ENCIERROS

El milagro de Pablo Gómez en los encierros de San Fermín: escapa por dos veces de dos cornadas 'cantadas'

Un toro del Puerto de San Lorenzo rasgó su pantalón en el callejón el día 9 y otro de Victoriano del Río le ha metido el pitón por debajo del brazo. 

Pablo Gómez en los encierros del 9 y 12 de julio de San Fermín 2017 en momentos de mucho apuro.
Pablo Gómez en los encierros del 9 y 12 de julio de San Fermín 2017 en momentos de mucho apuro.  

Si algún corredor ha tenido de su lado el de capotillo de San Fermín en estas fiestas ese es Pablo Gómez Jiménez, madrileño de 29 años conocido entre sus amigos y compañeros del encierro como 'Bolo'. 

Ataviado con pañuelo verde y camiseta con franjas rojas en las mangas, el corredor ha conseguido salir ileso y sin cornadas de dos de los momentos de mayor tensión de los encierros de San Fermín 2017

Natural de Miraflores de la Sierra, el mozo lleva una década corriendo los encierros de Pamplona, pero nunca había pasado por unos momentos de apuro como los vividos en estos días de julio.

Fue zarandeado por un toro del Puerto de San Lorenzo el 9 de julio a la entrada del callejón de la plaza y encunado por los pitones de un toro de Victoriano del Río en la carrera del 12 de julio en el tramo de Telefónica, que le pasó el cuerno por debajo del brazo. 

En el primero de los casos, Pablo Gómez corría en su tramo habitual, desde el final de Estafeta hasta la plaza de toros. Había cogido toro, un castaño del Puerto de San Lorenzo, cuando se vio cerrado por otros mozos ya en el interior del callejón. El animal lanzó un derrote contra el corredor, que se vio atrapado por la pared del callejón. 

Apenas tuvo tiempo de reaccionar y el toro le levantó, lo zarandeó y, en su caída, le prendió del pantalón por su pernera izquierda. La prenda quedó completamente desgarrada, pero fue eso mismo lo que salvó al corredor de la cornada. El toro siguió su camino y Bolo quedó tendido con el golpe en el cuerpo, pero sin heridas. 

Gómez no ha querido comentar lo ocurrido este miércoles, pero hace unos días declaraba que lo ocurrido el día 9 con los toros del Puerto de San Lorenzo había sido su mayor susto en un encierro. 

Sin embargo, han pasado sólo tres días y de nuevo el corredor ha sido protagonista involuntario en la carrera, al sentir el pitón de uno de los toros de Victoriano del Río en su cuerpo. 

En este caso, los hechos han ocurrido en la zona vallada del Telefónica, cuando el corredor aceleraba delante de la manada y ha sido empujado por uno de los toros, que ha metido el pitón por debajo de su brazo. Más que una embestida, el toro se ha quitado al corredor de su paso, pero podría haber sido mucho más grave si llega a cabecear o hacer por el mozo, al que ha tenido a su merced. 

Pablo Gómez ha caído de manera estrepitosa contra el suelo, sufriendo un fuerte golpe y ante la posibilidad de ser pisado por parte de la manada que venía justo detrás. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El milagro de Pablo Gómez en los encierros de San Fermín: escapa por dos veces de dos cornadas 'cantadas'