para conjuntos de cámara y piano entre otras.

Martín Lipúzcoa Urriza (Pamplona 1901 - Pamplona 1984) fue director del Orfeón Pamplonés, profesor y subdirector del Conservatorio de Música Pablo Sarasate. Su legado contiene su biblioteca musical, en 7 cajas, una caja en formato especial y 10 libros, donde se puede encontrar algunas partituras manuscritas con la firma de Joaquín Maya.

José María Beobide (Zumaya 25-11-1882; Burgos 01-03-1967) fue organista, compositor, profesor y subdirector del Conservatorio. El fondo se compone por volúmenes, publicaciones periódicas y partituras editadas de la biblioteca musical complementaria en 23 cajas, 2 cajas en formato especial y 420 libros.

Pedro de Felipe (Murchante 6 de junio de 1938 - 2013) fue director de la Coral Nora, compositor y profesor del centro. En su legado se pueden encontrar 4 cajas y una caja de formato especial con obras manuscritas e impresas. Son obras genuinamente suyas, armonizaciones y trabajos de investigación o transcripción de otros autores.

Alfredo Lumbreras (Pamplona 1904- Pamplona 1977) fue compositor, director de 'Los amigos del arte', profesor de violín en la Academia de Música y Conservatorio Pablo Sarasate y concertino de la Orquesta Santa Cecilia. Su aportación consiste en su biblioteca musical con 7 cajas y 51 libros.

Asimismo, Maribel Iturralde fue pianista y profesora del Conservatorio Pablo Sarasate. Su fondo se compone por 11 cajas y 12 libros con diversa documentación académica y laboral, documentos manuscritos y volúmenes y partituras editadas.

Del Casino Eslava se conservan 11 cajas y 172 libros con partituras que se utilizaban para la interpretación de música de salón. Y Manuel Sainz de los Terreros fue ingeniero de caminos, gran aficionado a la música. Se conservan en su fondo 4 cajas y 40 libros que contienen gran cantidad de repertorio para piano y métodos de solfeo.

"Es indudable la importancia de estos fondos para conocer la historia de la enseñanza musical en Navarra y acercarnos a la vida y la obra de algunas de las grandes figuras en la docencia, composición e interpretación musical", destacan los responsables del Archivo Real y General de Navarra.

A partir de ahora se custodiarán, junto con el resto de fondos que integran el Archivo de la Música y de las Artes Escénicas de Navarra. Una vez completado el tratamiento archivístico, se pondrán a disposición de investigadores e interesados mediante acceso presencial y a través de internet en Archivo Abierto. Además, serán objeto de atención singular para iniciativas como exposiciones, conferencias o ciclos de música.


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