• jueves, 28 de octubre de 2021
  • Actualizado 08:01

 

 
 

SALUD

Navarra resalta que las medidas especiales de movilidad aprobadas por Sanidad no afectan a la Comunidad foral

El Gobierno foral respalda un marco compartido de medidas especiales contra el Covid-19, pero pide más indicadores y adecuación territorial.

Comparecencia de la consejera Santos Induráin para explicar la situación generada en las listas de espera tras la gestión realizada durante los meses de pandemia por Covid-19. PABLO LASAOSA
La consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Santos Induráin, durante una comparecencia. PABLO LASAOSA

Navarra ha respaldado (con condiciones y proposiciones) un marco compartido de medidas especiales para responder a situaciones de gran riesgo de transmisión del Covid-19 en municipios con alta incidencia y población, que ha sido aprobado este miércoles por mayoría en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Así, el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha planteado en el mismo la necesidad de contar con más indicadores, además de la incidencia (más de 500 casos por 100.000 habitantes), el porcentaje de pruebas positivas (más del 10%) y el margen de respuesta del sistema sanitario en puestos de UCI (que no haya una ocupación superior al 35%) contemplados de salida en la propuesta ministerial que recibió el apoyo de la Comunidad foral, aunque con el compromiso de seguir actualizándolo e incluyendo más parámetros para adoptar esas medidas.

En este sentido, la consejera Santos Induráin ha propuesto tener en cuenta también el nivel de vinculación de casos a contactos o brotes (Navarra logra una trazabilidad del 70%), valorar la tasa de PCR por habitantes (la Comunidad foral es la que más pruebas realiza) y computar también la ocupación también de camas convencionales Covid-19, además de dejar siempre un margen para la adecuación de las medidas e indicadores a la realidad de cada localidad y zona con elementos también cualitativos. De hecho, este esquema de abordaje ya se viene aplicando durante los últimos meses en Navarra, en interrelación con el propio ministerio y otras comunidades colindantes.

Precisamente, esta visión más apegada al territorio y situación concreta, traducida en este caso al concepto de “zona básica”, ya ha sido tenida en cuenta en las actuaciones adoptadas en Peralta (que se ha renovado por una semana más por orden foral), Falces y Funes, que también tienen restringida su movilidad perimetral, además de otras limitaciones internas. Aunque con matices en cuanto a aforos concretos, en estas localidades ya está vigente un abanico de medidas muy similares a las fijadas ahora por el ministerio en su regulación, aunque con un marco de población e indicadores concreto y pensado para grandes núcleos.

Por ello, todas estas intervenciones extraordinarias planteadas ahora en la Interterritorial y sujetas a la regulación de indicadores más homogéneos son coherentes con la línea que ya se venía desarrollando en la práctica en Navarra de forma selectiva, pero sin los requisitos relativos a capacidad asistencial, positividad, incidencia concreta o corte poblacional, un conjunto de tres indicadores que, no obstante, al menos con los datos actuales, no tienen un efecto inmediato o automático en el territorio foral, ya que no hay ningún municipio en la Comunidad foral en el que este plan de coordinación lleve a aplicar este tipo de medidas de alta restricción de forma automática.

Pamplona, que es el único municipio navarro con más de 100.000 habitantes, presentaba en el tramo de tiempo señalado por el documento, una incidencia de 764 por 100.000 habitantes y una positividad del 11% (dos indicadores que superan los límites ahora establecidos) pero las UCI navarras quedan lejos del 35% de ocupación al que se refiere el acuerdo para aplicar el cierre perimetral, ya que no han pasado del 17,9%.

RESPUESTA DE LOS HOSPITALES

De hecho, esta capacidad de respuesta de los centros hospitalarios fue una de las fortalezas destacadas por el Ministerio de Sanidad en los sucesivos informes que acompañaron a los cambios de fase en el proceso de desescalada en junio, y esta misma solvencia del sistema sanitario integral permite por el momento que la capital navarra quede fuera de estas intervención especiales.

No obstante, dentro de la estrategia de detección e intervención comunitaria de Navarra, el Departamento de Salud monitorizará con atención, no solo la situación de Pamplona (especialmente, de varios de sus barrios), sino de toda la comarca, además de otras zonas de la Comunidad foral donde hay una incidencia alta y otros factores epidemiológicos, de cara a cortar de forma temprana focos de transmisión no controlada del virus.

Esta es la filosofía que subyace en el acuerdo del Consejo Interterritorial, que hace una recomendación de seguimiento e intervención también en localidades con menos de 100.000 habitantes, en colaboración con sus respectivos ayuntamientos y agentes sociales. También se insta a reforzar las capacidades autonómicas de detección y respuesta asistencial, algo en lo que Navarra también está inmersa en relación a rastreo, test y red hospitalaria.

Las actuaciones extraordinarias con medidas de obligado cumplimiento precisan, según el acuerdo, que se cumplan los tres requisitos antes citados de forma conjunta (incidencia, positividad y ocupación de las UCI), aunque el ministerio se ha comprometido a ir enriqueciendo y consensuando el documento con las aportaciones que ha recogido en la ronda de intervenciones de las respectivas consejerías y órganos técnicos.

MÁS INDICADORES

En el turno de Navarra, Induráin ha destacado la importancia de dotarse de un marco general común y compartido, pero, por un lado, ha propuesto la introducción de más indicadores cuantitativos y, por otro, ha apostado por dejar margen cualitativo en manos de los responsables de Salud Pública de cada gobierno para adecuar las intervenciones a cada realidad y circunstancia. Este enfoque había sido comentado previamente en la sesión del Gobierno de Navarra que, en su reunión de los miércoles, ha dedicado un apartado propio al abordaje de la pandemia.

Como es sabido, dentro de la estrategia de respuesta temprana al Covid-19, el Departamento de Salud viene aplicando una serie de medidas especiales en diferentes localidades de la geografía foral en las que el efecto de los brotes coincidentes con los períodos de las suspendidas fiestas patronales, entre otros factores, han provocado en los últimos meses un serio repunte de la transmisión, hasta situarse en este indicador de incidencia en 14 días (681 casos/100.000 habitantes) en el segundo puesto a nivel estatal, puesto que no tiene correlación con otros, como ocupación hospitalaria, positividad, letalidad…

Según los datos del martes y tras un fin de semana con elevadas tasas, la Comunidad foral comienza a consolidar una meseta de casos que ronda los 300, al tiempo que se estabiliza la presión hospitalaria y se mantiene a la cabeza en realización de PCR y detección de casos (con más de 3.000 pruebas diarias) y en la mitad de la tabla (el martes bajó al 8%) de positivos por test realizados.

Estos indicadores han llevado al  Instituto de Salud Pública a considerar que se cierra un verano de “circulación mantenida con un nivel de actividad bajo e incidencia estable con oscilaciones” y nivel “medio” en cuanto gravedad, según su último boletín, aunque desde el Departamento de Salud se trabaja y se insta a aplanar la curva notablemente antes de introducirse en la temporada invernal, en la que confluirán con otros virus, como la gripe.

MEDIDAS COLECTIVAS

Las medidas colectivas que se han venido implementado en Navarra han tenido diferentes grados y variantes, aunque en las relativas a la última tanda de localidades sobre las que se ha actuado (Peralta, Falces y Funes), han conformado ya un abanico de limitaciones que, en gran medida, coincide con las que indica el acuerdo del Consejo Interterritorial, aunque, en este caso, para localidades de más población y con algunos aforos más restringidos.

El documento ministerial (que en el actual contexto estadístico no tiene efectos prácticos en la Comunidad foral, ha dicho el Gobierno de Navarra) incluye una serie de limitaciones mínimas por diferentes ámbitos.

Así, en lo que tiene que ver con la movilidad, procedería (si coinciden los tres requisitos o los que se fijen más adelante) restringir la entrada y salida de personas de los municipios, salvo desplazamientos adecuadamente justificados por diferentes motivos básicos (educación, salud, trabajo, retorno a residencia habitual, atención de dependientes, trámites administrativos inaplazables, causas de fuerza mayor…).

No se recorta, en cambio, la circulación dentro del municipio, donde sí rigen las correspondientes medidas de protección individual y colectiva. También se fija, como ya se está aplicando en esas localidades de Navarra, en seis personas (salvo que sean convivientes o sea un espacio laboral-administrativo) el máximo por grupo tanto en el ámbito público como privado.

Respecto a otras situaciones o ámbitos, se reducirían los márgenes de aforos y horarios en muchos espacios, como lugares de culto (1/3 de aforo), velatorios (15 personas al aire libre y comitivas/entierros y 10 dentro); comercios (50% de aforo y cierre a las 22 horas); hostelería (50% de aforo, sin consumo en barra con mesas de seis personas y cierre efectivo a las 23 horas sin clientes a partir de una hora antes), instalaciones deportivas (50% de aforo y grupos de seis personas…). Estas medidas son las que serían preceptivas, como se ha indicado, en caso de aplicarse el sistema aprobado en el foro interterritorial.


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