PREMIUM  POLÍTICA

El Gobierno foral revisa los protocolos de seguridad tras el accidente mortal en la depuradora de Corella

Tres meses después, el Ejecutivo de Barkos asegura que no ha recibido los informes del siniestros mortal en el que perdieron la vida dos personas al caer a un pozo.

Labores de rescate llevadas a cabo por los bomberos en la depuradora de Corella
Labores de rescate llevadas a cabo por los bomberos en la depuradora de Corella  

La consejera Isabel Elizalde ha informado este marte de que la sociedad publica NILSA está revisando los procedimientos, en especial los de seguridad y salud laboral, tras el accidente que en junio costó la vida a dos trabajadores en la depuradora de Corella.

Durante una comparecencia en el Parlamento solicitada por Podemos-Orain Bai, Elizalde ha comentado que será importante para esta revisión conocer los informes del accidente de Inspección de Trabajo y Policía Judicial, que todavía no han recibido.

La consejera, que ha lamentado la "trágica muerte" de los operarios, ha asegurado que los procedimientos que se siguen por NILSA "son los correctos, pero eso no quita para una mejora continua".

Y ha recordado que esta sociedad pública, constituida para las obras de abastecimiento y saneamiento, lleva a cabo anualmente una auditoría de cuentas y otra de cumplimiento normativo, y su consejo de administración, que aprobó la obras de Corella, se reúne periódicamente.

Además, ha añadido, desde 2017 las contrataciones no se guían solo por criterios económicos sino que se han introducido otros técnicos, que inciden en las condiciones laborales de los trabajadores de las empresas adjudicatarias.

En este sentido, el gerente de NILSA, Iñaki Urrizalki, ha comentado que las obras en la depuradora de Corella eran para dar mayor seguridad al tratamiento, minimizando alivios en tiempos de lluvias, y proceder a una reforma integral del sistema eléctrico.

A la licitación concurrieron dos empresas y la adjudicación fue para Construcciones Lacunza, que elaboró un plan de seguridad que fue informado favorablemente por el técnico de TIPSA nombrado coordinador de la obra.

Tras aclarar que Construcciones Lacunza tenía contratada a una segunda empresa para labores de encofrado, y en ella trabajaba el primer operario fallecido en el accidente de junio, Urrizalki ha subrayado que en las operaciones de mantenimiento en plantas depuradoras es personal de NILSA el que dirige los trabajos que se contratan a empresas "especializadas".

Según ha concretado son cinco las que atienden estas labores con 55 trabajadores cuyas condiciones se subrogan cada vez que se produce una nueva licitación, todos formados para el trabajo que desempeñan ya que NILSA controla que las empresas lleven a cabo los planes de formación y el cumplimiento de la normativa de seguridad, para lo que cuenta con el asesoramiento externo de TIPSA.

Con estas explicaciones, el portavoz de Podemos-Orain Bai, Carlos Couso, ha reclamado "informes propios de la empresa contratante y de la contratada" sobre el accidente y lamentado que NILSA no disponga de personal para ello porque "en prevención no podemos esperar a que haya una muerte para adoptar medidas", lo que exigiría que la sociedad publica dispusiera "de una plantilla especializada para no tener que acudir a empresas externas" como TIPSA.

En la misma línea Couso ha señalado que las obras de mantenimiento son continuas, como lo demuestra la subrogación de trabajadores, por lo que a su juicio NILSA también debería disponer de su propia plantilla para esta tareas. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El Gobierno foral revisa los protocolos de seguridad tras el accidente mortal en la depuradora de Corella