• domingo, 09 de mayo de 2021
  • Actualizado 16:15

 

 
 

REVISTA

La escritora navarra Marta Borruel lanza su nuevo thriller ambientado en el periodismo: “¡Que paren la rotativa!”

La escritora y periodista regresa a las librerías después del éxito de su primera novela, Tú no tienes la culpa. 

Presentación de la obra 'Tú no tienes la culpa', de Marta Borruel. MIGUEL OSÉS
Presentación de la obra 'Tú no tienes la culpa', de Marta Borruel. MIGUEL OSÉS

Tras la publicación en 2019 de su primera novela, Marta Borruel lanza mañana “¡Que paren la rotativa!”, un thriller en el que los problemas internos de una gran empresa salen a la luz gracias a la investigación de dos periodistas, una historia en la autora muestra que a pesar de los estereotipos “las personas somos extraordinariamente complejas”.

P: Vuelve a las librerías con su nueva novela, ¿los nervios son los mismos que cuando se estrenó?

R:La sensación es la misma porque cuando terminas un libro, después de los meses que le dedicas, da mucha satisfacción ver que el producto está terminado y se publica, pero a la vez te pone nerviosa pensar si gustará y tendrá buena acogida. Además la editorial con la que lo lanzo saca también una segunda edición de “Tú no tienes la culpa”.

P: Son ya muchos años dedicados a la comunicación, ¿hay experiencias personales en el libro?

R: Más que experiencias personales lo que hay es un profundo cariño por el periodismo de siempre, ese periodismo en el que yo empecé a trabajar en la redacción de Navarra Hoy en la de ABC, y por todo el mundo de la comunicación.

P: A pesar de ambientarse la historia en el mundo de la comunicación no deben asustarse los lectores que no lo conozcan, ¿verdad?

R: No, es una novela que se desarrolla en el contexto de una redacción de periódico pero en ningún caso es un ensayo sobre la comunicación, es un thriller con muchas licencias creativas que sitúo aquí como homenaje a la profesión. Detrás hay un misterio que muestra que todas las personas somos extraordinariamente complejas. Con esta novela quería reflejar que a pesar de los estereotipos todos tenemos muchos prismas.

P: Hay una escena en la que uno de los protagonistas, un joven periodista llamado Beltrán, manifiesta que no es necesario salir a la calle para escribir noticias, ¿es a eso hacia lo que se está yendo?

R: En la novela confluyen en el mismo espacio temporal dos visiones de un periodismo para el que la revolución tecnológica ha supuesto un cambio radical.

Es verdad que durante un tiempo se pensó que el periodismo se podía hacer desde la tecnología, que lo importante eran las herramientas, pero en el libro precisamente pretendo demostrar que lo que realmente importa son los periodistas.

Quise mostrar que este personaje era un poco displicente con los antiguos y apostaba por la tecnología pensando que lo anterior no tenía cabida cuando en realidad yo pienso que es al contrario, la base de todo el periodismo está en el valor de los periodistas.

P: Esa otra visión la da Ricardo, un periodista con callo, enamorado de su profesión pero con un cierto hastío, ¿cree que es algo que les pasa a muchos profesionales?

R: A Ricardo, como a muchos periodistas de la vieja escuela, lo que le pasa es que desgraciadamente el periodismo es una profesión que se ha precarizado mucho en pocos años. Cuando empezó la crisis fue uno de los primeros modelos de negocio que sufrió un cataclismo y Ricardo muestra ese cansancio, ese sufrimiento de no haber mejorado ni su economía ni su estatus pese a sus logros, pero sigue teniendo el mismo amor por su profesión y la misma honestidad a la hora de hacer su trabajo.

P: ¿Podrían las peores condiciones de trabajo, la falta de reconocimiento y la constante sospecha de la sociedad provocar una sensación en los periodistas de que no merece la pena esforzarse por investigar?

R: Es verdad que durante los últimos años se ha podido plantear la necesidad de los periodistas cuando te enteras casi al momento de lo que pasa a través de las redes sociales pero, al contrario, día a día se demuestra que es más necesario que nunca que hagan esa labor de distinguir las fake news de los hechos reales y construir informaciones contrastables.

Los modelos de negocio que vuelven a ser rentables son los que están apostando por volver a contratar periodistas que hagan periodismo de investigación.

P: Otra cuestión que se aborda en la novela es la enorme exposición pública que hay en las redes sociales, donde solo con un clic un desconocido puede saber muchas cosas de otra persona.

R: En las redes estamos expuestos en la medida en que queramos estarlo, pero para eso hay que tener también cuidado con las etiquetas de los demás.

Las redes sociales han cambiado todo nuestro ecosistema y la forma de relacionarnos, hemos pasado a estar hiperconectados y es verdad que pueden servir para encontrar información sobre nosotros, por eso es tan importante la educación y enseñar a los niños a comportarse en ellas, igual que se les enseña a cruzar una calle, porque es el ecosistema en el que se van a mover. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
La escritora navarra Marta Borruel lanza su nuevo thriller ambientado en el periodismo: “¡Que paren la rotativa!”