• miércoles, 25 de mayo de 2022
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JUEGO

España, destino de paso para los amantes de juegos de cartas

Que España es un país que depende del turismo para poder sobrevivir en una realidad con la que nos hemos topado en los momentos más complicados de la crisis sanitaria.

Carta del Joker. CEDIDA
Carta del Joker. CEDIDA

Tampoco es una sorpresa para nadie, porque así lleva ocurriendo desde hace muchos años. Pero los hechos quedan más claros cuando vemos evidencias sobre ellos y nos topamos con que la península es un lugar de paso, y solamente eso. En realidad esa es la esencia de una actividad turística que va por épocas, pero que no convierte a los visitantes en habitantes. Y en un contexto de crisis eso es algo que golpea con fuerza a sectores como hostelería, entretenimiento o juego.

El sector del juego ha tenido un apogeo interesante en la última década, sobre todo en el medio online. También en Navarra, donde la cantidad jugada no ha hecho sino incrementar de 2013 a 2019, llegando a registrar más de 600 millones de euros si unificamos empresas públicas y privadas. Desde la llegada del covid-19 a nuestras vidas el crecimiento decayó y el Gobierno tuvo que implementar paquetes de ayuda algo polémicos para aliviar al mercado. Hay juegos más afectados que otros, pero los de cartas se llevan la palma al ser los más abundantes. Y es en este nicho en el que se puede incidir aún más.

Los jugadores de poker, blackjack, punto y banca u otros juegan pero no se quedan en España. En este sentido la península es un territorio que ha tratado de adaptarse al modelo estadounidense en la medida de lo posible, al ser el que domina en cuanto a juegos de azar y de naipes. Las series de torneos de poker españolas se han adaptado a las condiciones de la variante Texas Holdem, que es la que ha predominado en Las Vegas en el nuevo siglo. El blackjack americano se ha convertido en el predominante en cualquier sala de casino en detrimento del 21 (versión hispana). Pequeños detalles con los que tratar de fomentar el confort entre los jugadores y de los que no emanan resultados.

Tanto así que ni los propios jugadores de la tierra se quedan. Repasando la lista de los españoles que más dinero han ganado con el poker solo encuentras dos entre los cinco primeros que residan en el país. Adrián Mateos y Sergio Aidoo viven ambos en Londres, mientras que Sergi Reixach lo hace en Bournemouth, otra ciudad de Reino Unido. Los apostadores se marchan, en algunos casos por comodidad y en otros por obligación. ¿Qué les impulsa a hacerlo? Mucho tiene que ver la fiscalidad en todo esto y la forma en que la administración pública califica las ganancias y el patrimonio.

Una lucha fuera de los impuestos

El malestar de los jugadores de cartas en España llega con la aprobación de la ley del juego del año 2011. No hizo falta demasiado tiempo con la normativa en vigor para observar que el mercado quedaba muy limitado, incluyendo las ganancias. Los jugadores de torneos tienen que pagar un canon de entrada para poder participar en las competiciones y eso son cantidades que se deben restar del premio final para hacer los cálculos de rentabilidad. En un contexto muy restrictivo no compensa a los usuarios el perder un dinero que podrían estar ganando en otras regiones, porque lo están generando.

Países como Inglaterra, Irlanda o Suecia son lugares donde las legislaciones sobre el juego son mucho más permisivas. Esto no tiene que ver tanto con el nivel de impuestos establecidos, sino con la permisividad en torno al sector al completo. El dilema es que una vez que un jugador toma la decisión de marcharse de España por este motivo, quiere hacerlo con el objetivo de conseguir la mayor ganancia posible. Ya que me tengo que marchar que al menos sea para irme a ganar grandes cantidades. Y por eso un plus es tratar de evitar una fiscalidad fuerte. Andorra o Malta se convierten entonces en un destino factible.

Grupo de personas jugando al poker en el Casino Barcelona. CEDIDA

Otro de los beneficios que reporta a los jugadores establecer su residencia allí es que a nivel de juego en línea pueden jugar en webs internacionales con usuarios de todo el mundo. En disciplinas como el poker, España posee una liquidez compartida con Francia y Portugal que les impide disputar torneos con personas de otras nacionalidades. Sabido es que las competencias con los premios más importantes son aquellas en las que participan estadounidenses, que son los más destacados en este juego. Lo popularidad del poker en la región hispana es alta, pero no comparable a la tradición de Estados Unidos.

En ese sentido también influye la forma de tributo que tenemos en nuestro país. En otros lugares pueden unificarse los ejercicios de varios años y tributar de manera conjunta. En España se hace año a año y eso perjudica gravemente a los jugadores de cartas. Puede que un año las ganancias sean favorables, pero en otros es posible que se registren pérdidas. Las administraciones no tienen en cuenta eso y exigen una contribución a pesar de obtener resultados negativos. Pueden darse casos de usuarios que tengan que hacerse de un crédito para no generar deuda con el Estado, lo que les hace estar presionados de cara a su futuro profesional.

Aquellos valientes que deciden mantenerse en el país lo hacen porque realmente lo sienten como su casa y no les compensa el marcharse a otros destinos con otro idioma, un clima diferente y un estilo de vida que nada tiene que ver. Pero no porque estén cómodos con su situación laboral. Y con la reciente reforma del año 2021, la cuerda parece tensarse aun más. Los jugadores de cartas, abocados a la emigración.


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