• jueves, 18 de agosto de 2022
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SAN FERMÍN

El bar de la Estafeta de Pamplona que se convierte en un museo de San Fermín

Carteles desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad decoran el establecimiento a la vez que lo protege.

Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Julián Galarza en el Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

Se acercan las fiestas y como cada año desde hace 34 la familia Galarza Lezea prepara su local para San Fermín. No sólo con el aprovisionamiento de comida y bebida para los nueve días de fiesta, sino que desde hace doce años el Bodegón Sarria se convierte en un auténtico museo de los carteles de San Fermín

"La decoración del local está hecha en madera de roble, y era una pena que en San Fermín, tal y como se ponen los bares, se me estropeara, así que busqué una solución: unos paneles de Alucobond impresos hechos a medida que protegieran la madera", explica Julián Galarza, que junto a su hermana y su madre regentan el local.

La idea de los carteles surgió prácticamente sola. "¿Qué mejor que los carteles para decorar?", se dijo Julián. Y dicho y hecho. más de 150 años de carteles distribuidos de manera no uniforme, en diferentes tamaños, por todo el local, en una especie de collage que entretiene a los clientes de siempre, a los ocasionales, y a los turistas que entran una sola vez.

El más antiguo es del siglo XIX y el más moderno, el de 2009, el año desde el que el Bodegón Sarria se transforma en un museo de los carteles de San Fermín cuando llega finales de junio.

"Nació como una medida de protección, pero ahora es también un reclamo, porque la gente pasa ratos largos mirando las paredes", explica Julián. Es más, "hay clientes que cuando llega mayo ya me están preguntando cuándo voy a poner los carteles", bromea el hostelero.

Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

En el Bodegón son pioneros en la importación de productos del cerdo ibérico. No en vano hay quien conoce el establecimiento como "el bar de los jamones colgando del techo".

Pinchos, raciones, cazuelicas, bocadillos, platos combinados y una amplísima bodega son el principal reclamo del establecimiento. "Mi padre me enseñó que al cliente hay que darle siempre lo mejor", explica Julián, "por eso, tratamos de hacer una cocina simple, de la de toda la vida, sin grandes alharacas o estridencias; eso sí, con el mejor producto y siempre tratando de comprar aquí en lo viejo, en el mercado, como toda la vida hacía mi padre".

Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Bodegón Sarria, en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

Galarza dice que no hay más secreto para el éxito que "trabajar mucho y escuchar con atención al cliente", por eso hay algunas cosas en la carta que no podemos quitar, porque los clientes nos las reclaman. Una de ellas, el mítico "Escombro", un bollito de pan relleno con recortes de jamón y chorizo ibérico sacados de los restos de las piezas de embutido que utilizan para las raciones (de ahí lo de escombro) que previo paso por la plancha convierten algo tan simple en un auténtico manjar.

Docenas de pinchos variados en la barra, entrantes fríos y calientes, parrilladas de ibéricos, o algo tan tradicional como los huevos rotos y revueltos son especialidad de una casa entre un amplio surtido de productos que en el Bodegón se convierten una explosión de sabores para todos los gustos. Y en estas fechas, tan sanferminero como siempre.


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