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La dicotomía del PSOE: de condenar en Euskadi los homenajes a etarras a 'permitir' en Navarra el odio a la Guardia Civil

El PSE de Guipúzcoa critica ferozmente el homenaje al etarra Sabin Mendizábal, mientras que el PSN se felicita por haber permitido el 'Ospa Eguna' en Alsasua.

Eneko Andueza, secretario general del PSE en Guipúzcoa, y María Chivite, líder del PSN. ARCHIVO
Eneko Andueza, secretario general del PSE en Guipúzcoa, y María Chivite, líder del PSN. ARCHIVO  

El viraje acometido por el PSOE en Navarra, que ha traicionado a muchos de sus votantes y ha desoído a las mismas víctimas del terrorismo que en el pasado defendió y que incluso sufrió en sus propias carnes, puede verse con facilidad si se comparan las acciones y declaraciones del partido a ambos lados de la frontera entre la Comunidad foral y el País Vasco.

En la región vecina, el secretario general del PSE de Guipúzcoa, Eneko Andueza, ha condenado el "homenaje público" que este martes recibió el expreso de ETA Sabin Mendizábal en las calles de Placencia de las Armas, y ha reclamado que cesen estos actos que dañan a las víctimas del terrorismo, porque supone "una ofensa para ellas y sus familiares".

Mientras, en Navarra, el Gobierno foral al que María Chivite accedió gracias al apoyo en forma de abstención de los herederos de Batasuna se ha congratulado de su "actuación ejemplar", al permitir la campaña de odio contra la Guardia Civil celebrada en Alsasua por los jóvenes radicales de la misma izquierda abertzale que avaló con sus votos en blanco la presidencia del PSN.

En Guipúzcoa, Andueza ha reclamado a todas las fuerzas políticas, "sin excepción", un compromiso para evitar estos recibimientos, que muestran "actitudes incívicas y antidemocráticas, que, además, repercuten directamente en una imagen nefasta, en este caso de Placencia de las Armas, que los socialistas no van a permitir".

En la Comunidad foral, en cambio, el vicepresidente del Ejecutivo, Javier Remírez, se escudó en que deben "respetar absolutamente la libertad de expresión de todos los ciudadanos". "Nuestra voluntad es avanzar en un estado de máxima convivencia y en actos que ejemplifiquen esa cuestión", remarcó, pese a conocer las críticas vertidas por sindicatos de la Policía Foral y de la Guardia Civil ante el escarnio a sus agentes mostrado en Alsasua.

En el País Vasco, Andueza ha subrayado que los socialistas de la localidad de Placencia de las Armas trabajan "día a día a favor de la paz, la reconciliación y en dignificar la imagen de ese municipio".

En Navarra, el PSN trabaja, sin embargo, para pagar la deuda contraída con Bildu, ese pacto invisible por el que Chivite accedió al Palacio de Navarra y por el que los ciudadanos navarros han de pagar con la paciencia de ver cómo el nacionalismo vasco se hacía con la presidencia del Parlamento, cómo el independentismo vasco lograba un puesto en la Mesa de la Cámara foral, cómo el PSOE huía de manera cobarde del Ayuntamiento de Huarte para hacer efectivas las exigencias de Bakartxo Ruiz en la toma de posesión de Chivite, y todos los demás pagos que seguirán llegando, como la presidencia de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.

Andueza muestra en Guipúzcoa su reconocimiento sincero a las víctimas del terrorismo de ETA, ya que, pese a su "inmenso dolor, nunca se instaló en ellas un ánimo de venganza".

Chivite acude a un acto de las mismas víctimas del terrorismo tras pactar con los herederos de la violencia de la banda terrorista, aquellos que nunca han rechazado sus asesinatos, y después protesta por las críticas recibidas. "Se ha echado en las de los proetarras, cometiendo una gran ignominia y una autentica humillación a los cerca de mil asesinados por ETA", proclamó Maribel Valls, promotora de Vecinos de Paz de Berriozar, durante el homenaje a Francisco Casanova. "¡Chivite, traidora!", se escuchó desde los asistentes. ¿Cuánto vale el Gobierno de Navarra?


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