• martes, 19 de octubre de 2021
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TOROS

Fandiño pierde con la espada las dos orejas en una magnífica faena en la última corrida de Tafalla

Antonio Nazaré cortó la única oreja de la tarde al último toro de la feria y Julio Benítez ofreció una tarde decepcionante. 

Iván Fandiño, en Tafalla en la última corrida que cerraba la Feria. MIGUEL OSÉS.
Iván Fandiño, en Tafalla en la última corrida que cerraba la Feria. MIGUEL OSÉS.

INCIDENCIAS: Sexto y último festejo de feria en Tafalla. Media plaza. Tarde de viento, por momentos desapacible, que molesto a toreros y espectadores.

GANADO: Cinco toros de Aguadulce y Aristrain de la Cruz, bien presentados, y uno de Hermanos Garzón Mergelina, de estupendo juego. 

TOREROS: Iván Fandiño (silencio y ovación); Julio Benítez (silencio y pitos) y Antonio Nazaré (silencio y oreja). 

PRESIDENCIA: Pablo Larrasoaña; asesorado por Andrés Baztán y Andrés Peman, cumplió bien su cometido. Se le protestó no conceder una oreja a Fandiño en el cuarto, pero la petición no llegó a ser del todo mayoritaria. 

INCIDENCIAS: El segundo toro de la tarde no quiso salir de chiqueros y, tras cerca de 10 minutos de espera, se corrió turno para lidiarse primero el quinto. 

Apareció Iván Fandiño en Tafalla para cubrir la baja de Agustín de Espartinas y para ofrecer quizá la mejor faena de la feria. Después de un primer toro en el que el torero vizcaíno no se encontró a gusto en el ruedo por el viento y los feos derrotes del toro en su embestida, enmendó la plana el de Orduña con un toreo clásico y especialmente cuidado en el cuarto de la tarde. 

El toro del hierro de los Hermanos Garzón Mergelida embistió bien al capote y a las verónicas de Iván Fandiño, que brindó al público la faena convencido ya de las cualidades del animal. El toro había apretado en banderillas y Fandiño comenzó la faena con la mano derecha. Pronto se percató de la calidad de la embestida y consiguió dos tandas de toreo circular, ceñido y profundo que conectó con los tendidos. 

No escatimó esfuerzos el diestro vasco y ofreció también dos tandas de naturales, algunos de ellos muy despaciosos y de gran profundidad. Remató la faena Fandiño con un cambio de mano muy torero, se sacó al toro por detrás y remató con un buen pase de pecho. 

Todo estaba en bandeja para celebrar el éxito y las dos orejas tras una faena de clase y pureza, pero el vizcaíno pincho en dos ocasiones con la espada, mató a la tercera y la guinda a los fallos con el acero la puso el puntillero, que levantó al toro y complicó aún más el trofeo. El público, entusiasmado con la faena, pidió aún así la oreja, pero el presidente consideró que la petición no fue mayoritaria. Perdió Fandiño una puerta grande que había ganado con un toreo de quilates. 

Ovacionó el público al toro y al torero, que se preferió no dar la vuelta al ruedo, fruto de la decepción por no haber acertado con la espada y haber perdido una salida a hombros más que merecida. 

El que sí cortó una oreja fue Antonio Nazaré, que ofreció el mejor toreo con el capote en sus dos oponentes y dejó la impronta de su estilo para recibir a los toros a la verónica. No estuvo fino con la muleta en su primer oponente, quizá molesto por el viento, pero se arrimó y buscó el triunfo en el sexto, un toro complicado pero al que Nazaré sometió hasta conseguir agradar al público, que deseaba un triunfo en la última de la feria de 2016 en Tafalla

Toreó bien con la mano derecha para enganchar de primeras al público y le costó más con la mano izquierda, ya que el toro acortaba la embestida y complicaba el final de los muletazos. La faena fue perdiendo algo de brillo, pero Nazaré se mantuvo en la cara del toro, con unas manoletinas y pases por alto, para alegría del público. 

Mató de una estocada baja y se le concedió una oreja algo excesiva, pero que dejó un buen regusto en los aficionados. 

Fue despedido con pitos de la plaza Julio Benítez, que estuvo francamente mal en sus dos toros. Al primero lo cambio de terrenos de forma constante sin saber muy bien qué hacer ni hacia dónde dirigirse. Dio sensación de estar perdido y desnortado.

En el quinto de la tarde, un buen toro que se mantuvo en los medios toda la faena y con ganas de embestir, el torero se vio completamente sobrepasado por el animal. Incapaz y sin argumentos, demostró estar muy lejos de lo que se espera de un torero que busca abrirse hueco.


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Fandiño pierde con la espada las dos orejas en una magnífica faena en la última corrida de Tafalla