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Un festival que no para de crecer: el misterio sigue siendo una atracción en Pamplona Negra

La sexta edición de 'Pamplona Negra' ha crecido en días de programa e incrementa el número de asistentes.

Fotograma de la película 'Sed de mal'. CEDIDA
Fotograma de la película 'Sed de mal'. CEDIDA  

El Festival Pamplona Negra, celebrado entre el 13 y el 18 de enero, promovido por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra y organizado por Baluarte con la colaboración de Filmoteca de Navarra y Planetario de Pamplona, ha incrementado notablemente el número de asistentes respecto al 2019, pasando de 5.079 personas a 6.614 en esta sexta edición.

El reto de este año, segundo con Susana Rodríguez Lezaun al frente del Festival, era extender el campo de actuación y la presencia de Pamplona Negra fuera de Baluarte, y se ha conseguido con notable éxito.

Los clubes de lectura en la Biblioteca de Navarra, con Rosa Montero y Lou Berney como protagonistas, tuvieron una enorme aceptación entre el público.

Estos encuentros entre lectores y escritores continuarán a lo largo de esta semana, ya que una decena de bibliotecas de Pamplona y comarca recibirán hasta este viernes a varios escritores y escritoras de la Comunidad foral.

El objetivo prioritario era innovar para poder ofrecer a los asistentes propuestas novedosas y atractivas.

ESTADOS UNIDOS, PAÍS INVITADO

Por segundo año consecutivo, siguiendo el camino iniciado con Francia la edición anterior, Pamplona Negra ha contado con un país invitado. En este caso el elegido ha sido Estados Unidos, la cuna del thriller y de la novela negra moderna.

La literatura noir norteamericana ha estado representada por uno de sus máximos exponentes, el escritor Lou Berney, ganador de importantes premios como en Edgard Award o, más recientemente, el Hammett internacional 2018 por Carreteras de otoño. Lou Berney se sentó en el escenario con el ganador del premio Hammett en castellano 2018 y ex director del Festival, Carlos Bassas, con quien compartió la sección Diálogo USA, en la que hablaron de literatura, ventas, historias y tramas ante 380 amantes del género.

La presencia norteamericana en esta edición de Pamplona Negra se dejó sentir también en algunas de las ponencias presentadas en El crimen a escena, como la desarrollada por la criminóloga Paz Velasco, que hizo un repaso a la historia más negra de nuestro país invitado.

Además, hay que destacar que el ciclo de Cine Negro organizado por la Filmoteca de Navarra ha mantenido el número de público asistente, con más de 800 personas en las cuatro películas programadas y que, como no podía ser de otra forma, se han centrado en Estados Unidos. 

Sed de mal, El detective, Serpico y L.A. Confidential han sido los cuatro largometrajes proyectados en versión original.

ACTIVIDADES FUERA DE BALUARTE

Baluarte ha sido de nuevo el corazón de Pamplona Negra pero, una vez más, además de los espacios habituales, el festival ha vuelto a salir literalmente a la calle.

Por un lado, siguiendo la estela iniciada en 2019 con las rutas literarias, en esta edición, y en colaboración con el grupo de teatro de la UPNA y la Asociación de Escritores Navarros, se organizaron unas rutas teatralizadas por la Pamplona más sangrienta que han tenido una enorme aceptación entre el público; de hecho, las cuatro sesiones programadas inicialmente pasaron a ser seis y se agotaron las plazas en todas ellas.

Y por otro lado, Pamplona Negra ha iniciado una estrecha colaboración con las bibliotecas públicas, en algunas de las cuales se han preparado guías de lectura y rincones especiales de novela negra.

GRANDES ATRACTIVOS DEL FESTIVAL

En cuanto a los autores y autoras que han visitado Pamplona Negra en esta edición, hemos contado con grandes exponentes de las letras a nivel nacional e internacional, como Rosa Montero, Dolores Redondo, Ibon Martín, Reyes Calderón, Agustín Martínez, Santiago Díaz y nuestro invitado norteamericano, Lou Berney.

Pero sobre todo hemos escuchado la voz de los escritores y escritoras navarros de novela negra. El festival se inauguró con una reunión de dieciséis de ellos sobre el escenario de Baluarte para que las 320 personas que acudieron a la Sala de Cámara tuvieran la oportunidad de conocerlos, escucharlos y descubrir su obra.

Sin duda, la sección que más expectación despierta cada año es El crimen a escena, santo y seña del Festival desde su nacimiento; de hecho, la sección ha sumado en cuatro jornadas más de 1.500 asistentes.

El crimen a escena se inauguró esta edición con la presencia del forense Rafael Alcaraz, que habló sobre el papel de la autopsia en la resolución de varios casos reales, y siguió con la experta en ADN Marian Martínez de Pancorbo.

Pasaron también por Baluarte dos expertos en ciberdelincuencia del Cuerpo Nacional de Policía y la criminóloga antes mencionada Paz Velasco. En cuanto a las mesas redondas, escritores de primer nivel han hablado sobre la venganza, ciberdelitos y corrupción policial; tres citas que no quisieron perderse un total de 917 personas.

Otra de las novedades de este año han sido los talleres. Por un lado, se han ofrecido tres clases magistrales sobre criminología y novela negra impartidas por la capitán de la Guardia Civil María Luisa Calcerrada y los escritores Carlos Bassas y Lou Berney, cada uno de ellos con una treintena de alumnos y alumnas.

Y, además, por primera vez se ha organizado un taller de escape room y juegos de rol destinado a profesionales del sector, en los que hubo 29 inscritos.

Tampoco ha faltado la cita la gastronomía, centrada este año en la cocina del sur de Estados Unidos. Ciento cincuenta personas se reunieron en el hotel Tres Reyes para disfrutar de un menú elaborado por el chef Enrique Martínez Burón a partir de los sabores sureños más tradicionales.

Y siguiendo la senda de ediciones anteriores, este año también se han ofrecido charlas en institutos, concretamente en Navarro Villoslada, Plaza de la Cruz y Luis Amigó, con un total de 466 jóvenes asistentes; además, 140 estudiantes de Cuatro Vientos acudieron a un encuentro con la Policía Foral y el escritor Blas Ruiz Grau en Planetario.

Y, por primera vez, el Festival tuvo una clausura musical. Como broche de oro, Pamplona Negra sonó a jazz de la mano del grupo Jazzy Leap, que interpretó música de Duke Ellington, George Gershwin, Rodgers & Hart y Stephen Sondheim.


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