PREMIUM  POLÍTICA

Denuncian agresiones contra los comercios críticos con los cambios de tráfico en una 'kalejira' de carnavales

UPN ha criticado que una carroza exhibía carteles con los logotipos de los comercios críticos con los cambios de tráfico. 

Uno de los comercios críticos con los cambios de tráfico impuestos por el Ayuntamiento de Pamplona. PABLO LASAOSA.
Uno de los comercios críticos con los cambios de tráfico impuestos por el Ayuntamiento de Pamplona. PABLO LASAOSA.  

UPN ha denunciado este martes que durante los carnavales celebrados la pasada semana en el Casco Antiguo "se señaló nuevamente a los comerciantes críticos con los cambios de tráfico impuestos en el centro de la ciudad".

Los regionalistas han considerado "impresentables e indecentes estos nuevos ataques, que vuelven a poner la diana sobre los establecimientos que colocaron carteles en sus escaparates agradeciendo a sus clientes la visita debido a las dificultades para acceder al centro".

Así, UPN ha anunciado en una nota que en la próxima Comisión de Presidencia presentará una iniciativa para "rechazar esta práctica totalitaria y exigir que la actividad no reciba ni un solo euro de fondos públicos", después de que el Ayuntamiento sí subvencionara en 2017 pasado los carnavales organizados, como este año, por la Comisión de Fiestas del Casco.

En concreto, UPN ha criticado la presencia en una 'kalejira' de una carroza con una cruz y una guillotina en la que "se colgaban carteles con los logotipos de comercios y establecimientos de hostelería concretos y simulaciones de los posters colocados por los establecimientos del Casco". También aparecía una imagen del portavoz regionalista en el Ayuntamiento.

Los concejales regionalistas han criticado duramente "la vuelta a tiempos que la sociedad pensaba superados, en los que no se permite la más mínima crítica u oposición a Bildu". En este sentido, han enmarcado esta actividad "en el rebrote de amenazas y acoso contra todo aquel que se oponga a las decisiones de Bildu, como se ha podido observar en la campaña contra los comerciantes del Casco Antiguo, tras los ataques en redes sociales del coordinador de Bildu en Pamplona, Daniel Saralegi, o los ataques contra el vehículo del coche de un concejal en Atez, que el partido del alcalde se negó a condenar el lunes".

Además, han destacado que "cuando gobernaba UPN, los grupos abertzales ponían la diana sobre los que gobernábamos vistiendo sus ataques de reivindicaciones populares". "Ahora que manda Bildu, se sigue persiguiendo a UPN, aunque esté en la oposición, descubriendo que lo que se persigue son posiciones políticas que la izquierda abertzale no tolera", han añadido.

La formación regionalista ha criticado que "todavía hoy haya personas que se crean con derecho y poder para decir qué se puede pensar, qué se puede decir y qué comercios se pueden instalar o no en el Casco Antiguo de nuestra ciudad". De hecho, según los regionalistas, "estos colectivos se encuentran envalentonados, amparados por Asiron y su partido, que se han negado a condenar todos los ataques contra la libertad sucedidos esta legislatura en Pamplona".

También han criticado que esta fiesta contara con autorización del área de Seguridad Ciudadana, dirigida por Geroa Bai, "pese a que recogía parte de las actividades en el gaztetxe del Palacio Marqués de Rozalejo, un edificio público ocupado ilegalmente".

En todo caso, los concejales de UPN han afirmado que "no nos van a callar y mucho menos asustar, porque sabemos que son muchas más las personas que confían en nuestras siglas para defender el futuro de la ciudad y la libertad de todos que los que tratan de coartarla". "No nos cansaremos de exigir que se atienda al tejido comercial en sus demandas y se le apoye sin medias tintas cuando son víctimas de ataques como estos, en lugar de mirar para otro lado como hace el cuatripartito", han afirmado.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Denuncian agresiones contra los comercios críticos con los cambios de tráfico en una 'kalejira' de carnavales