• sábado, 15 de mayo de 2021
  • Actualizado 19:32

 

 
 

TERRORISMO

Las puertas giratorias del terror: el último jefe de ETA dirige Sortu desde Pamplona

El etarra David Pla fue uno de los que leyó encapuchado el último comunicado de ETA y, tras salir de prisión, ha encontrado acomodo en la sede de Sortu en Pamplona. 

El último jefe de ETA, David Pla Martín, fuma un cigarro en el balcón de la sede de Sortu en Pamplona, con vistas a la plaza de San Francisco de la capital navarra. FOTO PABLO LASAOSA
El último jefe de ETA, David Pla Martín, fuma un cigarro estos últimos días en el balcón de la sede de Sortu en Pamplona, con vistas a la plaza de San Francisco de la capital navarra. FOTO PABLO LASAOSA

Hace ahora poco más de un año, el último jefe de ETA salía de la cárcel de Soto del Real en Madrid a pesar de que todavía tenía causas pendientes con la justicia. 

El pamplonés David Pla Martín, nacido en Pamplona hace ahora 46 años, se ha reintegrado en la vida civil de la mano de Sortu, el partido heredero de Batasuna y que forma parte de la coalición EH Bildu, para dirigir y reestructurar el partido en Navarra.

Pla fue, según todas las fuentes de la lucha antiterrorista, uno de los miembros de ETA que, encapuchado, leyó en 2011 el comunicado en el que se anunciaba el cese de la actividad criminal de la banda asesina.

A partir de ahí, fue detenido en Francia en 2015 junto a Iratxe Sorzabal y cumplió pena en el país vecino por pertenencia a organización criminal para luego ser entregado a España, que de momento lo mantiene en libertad mientras se investiga su participación en el entramado de ayuda a presos terroristas. 

Desde hace unos meses, Pla acude todos los días a la sede que el partido Sortu tiene en Pamplona y que inauguro antes del inicio de la pandemia. Tras el confinamiento y su salida de la cárcel, la presencia del último jefe de ETA en la sede del partido es habitual.

Desde ese local dirige al partido en Navarra y trabaja en restructurar algunas áreas para tratar de reflotar su presencia en la Comunidad foral, aunque los abertzales juegan a dos bandas. Por un lado se encuentra Sortu, un partido del núcleo duro y ligado a todos los habituales de Batasuna y ETA, mientras que por otro utilizan la imagen de EH Bildu, una coalición que ya han conseguido controlar en la que Eusko Alkartasuna y Alternatiba hacen de paraguas a los radicales para tratar vender la imagen de coalición y transversalidad. 

Lo cierto es que los miembros de EA ya poco pintan en EH Bildu, salvo el reparto de puestos cada cuatro años, pues es ya una coalición colonizada por Sortu y en la que van a colocar en el próximo congreso del partido que se celebrará en verano en Navarra a Miren Zabaleta

Hija de Patxi Zabaleta, ex dirigente de Herri Batasuna y fundador de la ya extinta Aralar, Miren Zabaleta ha permanecido apartado durante un tiempo de la dirección de Sortu en Navarra, aunque todo indica que vuelve a la primera línea en breve. 

Mientras eso ocurre, David Pla dirige el partido en Navarra, en el que de manera formal ha figurado Iban Maia como coordinador en la Comunidad foral en los últimos meses. 

El objetivo de Sortu, y por tanto de EH Bildu, es avanzar de la mano del PSN y de Podemos en el asunto de los presos de ETA, hasta que los socialistas y los podemitas dejen de ser necesarios, y así volver a su hoja de ruta de la unilateralidad para la independencia de Navarra y País Vasco, en su llamada Euskal Herria. 

Tanto Pedro Sánchez como María Chivite están haciendo todo el trabajo sucio a los asesinos de ETA para regresar a las cárceles de País Vasco y Navarra, entregar las competencias de prisiones y facilitar que en el menor tiempo posible la mayoría de los criminales disfruten ya de permisos o de la libertad al completo. 

A cambio de olvidar a ETA y su terror, los socialistas se mantienen en el poder y los radicales les apoyan en las cuestiones fundamentales, mientras cada viernes se repite el acercamiento de asesinos sin arrepentimiento alguno y del blanqueamiento de la izquierda abertzale, de sus líderes y de sus atentados. De esta manera, la última cúpula de ETA maneja ahora mismo la política navarra y de España, gracias a sus acuerdos con los socialistas y sus aliados de Podemos.

En un documento interno al que ha tenido acceso este medio, Sortu analiza la actual situación política y destaca que el "unionismo", como ellos consideran a los partidos constitucionalistas "se ha debilitado de forma notable" en los dos territorios. 

En este boletín reconocen la utilización que hacen de María Chivite: "Lidera un gobierno de cambio de perfil bajo y dependiente de EH Bildu". 

En cuanto a David Pla, se mantiene en un segundo plano de manera pública, aunque se le ha podido ver en algunos actos, por ejemplo en Pamplona. En septiembre pasado, Covite denunció la participación de este jefe de ETA en una movilización llevada a cabo por Sortu en Bilbao en la que se pedía un cambio en la política penitenciaria. 

De hecho, en esa cita Pla ofreció una charla sobre "la estrategia actual para la repatriación de presos, prófugos y deportados", uno de los asuntos en los que más volcado se encuentra en su labor cotidiana junto a la coordinación de áreas del partido. 

¿Seguro que Bildu y Sortu no son ETA?", se preguntaba Covite sobre la presencia de David Pla en un acto del partido

La respuesta, tras las fotografías publicadas ahora en este reportaje, no parecen ofrecer ya muchas dudas. 


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