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"Ni Chicote los salva": los clientes del bar pamplonés de 'Pesadilla en la cocina' dan su opinión

En las reseñas culinarias, Maltea obtiene un suspenso bajo con críticas para todos los gustos, desde alabanzas a su ubicación a lamentos por el servicio dispensado.

La fachada del antiguo restaurante Olé durante la grabación de Pesadilla en la cocina en Pamplona, junto a varias opiniones de clientes compartidas en internet. NAVARRA.COM
La fachada del antiguo restaurante Olé durante la grabación de Pesadilla en la cocina en Pamplona, junto a varias opiniones de clientes compartidas en internet. NAVARRA.COM  

El programa de 'Pesadilla en la cocina' grabado en Pamplona hace dos años está a punto de estrenarse en laSexta este próximo miércoles a las 22.30 horas.

El antiguo restaurante Olé, rebautizado como Maltea tras la reforma realizada por el programa liderado por Alberto Chicote, se encuentra en plena plaza del Ayuntamiento de Pamplona y es uno de los locales más conocidos del Casco Viejo por su excelente ubicación.

Decenas de clientes del bar han querido mostrar en internet su opinión a través de páginas web especializadas en comentarios y críticas sobre locales de restauración.

En concreto, a través de dos perfiles de Tripadvisor, las reseñas abordan aspectos como el precio, la atención al cliente, la calidad de la comida o la ubicación.

Con opiniones de todo tipo, tanto alabando el restaurante como desaconsejando visitarlo, el balance final ofrece una nota de 2'5 y 2 puntos sobre un total de 5, con un aprobado justo o un suspenso según el perfil del Olé o Maltea que se visite.

Entre los comentarios negativos, un usuario hace referencia al paso de 'Pesadilla en la cocina' por el local. "Ni Chicote los salva", escribe Iñaki, que pone el foco en los camareros y la calidad de los platos: "Camareros rebotados de otros sitios y que han venido a juntarse en este local, (...), los pinchos que comes pensando que llevan más tiempo ahí que el propio local".

"PARECÍA UNA CÁMARA OCULTA"

Esto no lo arregla nadie!", responde otra reseña en la que se recita un menú nada suculento: "Patatas bravas de bolsa con una salsa insípida y nada picante por 6 euros. Bocadillo de bacon crudo y con pan frío. Hamburguesa escasa con bacon carbonizado y huevo con la yema dura".

Otra usuaria comparte una crítica en la que asegura que su experiencia en el Olé, en mayo de 2016 antes de la reforma del local, fue propia de un programa de cámara oculta. "Salió un camarero a limpiar las mesas, y mientras lo medio hacía, porque la dejó sucia en algunas zonas, se quejaba de lo guarro que era su compañero... ¡Qué irónico!", comienza en su reseña.

Su valoración continúa con una ensalada "malísima", a la que debía seguir una ración con cuatro croquetas de jamón que terminaron siendo "siete croquetas y de bacalao algunas de ellas". La usuaria explica que como segundo plato pidieron hamburguesas y que al servirlas, siempre según su versión, la carne "estaba totalmente carbonizada": "Nos quejamos de ello y la respuesta fue 'la carne sale así'".

Su experiencia en el Olé termina con los clientes pagando únicamente los refrescos y las croquetas, porque "ninguno habíamos comido absolutamente nada". "Para acabar, el dueño salió enfadado y decidió levantarle la mano a uno de los que venía conmigo...", concluye la reseña.

En otra de las opiniones, un usuario califica el menú del restaurante ubicado en la calle Calceteros como "la peor comida que he probado en mi vida (fría, insípida, precocinada, nadaba en aceite, mucha salsa de bote, etc ..) y el peor servicio que he visto nunca". También detalla una pequeña "trifulca" con los camareros, asegurando que "nos decían que lo normal era servir la comida así".

En cuanto al precio, el usuario Vajo lamenta que el local se encuentra en un lugar privilegiado que se utiliza para engañar a turistas con costes demasiado elevados. "Si preguntabas por esos precios en los fritos te respondían que en la Plaza Mayor de Madrid se paga más", explica.

"ESTABA TODO RIQUÍSIMO, MADRE MÍA COMO ME PUSE..."

En cuanto a las opiniones más favorables, Ricardo califica el restaurante de "normalito" y lo recomienda por la ubicación en la plaza del Ayuntamiento: "Comida normal a precio alto, no está mal".

Jessica, otra de las clientas que ha decidido mostrar su opinión, asegura que estaba todo "riquísimo" y recomienda como plato estrella alcachofas de Navarra y chuleta de vaca. "Madre mía, como me puse...", recuerda en su escrito, donde también apostilla que la comida tardó algo de tiempo en salir.

"Pero nada fuera de lo común en otros restaurantes", apostilla esta usuaria en su reseña. "La atención muy buena y en un lugar único, con muy buenas vistas a la plaza", concluye.

En otra de las opiniones se recomienda incluir el Olé, ahora Maltea, como una de las paradas dentro de la "ruta del poteo". "El ambiente es agradable, el servicio ágil y eficiente y los pinchos están elaborados con mimo y buen hacer, incluso los clásicos de pimiento o de jamón y queso", escribe Lidia.

"Lo conozco desde que se llama Maltea", añade otro usuario que alaba el trato al cliente y las fritos del local: "Son buenos y te los preparan en el momento si así lo quieres. También he cenado y la relación calidad-precio es buena. La ubicación para tomar algo en la terraza, inmejorable".

Ante la disparidad de criterios, los interesados en hacerse una idea del restaurante podrán conocer nuevas opiniones a través del programa 'Pesadilla en la cocina' de este miércoles o acudiendo en persona al local que sigue atendiendo clientes frente a la fachada del Ayuntamiento de Pamplona.


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