• lunes, 18 de octubre de 2021
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POLÍTICA

La empresa navarra Veridas expone en el Senado la seguridad de la inteligencia artificial

El CEO de la compañía, Eduardo Azanza, ha asegurado que la biometría y la inteligencia artificial garantizarán una transformación digital segura y confiable

Eduardo Azanza, CEO de Veridas, ha expuesto en el Senado las oportunidades que brindan las regulaciones europeas y españolas con respecto a las nuevas realidades tecnológicas, disruptivas y sociales. CEDIDA
Eduardo Azanza, CEO de Veridas, ha expuesto en el Senado las oportunidades que brindan las regulaciones europeas y españolas con respecto a las nuevas realidades tecnológicas, disruptivas y sociales. CEDIDA

El CEO de la empresa navarra Veridas, Eduardo Azanza, ha comparecido este jueves en el Senado dentro de la “Ponencia de estudio sobre la adopción de una regulación de las nuevas realidades tecnológicas, disruptivas y sociales” enmarcada en la comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital en el Senado.

En su intervención, como experto en biometría e Inteligencia Artificial, Azanza ha analizado el pasado, presente y futuro de uno de los derechos fundamentales del ser humano: el derecho a la identidad.

Azanza ha presentado algunos titulares sobre la situación actual de la usurpación o no verificación de la identidad. “Los delitos de fraude cibernético son ya un 25% de los denunciados. Los datos personales de 533 millones de usuarios de Facebook se filtran online. Casi el 20% de los jóvenes españoles de 14 años han apostado dinero en un salón de juego

El responsable de la empresa navarra, ha señalado que actualmente, se cuenta con herramientas débiles para verificar nuestra identidad, ya que esta se presupone mediante verificaciones manuales o credenciales de frágil seguridad como contraseñas, tarjetas de coordenadas o SMS.

En su intervención, Eduardo Azanza, ha destacado la importancia de “la Identidad Digital que, en este contexto, se refiere a la posibilidad de ejercer el derecho a reclamar nuestra identidad individual, de forma inequívoca, para poder operar y acceder a todo tipo de información y realizar transacciones de manera segura en el ámbito de internet, de tal manera en que la confianza a ambos lados de la pantalla sea máxima", ha expuesto. 

"Vivimos inmersos en un cambio tecnológico, acelerado por la pandemia, y por ello es absolutamente necesario dotarnos de instrumentos para hacer que esta Transformación Digital sea segura, privada y confiable, para lo que se deben articular instrumentos para ejercer nuestra Identidad Real”, ha añadido Azanza durante la ponencia en el Senado.

Dentro de la propia normativa, el responsable de la empresa navarra ha señalado que son los estados los que deben asegurar y proteger las identidades de los ciudadanos. Las normas europeas (Reglamento (UE) 2016/679 General de Protección de Datos (RGPD), el Reglamento eIDAS o la Directiva de servicios de pago PSD2) y estatales (como la Ley 6/2020) brindan herramientas férreas, seguras y confiables para proteger nuestras identidades y así dar libertad a los ciudadanos, empresas y administraciones para desarrollar y afrontar un gran reto común: la Transformación Digital segura, confiable y de impacto social.

De la presunción a la certeza gracias a la biometría y la Inteligencia Artificial

La tecnología biométrica moderna, gracias a su precisión, facilidad de empleo, seguridad y privacidad, permite ejercer la identidad en el espacio digital de forma unívoca y segura. Esta tecnología permite que una persona realice una operación digital, y sea acreditada de forma unívoca a su persona, aportando toda la seguridad jurídica, evitando el fraude, la suplantación de identidad, además de tener toda conveniencia de operar en el espacio digital, mejorando la eficacia de las Administraciones Públicas y las empresas, evitando pérdida de tiempo, recursos y desplazamientos innecesarios, reduciendo la huella de carbono de cada transacción.

Eduardo Azanza ha resaltado que los sistemas biométricos de verificación (que un individuo se verifica contra sí mismo (1:1)) y de identificación (que buscan a un individuo dentro de una lista (1:N)) “no permiten inferir otras características del sujeto como comportamientos, actitudes, emociones, tendencias, género, etnia, colores de piel, etc., ni supone la clasificación de la persona en un perfil que pueda determinar características o comportamientos futuros. Los sistemas biométricos basados en inteligencia artificial ayudan a tomar decisiones más informadas y seguras; debidamente configurados son menos proclives al error y al sesgo que el ser humano.”

El uso de sistemas de reconocimiento biométrico se ha extendido en los últimos años en un amplio número de sectores, obteniendo una muy buena acogida por parte de los usuarios. Permite cubrir, con las mayores garantías, el objetivo de identificar o autenticar la identidad de una persona. Y es que, de los tres elementos que se vienen diferenciando cuando hablamos de autenticación de usuarios (posesión, conocimiento e inherencia), sin duda el de inherencia es el único que puede aportar certeza, mientras que los otros dos se quedan en la presunción.

En su intervención, Eduardo Azanza ha destacado la propuesta de “Reglamento con enfoque Europeo de la Inteligencia Artificial” (publicada el 21 de abril de 2021 por la Comisión Europea) en la que se hace hincapié en lo que denomina aplicaciones de “Alto Riesgo”, entre las que se incluye los sistemas de Identificación Biométrica (1:N) remota (entendiéndose como tal la que el individuo puede estar siendo identificado sin ser consciente de ello). “Esta propuesta de regulación no pretende regular, ni prohibir la Inteligencia Artificial o la tecnología en sí, sino que propone una regulación de algunas aplicaciones específicas de esa Inteligencia Artificial, con el objetivo de garantizar así que siempre se respetan los derechos y libertades de los ciudadanos”, ha concluido Azanza en su intervención.

Presumir que todo uso de la biometría es ilícito y que puede atentar contra derechos fundamentales no está justificado. Existen instituciones que tienen encargada la misión de defender los derechos (jueces, tribunales, autoridades de control como la AEPD, etc.), y deben ser ellas quienes diferencien entre los casos lícitos y los que no lo son, entre tecnologías respetuosas con la privacidad y las invasivas. 


La empresa navarra Veridas expone en el Senado la seguridad de la inteligencia artificial