POLÍTICA

Continúa la división entre Bildu y Geroa Bai por el proyecto de Aroztegia

UPN, Geroa Bai, PSN y PPN avalan el complejo turístico tramitado vía PSIS, mientras Bildu, Podemos e I-E reclaman una consulta popular.

Los parlamentarios Adolfo Araiz, Guzmán Garmendia, Luis Zarraluqui, Jokin Castiella y Carlos García Adanero.
Los parlamentarios Adolfo Araiz, Guzmán Garmendia, Luis Zarraluqui, Jokin Castiella y Carlos García Adanero.  

La Comisión de Desarrollo Económico del Parlamento de Navarra ha visitado hoy, a instancias de EH Bildu, la finca del Palacio de Aroztegia (Lekaroz) donde se proyecta la construcción de un complejo turístico, residencial y de ocio que incluye, sobre una inversión estimada de 24,6 millones, un hotel de lujo, un campo de golf y una urbanización por fases de 238 viviendas unifamiliares, pareadas y en bloques.

Los miembros de la Comisión que han asistido han sido Carlos García Adanero, Juan Luis Sánchez de Muniáin, Luis Zarraluqui (UPN), Jokin Castiella, Virginia Alemán (Geroa Bai), Adolfo Araiz, Miren Aranoa (EH Bildu), Carlos Couso, Fátima Andreo (Podemos-Ahal Dugu), Guzmán Garmendia (PSN), Ana Beltrán (PPN) y Marisa de Simón (Izquierda-Ezkerra).

La delegación del Parlamento ha sido recibida por Miren Meoki, alcaldesa de Lekaroz, Joseba Otondo, alcalde de Baztán y presidente de la Junta General, Jesús Ángel García, Garbiñe Elizegi, Rubén Ciganda y Florentino Goñi, concejales del Ayuntamiento de Baztán y, en el caso de Goñi, también miembro de la Junta General.

El objeto de la visita, según ha explicado Adolfo Araiz, ha sido “conocer in situ los pormenores del proyecto y mantener una reunión con la alcaldesa de Lekaroz, Miren Meoki, y el alcalde de Baztán y presidente de la Junta General del Valle, Joseba Otondo”.

Seguidamente, los Parlamentarios han realizado un recorrido guiado por los alrededores del Palacio de Aroztegia y, acompañados por autoridades locales, han comprobado el emplazamiento de un proyecto que, tras diversos cambios en su contenido y tramitación, incluida una sentencia contraria a la recalificación urbanística de terrenos incendiados, resultó aprobado vía PSIS a final de la pasada legislatura”.

DISCREPANCIAS

La citada actuación, que continúa adelante tras la desestimación el pasado 30 de diciembre de sendas peticiones de paralización a cargo de la Junta General del Valle y del pueblo de Lesaka, se plantea como un “proyecto de desarrollo económico y generación de empleo de calidad”, posición que comparten UPN, Geroa Bai, PSN y PPN, no así EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu e I-E, que cuestionan tanto la vía de tramitación, “contraria a la autonomía municipal”, como el fondo de una operación “no sostenible”. 

Miren Meoki, alcaldesa de Lekaroz (340 habituantes), se ha posicionado en contra del proyecto tanto por el modo de proceder, dado que el PSIS atenta contra la autonomía municipal, como por el impacto que tendría en la “fisionomía del pueblo, pues supondría duplicar la población. En 2009 se hizo una consulta popular y el pueblo se posicionó en contra de las recalificaciones. Es un macroproyecto que implica levantar 238 viviendas, cuando en Baztán hay más de 800 casas vacías. Las recalificaciones vía PSIS suponen un doble rasero legal, pues mientras en terrenos urbanos localizados en el pueblo se han denegado permisos para edificar y mientras para poder levantar una vivienda en terreno no urbano la ley exige al menos una hectárea, con el PSIS caen todo tipo de barreras”.

Joseba Otondo, alcalde de Baztán y presidente de la Junta General, ha manifestado que el “modelo de desarrollo económico y social que se nos ofrece a través de este proyecto es propio del siglo XX y se corresponde con una fórmula fracasada. Si los ayuntamientos afectados no pueden decir nada ante proyectos que, como este, afectan a su núcleo esencial, estamos ante una farsa democrática. No es que cuestionemos este PSIS, cuestionamos su propia existencia”.

Concluido el recorrido en torno a las 46 hectáreas sobre las que se prevé acometer el proyecto y ya en el turno de intervención de los portavoces parlamentarios, Adolfo Araiz  ha justificado la oposición de su grupo en torno a “tres cuestiones capitales. En primer lugar, no entendemos cómo la decisión sobre un tema urbanístico de estas características ha podido salir del Ayuntamiento de Baztán. Independientemente de la mayoría política del momento, esto nunca debió convertirse en un PSIS, de hecho en su día ya se desestimó. En segundo lugar, estamos ante un proyecto de los tiempos de la burbuja inmobiliaria, con tintes especulativos, recalificación incluida, una verdadera locura. Y en tercer lugar, dada la oposición y la situación de enfrentamiento que existe en el valle, lo democrático sería realizar una consulta popular para conocer la opinión real sobre una cuestión tan concreta”.

"MAYORÍA SOCIAL"

Desde UPN, Begoña Ganuza, concejala, ha señalado que “este es un tema de competencias y de mayoría social. El Ayuntamiento de Baztán tiene dos órganos de gestión, el Ayuntamiento, que ostenta todas las competencias propias de un ayuntamiento, incluidas las urbanísticas, y la Junta General, que únicamente gestiona el uso de los comunales. Por tanto, la opinión del pueblo de Lekaroz es muy respetable, pero es solo una opinión. Baztán no es la suma de 15 pueblos, carecen de autonomía. El Ayuntamiento es una unidad administrativa indivisible, en este caso compuesta por esos 15 pueblos. Y el mandato del Pleno ha sido claro”.

Virgnia Alemán (Geroa Bai) ha defendido el carácter “armonioso de un proyecto que respeta la idiosincrasia de los parajes y del Baztán. No es un proyecto urbanístico sino turístico, con un elemento adicional de tipo residencial que se acometerá en cinco fases. La primera consta de 35 chalets y mientras no se vendan no se pasará a la segunda, así que a riesgo y ventura del promotor. Es un proyecto diferente, de mayor envergadura al de 2008 (no incluía viviendas), de ahí que, apoyados en informes técnicos y jurídicos, se haya optado por su tramitación vía PSIS. La mayoría social del valle no está en contra. Las elecciones municipales de mayo fueron un auténtico referendo entre cinco grupos, cada uno con su posición al respecto. Creemos que esa fue la verdadera consulta”.

Carlos Couso (Podemos-Ahal Dugu) ha asegurado que este proyecto “no encaja en nuestra idea de desarrollo económico. No estamos a favor de las viejas prácticas de recalificación de terrenos rústicos para embarcarse en trazados de dudosa viabilidad y fuerte impacto ambiental. El PSIS no es más que un mecanismo antidemocrático ideado para sortear la voluntad de la ciudadanía. En casos como este, un gobierno del cambio lo que debe hacer es activar un proceso participativo que concluya con una votación final vinculante. Lo demás es propio de otras épocas y otras gobernanzas”.

Guzmán Garmendia (PSN) ha transmitido la conformidad de su grupo con la estructura de un proyecto que interpretan como “una buena opción de desarrollo económico para la zona, dentro de parámetros sostenibles”.

En esa misma línea, Ana Beltrán (PPN) ha destacado el potencial económico de un proyecto de desarrollo que “traerá puestos de trabajo y mucha actividad. No creo que ahora mismo haya muchas inversiones de este tipo por 26 millones. No entendemos la oposición de Bildu, es un plan importante, de gran alcance, que además cuenta con el apoyo de la mayoría social y política”.

"CONSULTA PARA DESATASCAR EL PROYECTO"

Marisa de Simón (Izquierda-Ezkerra) ha expresado su oposición a “este desarrollo urbanístico, que no es más que un pelotazo desproporcionado, falto de consenso e incompatible con un desarrollo territorial sostenible. Aquí lo que procede es realizar una consulta ciudadana, es la única forma de desatascar el conflicto, es el pueblo el que tiene que tomar la decisión. Lo vamos a plantear. El PSIS es una figura innecesaria en la mayoría de los casos y mal utilizada. Desde el punto de vista económico, la viabilidad de este planeamiento es dudosa”. 

Desde el Ayuntamiento, Rubén Ciganda, concejal de Geroa Bai, ha tachado de “inaceptable que se esté trasladando la imagen de que Baztán y Lekaroz están en contra del proyecto, cuando el resultado de las municipales, tras un intenso debate en campaña, arrojó un apoyo mayoritario. Es un proyecto sostenible que redundará en la expansión de la marca Baztán a través del turismo. No se pueden dejar las decisiones de los baztaneses en manos de los grupos de presión. Las competencias urbanísticas son del Ayuntamiento de Baztán, no del Batzarre de Lekaroz”.

Florentino Goñi, concejal de Izquierda-Ezkerra, entiende que “con la cantidad de viviendas viejas y rehabilitables que hay en Baztán no procede un proyecto con semejante parque urbanístico. Estábamos a favor del campo de golf, pero no de esto”.
 


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