• martes, 21 de septiembre de 2021
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TOROS

Fandiño, el torero que iba para pelotari y angustió a sus padres con su vocación: "O le apoyábamos o perdíamos el hijo"

El diestro vasco, padre de una niña, decidió convertirse en matador de toros con 14 años y llegó a erigirse como triunfador de Las Ventas o en San Fermín.

"Si no soy torero, seré banderillero; pero ahí voy a estar". Así contó el diestro vizcaíno Iván Fandiño a sus padres su pasión por el mundo del toro y el deseo de dedicarse a la tauromaquia con sólo 14 años. Este sábado 17 de junio un toro ha acabado con su vida en la plaza francesa de Aire Sur L' Aodur.

Fandiño ha fallecido a los 36 años, convertido en el torero más reconocido del País Vasco. Deja huérfana a una niña de 2 años, fruto de su matrimonio con Cayetana García, con quien se casó en el año 2015.

El diestro de Orduña, en Vizcaya, forjó su propio camino trabajando junto a su apoderado y amigo de toda la vida Néstor García. "No es fácil conseguir ser torero cuando has nacido cerca de Bilbao y no de Salamanca o Sevilla", explicaba Fandiño al rememorar su trayectoria en el mundo del toro.

El vasco iba para pelotari hasta que a los 14 años, tras participar en un encierro, se dio cuenta que lo suyo eran los toros. Así se lo contó a sus padres, que en un primer momento trataron de quitarle de la cabeza la idea de convertirse en matador

"Si no soy torero, seré banderillero; pero ahí voy a estar", insistía Fandiño, tal y como recordaban sus progenitores en una entrevista en el programa de ETB 'Iñaki y Cia' en el año 2014. Como reconoce su padre, Paco Fandiño, no tuvieron otra alternativa que aceptar su pasión: "O le apoyábamos y estábamos con él o perdíamos el hijo".

Iván Fandiño recordaba sus años de instituto, en los que compatibilizaba las clases con su incipiente dedicación a la tauromaquia. Entre las anécdotas que ahora se tiñen de luto, el diestro recordaba su carpeta forrada con las fotografías de las cogidas mortales de Paquirri, Manolete o Granero. "Eran fotos de cornadas muy trágicas, pero era aquello que para mí engrandece mi profesión", rememoraba el torero.

El de Orduña tomó la alternativa en Bilbao en agosto de 2005 con un toro de El Ventorrillo y se confirmó en Las Ventas en 2009. El coso madrileño le erigió como triunfador de la Feria de San Isidro en 2011, logrando cotas de éxito al alcance de muy pocos diestros. En Pamplona también fue escogido como triunfador de la Feria del Toro en dos ocasiones consecutivas, en 2013 y 2014.

"Desde que se confirmó en Madrid no he vuelto a verle en la plaza", confesaba su madre, Charo Barros, al periodista Iñaki López en la entrevista más personal con la familia de Fandiño. "Espero a que termine la corrida y que me llame su padre o el más cercano que esté acompañándole; cuando llega al hotel ya me llama él y entonces me entero de cómo ha ido", describía su madre sobre el miedo a que su hijo pudiera sufrir un percance.

Este sábado 17 de junio, esa llamada no se produjo: Fandiño fallecía de camino al hospital de Mont de Marsan después de recibir una cruda cornada al ayudar al quite a su compañero Juan del Álamo en una corrida en el sur de Francia.


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