PREMIUM  SAN FERMÍN

Navarra en miniatura: una tarde en el taller del creador de los gigantes de goma que arrasan entre los niños

Rubén Platero trabaja durante todo el año en su taller de Ansóain para que los niños de toda Navarra tengan sus miniaturas de la Comparsa.

El fabricante de Gigantes y Cabezudos Platero, nos abre las puertas de su taller. MIGUEL OSÉS
El fabricante de Gigantes y Cabezudos Platero, nos abre las puertas de su taller. MIGUEL OSÉS  

La vida de Rubén Platero Botello cambió totalmente hace siete años cuando pasó de tunear coches de rally de Ansóain en su taller a crear gigantes de goma. Nunca antes se le habría ocurrido que podría dedicarse a algo así si no fuese por la pasión que comparten tanto él como sus dos hijos por los protagonistas de las fiestas. 

"Soy bailador de los gigantes de Falces y me han apasionado siempre. Mis hijos tenían unos gigantes de juguete y se sentaban en frente de un mural que tienen en su habitación en el que salen los gigantes de Falces bailando y un día pensando le dije a mi mujer que teníamos que hacer los gigantes de Falces de goma, pero por capricho y porque no existían. Nuestra sorpresa fue que cuando los sacamos me empezaron a llamar de muchos ayuntamientos de la Ribera para que les hiciese en goma los gigantes del pueblo y así fue como se nos empezó a ir de las manos", cuenta Platero.

Primera pieza del gigante de goma de la reina africana Larancha-la en el taller de Platero. MIGUEL OSÉS

La vida de Rubén Platero era muy diferente antes de que eso sucediese, pero a partir de entonces dio un giro de 360 grados. "Yo tenía una tienda de coches de carreras y tunning, al principio lo compaginé pero me di cuenta de que no podía atender las dos cosas y de que el tunning había caído. Fue entonces cuando decidí dedicarme solo a los gigantes y jugármelo todo ahí, por lo que llevamos cuatro años dedicados solo a los gigantes".

UN GIGANTE PASO A PASO

Lo primero que se hace para llegar a tener un gigante de goma es hacer un molde de niquel que se elabora mediante electricidad estática, la cera se va deshaciendo y se crean capas de niquel en una bañera y después con las cartas de colores Pantone se pinta porque todos los gigantes deben de tener pinturas atóxicas para que se puedan chupar. Son colores matizados que no se estropean porque el color está inyectado en la goma", cuenta Platero.

"Cuando empecé si que los detalles los pintaba yo a mano uno a uno. Me acuerdo perfectamente de todas las parejas que tengo y del orden en el que las he hecho porque aunque la gente no lo ve cada pueblo ha sido un reto para mí porque tienes que hacer todas las formas y las inversiones, porque cada pareja cuesta 10.000 euros hasta que llegas a la pieza de base", explica el escultor.

Pieza del gigante de goma del rey europeo Miguelerico en el taller de Platero, listo para ser empaquetado. MIGUEL OSÉS

Cuando es la primera pieza, el creador explica que se pinta entera a mano sirviéndote de las cartas de colores, ya que la pieza maestra está en color carne. "Lo que tengo que hacer es viajar hasta donde está el gigante real con la carta de colores para ver cual se asemeja más al real y pintarlo entero desde cero. En el culo yo pongo las referencias de los colores, lo mando a las fábrica y allí saben que todos los gigantes que se inyecten van con esos colores", explica.

"En la fábrica con la que trabajo y en la que me hacen los encargos hay 18 personas pintando gigantes, por lo que requiere un gran trabajo e inversión pero todo eso tiene recompensa porque Pamplona es muy gigantera, los gigantes originales de Pamplona son imperfectos, ya que la persona que los hizo no era escultor, pero por eso mismo creo que tienen su encanto y plasmarlos en goma es más simpático", cuenta.

LAS COMPARSAS DEL RESTO DE NAVARRA

En Navarra existen 150 Comparsas de Gigantes y Rubén Platero tiene a día de hoy 43 parejas. "En la mayoría de las ocasiones, cuando hago gigantes de goma de las comparsas de los pueblos son encargos del Ayuntamiento porque los derechos de imagen pertenecen a ellos y sino lo haces bien puedes meterte en un follón pero los de Pamplona al tener tantos años, son de dominio público".

"La verdad es que desde el principio la gente ha valorado mucho mi trabajo, cuando salieron los europeos la gente creía que eran de marmolina y me dio todo el mundo la enhorabuena porque la cara es súper real. Lo que la gente más destaca de los gigantes que hago es que la pintura no se cuartea y que siempre intento que estén bien identificados, todos ellos llevan en el culo su nombre original, de dónde son y a qué comparsa pertenecen, así como mi sello".

LA DEMANDA EN SAN FERMÍN

Platero cuenta que el tiempo de oro para la venta de los gigantes de goma va desde Mayo hasta diciembre. "La demanda es una pasada, la cosa cambia con el tiempo cuando haces bien las cosas, recuerdo que al principio tenía que ir recorriendo las tiendas para ver quién podía vender y distribuir mis gigantes y ahora son las tiendas las que acaban buscándome a mí", expresa.

Figura de goma del cabezudo Caravinagre en el taller de Platero, en la caja listo para ser enviado a las tiendas de Pamplona. MIGUEL OSÉS

"Cuando los comienzos son difíciles tienes que cuidar a los que te apoyan en ellos, yo cuando una tienda ha confiado en mí, por ética comercial intento no vender a sitios cercanos a ella para que no le hagan daño en la venta, respeto a aquellos que apostaron por mí desde el principio y creo que es lo que debo hacer aunque suponga no ganar tanto", opina el autor.

GIGANTES DE COLOREAR

Cuando parecía que la cabeza de Rubén Platero no iba a dar para más inventos, el escultor tuvo una magnífica idea, unos gigantes de goma para colorear. "Hace unos años se nos ocurrió hacer gigantes de colorear porque nos parecía muy didáctico. Fue idea de mi mujer que me decía deberían inventar unos que se pudiesen pintar y después se metiesen debajo del grifo y se borrasen", cuenta.

"Nos costó casi un año pero al final lo conseguimos, tuvimos que tirar muchas piezas pero cuando lo sacamos fue un bombazo", confiesa.

CABEZUDOS

El trabajo de Platero no empieza y acaba en los gigantes de goma, ya que también es un experto en hacerlos a tamaño real. "Me llamaban de muchos pueblos para arreglar Cabezudos y Gigantes y al final acabé también construyéndolos porque los gigantes de goma tienen tiradas fuertes de mayo a enero pero el resto del año la venta cae y ahí es cuando los ayuntamientos aprovechan para restaurar, por lo que podía compaginarlo".

A Platero esto también se le ha ido de las manos, ya que comenzó como hobby y ha acabado viendo otra nueva vía a su creación. "Durante este invierno he hecho dos gigantes nuevos para Castejón, una gheisa y un esquimal. Son modelados a mano por mí para después ser construidos. Las cabezas las moldeo a mano en barro y el mismo proceso con los cabezudos", expresa.

Pieza en cartón de la cabeza de Caravinagre como juguete de los niños, en el taller de Platero. MIGUEL OSÉS

El coste de estos encargos varía en función de si el ayuntamiento que solicita la creación del gigante o cabezudo quiere que éste sea exclusivo. "A veces son moldes que creo y que puedo usar siempre que quiera pero en otras ocasiones, la persona que te lo encarga quiere que sea una figura exclusiva, por lo que yo nunca puedo repetir ese modelo y su coste es casi doble porque yo no puedo repetir ese modelo, lo prefiero así porque cuando son únicos son más especiales", cuenta.

"Hay dos tipos de gigantes: el espigado o los nuevos que tienen las cabezas grandes, pero a mí en todo lo que hago me gusta mantener las proporciones humanas y reales El tamaño medio es 3.80 metros, al hacer los moldes no me baso en la altura, sino que todos tiene 24 centímetros de alto pero los zaldicos y los cabezudos los he hecho manteniendo sus proporciones reales".

La inspiración de un creador llega de dónde menos te lo esperas, aunque en muchos casos Platero asegura que se basa en su entorno más cercano, su familia. "En Artica me pidieron una mujer del siglo XIV y como no había ninguna foto me basé en mi mujer cambiando un poco las fracciones", cuenta entre risas.

Con el comienzo de los Sanfermines este sábado, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona tomará las calles de Pamplona, por lo que los más pequeños podrán disfrutar de ellos pero ya no temerán la despedida, ya que a partir de ahora pueden tenerlos en casa y jugar cuando ellos quieran durante todo el año. 

Rubén Platero en su taller, de fondo las 43 piezas del gigantes de goma en su taller. MIGUEL OSÉS


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Navarra en miniatura: una tarde en el taller del creador de los gigantes de goma que arrasan entre los niños