POLÍTICA

Bronca entre el Gobierno de Navarra y UGT por el procedimiento para proteger a las policías forales embarazadas

La consejera Beaumont señala que "en todos los casos" se cumple la normativa y el sindicato denuncia que las afectadas son discriminadas.

Madre dando el pecho a su hijo. EP.
Madre dando el pecho a su hijo. EP.  

La consejera de Interior del Gobierno de Navarra, María José Beaumont, sale al paso tras la denuncia presentada por UGT "por el incumplimiento del procedimiento de protección del embarazo, parto reciente y lactancia en la Policía Foral". La consejera asegura que "en todos los casos" se cumple la normativa.

Beaumont se muestra "sorprendida" por la denuncia presentada por UGT ante la Inspección de Trabajo. Según la consejera, esta afirmación que realiza el sindicato es "absolutamente incierta" y defiende que cuando una policía foral comunica a sus responsables que está embarazada es retirada de su puesto operativo y queda exenta inmediatamente de portar arma y uniforme, entre otras medidas.

Paralelamente, ha informado el Gobierno, la agente firma junto con la persona al mando de su unidad, una ficha de adaptación del puesto de trabajo, dando su consentimiento a esta nueva situación, que se remite al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Dirección General de Función Pública para que valide o corrija las medidas adoptadas, que se extienden no solo hasta el final del embarazo sino también durante el periodo de lactancia.

Este protocolo con medidas de protección de la maternidad, recogido en un decreto foral de 2010, "se cumple escrupulosamente y comienza con la cita de la mujer embarazada con la unidad médica y la unidad técnica de la Sección de Prevención de Riesgos Laborales", detalla la consejera Beaumont.

Finalmente, María José Beaumont afirma que "todos los puestos adaptados por un embarazo, parto reciente o periodo de lactancia en la Policía Foral cubren necesidades organizativas" y "están principalmente relacionados con labores administrativas realizadas en turnos diurnos".

UGT RECLAMA UNA REVISIÓN DEL PROTOCOLO ANTE EMBARAZADAS

El pasado mes de marzo, UGT ya presentó un escrito ante la Dirección General de Función Pública en el que expresaba la inquietud del colectivo femenino de la Policía Foral por el tratamiento que se viene dispensando a las agentes gestantes o que hacen uso de la licencia por lactancia natural, y solicitaba la revisión del protocolo aplicable ante estas situaciones.

En concreto, según recuerda en una nota, la UGT reclamaba "el inicio inmediato" de actuaciones para poner fin a esta situación denunciada, y negociar con los sindicatos la modificación de los protocolos de actuación que existen en el ámbito de la Policía Foral ante situaciones de embarazo y lactancia natural.

Se pedía que, en el caso de resultar imposible la adaptación del puesto de trabajo de la trabajadora afectada o su reubicación en un puesto de trabajo vacante, adaptado a su situación y con contenido de índole policial y carga de trabajo, se suspendiera el contrato de trabajo, y se le concediera a la trabajadora la licencia por riesgo durante el embarazo o lactancia natural, con plenitud de derechos económicos mientras persista esa situación.

Sin embargo, "ante la falta de respuesta y de actuación" por parte del Departamento de Interior, la UGT ha presentado una denuncia en la Inspección de Trabajo en la que se detallan todas las carencias e incumplimientos de los procedimientos legales y se exige la adopción de medidas inmediatas.

En la denuncia, la UGT señala que existen fichas genéricas de riesgos laborales en el puesto de trabajo de fecha 2007, que carecen de la evaluación específica de riesgos por embarazo y que tampoco existe una relación de puestos de trabajo exentos de riesgos.

Además, constata que el protocolo de actuación existente es "muy escueto" y no ha sido consensuado por la parte social y en concreto con el comité de prevención de riesgos laborales de Policía Foral.

RELEGAN A LA TRABAJADORA A PUESTOS DE TRABAJO QUE NO EXISTEN

El sindicato explica que, tras la comunicación del estado de embarazo, se elimina el turno de noche y se reubica a la gestante, con la consiguiente rebaja salarial, lo que, en opinión de la UGT "conculca de manera flagrante" la Ley de Igualdad.

En el caso que ha motivado la denuncia, la UGT señala que, tras el reconocimiento médico por parte del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, la policía embarazada ha sido reubicada en un puesto denominado "planificación", compuesto en plantilla orgánica por dos trabajadores, pero que en la actualidad está ocupado por cinco personas más dos embarazadas y una lactante.

"Se trata de una plantilla sobredimensionada, donde el trabajo y los puestos no se adaptan a la realidad, y donde la embarazada, al tratarse de una situación transitoria, se encuentra desubicada, con la sensación de estorbar en cualquier sitio, y sin un trabajo real que desarrollar, dedicada a cumplir lo que en cada momento se le ocurre a la persona al mando de la unidad", dice la denuncia.

La UGT entiende que relegar a las policías embarazadas a puestos de trabajo que no existen en la plantilla orgánica, sin relación con la función policial, o incluso no encomendarles trabajo alguno durante turnos enteros, es "una situación discriminatoria" que puede llegar a suponer un riesgo psicosocial.

También denuncia el sindicato que en la Administración Foral sólo ha habido un plan de igualdad 2006-2010, que no se llegó a desarrollar, y que la mayoría de las valoraciones de riesgo de los puestos de trabajo realizadas se hicieron en 2007. También constata el hecho de que Mutua Navarra no ha emitido ninguna baja por riesgo del puesto de trabajo.


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