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Bildu no pone de acuerdo a sus socios para que los funcionarios con euskera accedan a plazas en castellano

El cuatripartito se muestra discordante también con la propuesta de reducir las horas de religión en los colegios de la Comunidad Foral.

La Presidenta de Navarra, Uxue Barkos, pasa tras los parlamentarios de EH Bildu, Bakartxo Ruíz y Adolfo Araiz. PABLO LASAOSA
La Presidenta de Navarra, Uxue Barkos, pasa tras los parlamentarios de EH Bildu, Bakartxo Ruíz y Adolfo Araiz. PABLO LASAOSA  

UPN, PSN y PPN han rechazado la proposición de ley presentada por EH Bildu para que los trabajadores de la administración que ocupan una plaza con perfil en euskera puedan acceder a otro puesto público en castellano, una propuesta a la que Geroa Bai presentará enmiendas, pero que no ha querido adelantar en qué sentido.

En concreto, en declaraciones a los periodistas al término de la Mesa y Junta de Portavoces, en la que ha sido admitida a trámite la iniciativa, el regionalista Javier Esparza ha criticado que se trata de "una propuesta más para dar posibilidades a aquellos que saben euskera, una muestra más de a qué están jugando y de sus objetivos".

A su juicio, "están empeñados en que haya ciudadanos de primera y segunda, y además lo hacen con el discurso del victimismo a que tan acostumbrados nos tiene la izquierda abertzale". Ha negado así que los euskaldunes "estén discriminados" y ha considerado que "el nacionalismo es especialista vender las propuestas desde el lado de considerarse víctimas".

La socialista María Chivite también se ha mostrado "absolutamente en contra" de la propuesta de EH Bildu, misma postura que, según ha dicho, han adoptado en el Ayuntamiento de Pamplona con una plaza de jurista, ya recurrida. En su opinión, ambas iniciativas son "nulas de pleno de derecho".

La presidenta del PPN y portavoz parlamentaria, Ana Beltrán, ha advertido de que con esta propuesta EH Bildu busca "beneficiar claramente a los funcionarios vascoparlantes en la administración" y ha afirmado que con ella también quieren "colonizar de abertzales la administración de Navarra".

Se ha preguntado, además, qué hará la presidenta del Ejecutivo foral en este caso, si "volverá a ser una presidenta arrodillada a los intereses de Bildu o pensará en la mayoría de los navarros que no hablan euskera".

GEROA BAI LA ENMENDARÁ

Por su parte, el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, ha afirmado, sobre el hecho de que no hayan firmado la iniciativa con EH Bildu, que se trata de una proposición de ley que "no requería nuestra firma en la medida que no estamos de acuerdo con todo lo que se dice en esa proposición de ley".

"Nuestra postura va a ir en la dirección de hacer enmiendas", ha avanzado Martínez, quien no ha querido decir por dónde irán. "Tendrán conocimiento de eso en su debido tiempo", ha zanjado.

En representación de EH Bildu, su portavoz, Adolfo Araiz, ha explicado que llevan trabajando "muchos meses" este tema en el seno del cuatripartito, pero ha remarcado que "no ha tenido el apoyo político que entendíamos que era necesario". "No entendemos por qué, denunciamos una grave vulneración de derechos lingüísticos y el derecho más elemental a la igualdad", ha argumentado.

En todo caso, ha esperado que "seamos capaces de consensuar los 26 votos" para que la proposición de ley salga adelante y así "acabar con una manifiesta injusticia que impide a trabajadores el acceso a una nueva plaza" y que "cualquier persona pueda participar en la provisión de todas las vacantes".

Para Araiz, que los trabajadores de la administración que ocupan una plaza con perfil en euskera no puedan acceder a una en castellano, supone "una nueva muestra más de que los euskaldunes están discriminados y que sufren discriminación a la hora incluso de mejorar una promoción interna".

Finalmente, el portavoz de Podemos en la Cámara foral, Carlos Couso, ha afirmado que no creen que "el conocimiento tenga que ser impedimento para tener oportunidades". Y ha defendido que "el conocimiento del euskera y otras lenguas no puede impedir que esas personas tengan oportunidades de ir a un concurso de traslado de una forma abierta".

DISCREPANCIAS POR LAS REDUCCIONES EN RELIGIÓN

Por su parte, las discrepancias en el cuatripartito se hacen más palpables conforme se acerca el fin de la legislatura y se vislumbra la precampaña electoral.

EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra han instado a Geroa Bai y al Gobierno foral a "cumplir" el acuerdo adoptado por el cuatripartito para la reducción de las horas de religión al mínimo legal y han defendido que los pactos "están para cumplirse". Por su parte, Geroa Bai ha argumentado que si se quiere una educación laica el debate debe llevarse al Congreso de los Diputados.

En declaraciones a los periodistas tras la Mesa y Junta de Portavoces, el parlamentario de Geroa Bai, Koldo Martínez, ha afirmado que comparten que en este momento "no es oportuno" reducir las horas de religión, como dijo Uxue Barkos, en el pleno de la Cámara y se ha preguntado si "se es más laico por apoyar reducir de dos horas a una" la asignatura. "Las personas están embarazadas o no lo están, no están un poquito embarazadas", ha agregado.

En este sentido, ha afirmado que "si queremos una educación laica" el debate se debe llevar al Congreso y ha destacado que Geroa Bai apoyará "todas las medidas que supongan la desaparición de la religión de la escuela". Por ello, ha instado a las fuerzas que han presentado la proposición de ley o que la van a apoyar a "llevar este debate donde debe tener lugar".

Sobre la petición de sus socios de "cumplir" los acuerdos, Martínez ha recordado "cómo se presentó esta coletilla para que salieran adelante los Presupuestos, a última hora". Y ha incidido en la idea de que esta iniciativa "tiene consecuencias laborales" y "no se puede hacer a bote pronto".

Por su parte, Adolfo Araiz, de EH Bildu, ha recordado que la mayoría del Parlamento aprobó una moción para reducir las horas de religión, algo que "también se fijó en el acuerdo político que permitió la aprobación de los Presupuestos para el año 2017". Y ha criticado que el Gobierno foral trate de justificar su negativa a llevarlo a cabo "con un argumento como la oportunidad política".

En su opinión, "no es de recibo esa justificación" y ha alegado que la religión "tendría que estar fuera de las aulas". Mientras tanto, y teniendo en cuenta que esto se legisla a nivel nacional, ha afirmado que "cuando no se puede segar se espiga", por lo que "cuando no se puede suprimir la totalidad, estamos de acuerdo en que se suprima una parte".

Preguntado por si esto tendrá alguna consecuencia en el seno del cuatripartito, ha contestado que "el coste de eso ya se ha amortizado internamente, ya hemos tenido nuestros debates y no es una cuestión tan trascendental como para que tenga consecuencias". En cualquier caso, ha remarcado que "la primera lección que tiene que sacar el Gobierno es que los pactos se firman para cumplirse", ya que "firmar un pacto para luego no cumplirse es un mal precedente".

También el portavoz de Podemos, Carlos Couso, ha argumentado que la reducción de las horas de religión es "parte del acuerdo que se alcanzó para los presupuesto del año anterior de forma explícita" y ha defendido que "esto se tiene que cumplir".

"Los acuerdos hay que cumplirlos", ha reivindicado Couso, quien se ha mostrado a favor del modelo existente en otros países de Europa en los que "todas las religiones se explican en la escuela pública", pero "no se hace instrucción".

La representante de Izquierda-Ezkerra Marisa de Simón ha esperado que el Gobierno de Navarra "asuma los resultados de la votación en el pleno" y ha pedido a los parlamentarios de Geroa Bai que "actúen en consecuencia de un acuerdo programático que suscribimos entre los cuatro grupos que apoyamos el Gobierno".

"Nosotros vemos claro que el acuerdo programático y el que se tomó para los Presupuestos de 2017 incluía esta cuestión, la reducción al mínimo de la asignatura de religión. Esperemos que los parlamentarios de Geroa Bai actúen en consecuencia a los acuerdos tomados, que se toman para cumplirlos", ha argumentado.

UPN DEFIENDE LA LIBERTAD DE LAS FAMILIAS

Por contra, el presidente de UPN y portavoz parlamentario, Javier Esparza, ha defendido la libertad de las familias a decidir qué educación quieren para sus hijos y ha cuestionado que Barkos no dijera en el Parlamento "qué iba a votar".

"No nos dijo si se va a abstener o va a votar a favor. Los 15 votos de UPN, más los 9 de Geroa Bai y los dos del PPN suman 26, por lo tanto, la presidenta va a decidir si se van a reducir las horas o no. Nuestros 15 votos ahí están", ha resaltado.

Por parte del PPN, Ana Beltrán ha confiado en que la presidenta del Gobierno foral "haya entrado en razón" sobre este tema, ya que "alrededor de un 60% de los padres eligen que sus hijos estudien religión en los colegios". Ha esperado así que "la cordura haya imperado en el Gobierno de Navarra y "piensen en los padres y no en sus intereses partidistas y políticos".


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