• domingo, 13 de junio de 2021
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¿Qué hacer si te estafan por Internet?

Una persona comprando con su tarjeta de crédito por internet. ARCHIVO
Una persona comprando con su tarjeta de crédito por internet. ARCHIVO

Cuando compramos o realizamos cualquier intercambio por internet, aunque sea «solo» de datos, hemos de tener un especial cuidado, pues las estafas por Internet y el fraude online están a la orden del día. Solo desde el inicio de la cuarentena, los delitos de estafas por internet han aumentado al menos en un 70 %, «en un momento en que las personas han estado más conectadas y sensibles que nunca», informa la Guardia Civil.

La popularización de la compraventa en línea tiene muchas ventajas, nadie lo cuestiona, pero también lleva implícitas ciertas amenazas nuevas o renovadas, muy distintas a las del mundo desconectado, debidas al aumento de los canales de difusión. Las recomendaciones para no caer en el fraude las tenemos más o menos claras ―o eso creemos―, pero, ¿qué hacer si te estafan en una compra por internet?

Antes de comprar o vender por internet

Para empezar, es importante que sepas detectar a los estafadores. Ten en mente que casi siempre están cortados por el mismo patrón: se hacen pasar por personas u organismos que nos inspiran tranquilidad, en los que creemos. Por este motivo, nuestro consejo es que te pases de precavido y dudes siempre, más vale prevenir que curar.

Busca referencias de la compañía o de la persona con la que vas a realizar el intercambio de bienes o servicios. Basta con que realices una búsqueda rápida de su dirección de correo electrónico o de su teléfono acompañados de las palabras «estafa», «quejas» u «opiniones», ¡solo con eso puedes descubrir muchas cosas!

Párate un momento antes de hacer clic y piensa en el contexto. En caso de que se trate de un correo electrónico en tu bandeja de entrada, presta atención a si es coherente y está bien redactado, ¿esperabas un correo así o lo has recibido «a cuento de nada»? En cambio, en webs de compras o de prestación de servicios, tienes que buscar el candado cerrado en la parte izquierda de la barra de direcciones, que nos indica que el sitio tiene una conexión segura.

Los fraudes online más frecuentes

La imaginación de los creadores de nuevos timos online no tiene límites. Continuamente aparecen nuevas formas de estafa, y las hay muy complicadas de detectar. Es crucial conocer, al menos, los timos en línea más frecuentes, para así poder reconocer sus variantes con más facilidad.

Pagos por anticipado

Podríamos decir que este es el tipo de fraude online más básico. Consisten, en resumen, en que la víctima da una cantidad de dinero por adelantado a cambio de una compra, un servicio o incluso un premio. Una vez que la persona ha efectuado el pago, el estafador se borra del mundo, ¡desaparece!

Es el tipo de estafa que se produce en sitios web de compraventa fraudulentos ―ojo con los chollos «demasiado» buenos para ser ciertos, pues posiblemente no lo sean―, en aplicaciones de compraventa entre particulares, en servicios de citas online; también es de este tipo la sextorsión o las ofertas de trabajo falsas.

Fraudes de la tarjeta de crédito o débito

Se producen en sitios web de venta de bienes o servicios que parecen auténticos, pero que no lo son: o bien no venden nada o lo que venden tiene un valor muy inferior a lo que piden por ello. Posiblemente recuerdes el sonado caso de la web que vendía entradas falsas para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, ¿no? Es un ejemplo de libro de este tipo de práctica.

Este tipo de sitios a menudo piden no solo información bancaria ―necesaria para poder efectuar la transacción―, sino que también pueden solicitarle una copia escaneada de tu documento de identidad. No lo envíes nunca. Lo máximo que podría necesitar una tienda es tu número de documento, por cuestiones relacionadas con el envío, pero nunca una copia.

Suplantación de identidad

La suplantación de identidad o phishing sirve para obtener datos sensibles de la víctima, como contraseñas, nombres de usuario, tarjetas de crédito o débito, etcétera, haciéndose pasar, una vez más, por personas, organismos o compañías conocidas. Son frecuentes las webs y correos electrónicos bancarios falsos, el robo de datos a través de redes sociales o el spear phishing, o sea, el robo de datos personalizado, diseñado para una persona en particular.

Para prevenir este tipo de ataques, la mejor defensa es no bajar nunca la guardia, aprender a detectar la suplantación de identidad y buscar más información ante la más mínima sospecha. En este caso, como en tantos otros, Google is your friend.

Casinos Online - Verifica cuáles son estafa y cuáles confiables

Los casinos online son los sitios web donde más cuidado se debe tener. La primera medida para evitar caer en las redes de un casino fraudulento es comprobar que cuenta con licencia emitida por la Dirección General de Ordenación del Juego, que depende del Ministerio de Consumo. Todos los casinos en España, incluso un nuevo casino online España debe tener una licencia de Juego Seguro. 

Asimismo, dado que todo está en Internet, es buena idea hacer una búsqueda del nombre del casino o de la casa de apuestas acompañada, una vez más, de palabras como «opiniones» o «estafa» o incluso investigar sobre los «bonos». 

Es importante mirar más allá del monto del bono que el casino ofrece. Usualmente, si el bono es demasiado alto, puede ser fraudulento. Muy pocos casinos con licencia válida ofrecen bonos mayores al 100%, como puedes ver en esta página de bonos de casino, donde encontrarás todas las ofertas de bonos disponibles en España. 

He sido víctima de una estafa en Internet, ¿ahora qué?

Vale, ha ocurrido. Como tantos otros millones de personas cada año, has caído en la trampa y ahora te preguntas qué hacer si te estafan en una compra por internet.

Antes de nada, ponte en contacto con tu entidad bancaria para intentar que la transacción fraudulenta no se realice o para bloquear tus tarjetas, en caso de que creas que te han robado los datos. Es importante que des este paso tan pronto como te sea posible. A continuación, cambia las contraseñas de todas tus cuentas ―al menos, de las más sensibles, como el correo electrónico o tus redes sociales―.

Después, intenta obtener todas las pruebas posibles del delito antes de proceder a la denuncia. En función de las circunstancias, podría ser necesario que un notario levante acta de la pantalla del dispositivo o del comprobante electrónico donde pueda verse la acción que ha provocado el fraude.

Posteriormente, se deben denunciar los hechos a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, proporcionando a las autoridades los máximos detalles posibles y aportando pruebas, las cuales facilitarán la investigación. Ambas entidades permiten que las denuncias se realicen a través de sus respectivos sitios web o de forma presencial en una comisaría.

Tampoco está de más que te pongas en contacto con organismos como la Oficina de Seguridad del Internauta o el Instituto Nacional de Ciberseguridad, que te asesorarán y te informarán en caso de que hayas sido víctima de una estafa en línea.


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