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José Ramón Encinar, director de orquesta: “El panorama compositivo español actual es enormemente rico”

Encinar dirigirá a Plural Ensemble en un concierto que tendrá lugar el 22 de febrero, a las 19.30 horas, en el Teatro del Museo UNAV.

José Ramón Encinar UNAV
José Ramón Encinar UNAV  

José Ramón Encinar (Madrid, 1954), galardonado con el Premio Nacional de la Música, ha sido director titular y artístico de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid y ha estado al frente de la mayoría de las orquestas españolas, así como de destacadas orquestas del panorama internacional.

Este jueves 22, a las 19.30 horas, dirigirá a Plural Ensemble en un concierto en el Teatro del Muso Universidad de Navarra, en el que interpretarán obras de Leonardo Balada, Fernando Buide, Aaron Copland, Diego Tedesco y Mario Davidovsky.

Presentan un programa que pone el foco en compositores contemporáneos ligados, de un modo u otro, a Estados Unidos. ¿Por qué esta elección?

Porque es una asignatura pendiente en el panorama de conciertos español. No son muchos los compositores españoles que han tenido o tienen vinculación con Estados Unidos porque son mundos, sobre todo en el panorama compositivo, muy dispares. Es un tema interesante que se puede presentar con cierta representatividad.

¿Qué encontramos en este viaje entre dos orillas?

Uno de los mayores gérmenes o factores que unen Europa y Estados Unidos, a través de la figura de Aaron Copland. Hasta principios del siglo XX, Estados Unidos se nutría fundamentalmente de artistas, tanto compositores como intérpretes, especialmente directores de orquesta, que llegaban de Europa. Y muchos de los compositores estadounidenses del XIX y principios del XX son llegados de Europa, incluso directores de cine, como Billy Wilder, que era austríaco, por ejemplo.

¿Qué papel juega Copland?

Copland es una figura fundamental de la generación de Leonard Bernstein, que viene a las fuentes europeas. Estuvo un tiempo en París, estudiando con Nadia Boulanger, una de las grandes maestras de los años 20 y 30. Al volver a Estados Unidos, siembra el comienzo de una nueva escuela. Precisamente Copland, que está presente en este programa, vincula, de alguna manera, al resto de compositores del programa. Si no en contacto directo con él, como es el caso de Balada y Davidovsky, sí en segunda generación porque al entroncarse los dos compositores más jóvenes con la de 1930, toman contacto con él.

Considera Estados Unidos un lugar interesante para los compositores en formación, algo que tradicionalmente ha estado más asociado a Europa. ¿Qué diferencias encuentra?

No se puede generalizar, pero hay una mayoría que distingue a los europeos de los británicos y los estadounidenses. Es, en estos últimos, un sentido práctico muy señalado, que no está tan presente en el caso de los europeos. Esto llega a un caso muy evidente, en mi opinión, excesivo, como es el detalle de que hay compositores norteamericanos que escriben y catalogan sus obras en otras que pueden ser interpretadas con cinco, tres o dos ensayos. Este exceso puede ser negativo, pero en otros muchos casos es positivo y se echa a veces en falta en muchos compositores europeos, incluso de primerísima fila.

¿Cómo ve la situación en España?

El panorama compositivo español en este momento es enormemente rico. Veo que hay compositores de varias generaciones más jóvenes que la mía que tienen una formación técnica más sólida de la que tenía, en líneas generales, mi generación. Y hay también una pluralidad de voces muy notable. Compositores adscritos, en cierta medida, a la escuela de Francisco Guerrero, como Alberto Posadas; otros que han partido de ahí y hacen otro tipo de música, como Daniel Puerto, o Jesús Rueda; otros que tienen una voz completamente diferente, como Jesús Torres o Gabriel Erkoreka… Hay una enorme cantidad de compositores muy válidos.

¿Cómo ha sido la selección de las obras que van a interpretar en el Museo?

Ha sido un proceso a partir de las sugerencias que yo podía aportar e ir modelando un programa acorde con Fabián Panisello, director artístico de Plural Ensemble. Entre los dos conformamos el programa que hoy tenemos. El núcleo fue mi sugerencia de interpretar música de Leonardo Balada, un compositor muy valorado en Estados Unidos, con bastante presencia en España. Pese a tener las dos nacionalidades, no ha dejado en ningún momento de tener presente la cultura española y estar él mismo en nuestro país en numerosas ocasiones.

¿Qué destaca del trabajo que está realizando junto a Plural Ensemble?

La gran profesionalidad de sus integrantes. Es un grupo que tiene ya muchos años de andadura y debe su existencia artística a Fabián Panisello, un director y compositor al que conozco desde hace muchos años.

¿Cuál es ahora su reto como director de orquesta?

Hablando hace unos años con el maestro Rafael Frühbeck de Burgos (fallecido en 2014), recuerdo que Jesús Amigo le comentó que, con su recorrido y las titularidades que había tenido, tampoco tendría tanta tensión en un concierto. Y Frühbeck le decía que no, que precisamente cuando sales al podio, en el momento que tengas una flaqueza, un error, pueden pensar: “Hay que irse olvidando de este señor”. La exigencia es todavía mayor. De modo que no hay mayor reto que ese. Cada concierto es un reto para cualquier director, sea un concierto de cámara, sinfónico, en una sala para 50 personas o en un auditorio para 3.000.


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