PAMPLONA

Pamplona reconoce con una plaza y una calle la trayectoria de dos navarras pioneras en el campo de la Química

El acuerdo lo ha adoptado el ayuntamiento de la capital navarra coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Concepción Zuasti (izquierda) y Dorotea Barnés (derecha), mujeres navarra pioneras en Quimíca que tendrán su reconocimiento en lugares públicos. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Concepción Zuasti (izquierda) y Dorotea Barnés (derecha), mujeres navarra pioneras en Quimíca que tendrán su reconocimiento en lugares públicos. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

Pamplona va a reconocer a dos mujeres navarras pioneras en el campo de la Química poniendo sus nombres a espacios públicos de la ciudad.

La pamplonesa Dorotea Barnés fue pionera española en Química, tanto en investigación como en docencia, y será reconocida con la calle junto al parque creado en el solar del antiguo matadero.

Concepción Zuasti, natural de Obanos, fue la primera navarra licenciada en Ciencias Químicas y primera mujer profesora de instituto en Navarra. Dará nombre a una de las plazas que se va a crear en el nuevo desarrollo urbanístico de la Chantrea.

El Ayuntamiento ha aprobado las dos denominaciones coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra cada año el 11 de febrero.

Este día es un recordatorio de que las mujeres y las niñas desempeñan un papel fundamental en las comunidades de ciencia y tecnología y que su participación debe fortalecerse.

La celebración está impulsada por la UNESCO y ONU-Mujeres, en colaboración con instituciones y socios de la sociedad civil que promueven el acceso y la participación de mujeres y niñas en la ciencia.

DOROTEA BARNÉS, ESPECIALISTA EN LA ESPECTROSCOPIA RAMAN

Dorotea Barnés González (Pamplona, 21 de diciembre de 1904-Fuengirola, 4 de agosto de 2003) fue doctora y catedrática de instituto y su trabajo se considera clave en la incorporación de técnicas como la espectroscopia Raman a los departamentos de Química de España.

Durante la guerra estuvo exiliada en Francia. Regresó a España en 1940, donde fue inhabilitada para la enseñanza y no volvió a investigar. Su padre, el catedrático de Historia Francisco Barnés, llegó a ser Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1933.

Compaginó sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid con su asistencia a la Sociedad Española de Física y Química, a los cursos del Laboratorio Foster de la Residencia de Señoritas de Madrid y a una estancia de dos años en Estados Unidos.

En 1928 viajó a Massachussetts, al Smith College, donde se especializó en el campo de las técnicas de análisis espectral, área en la que fue considerada una de las científicas más avanzadas.

Posteriormente, consiguió una segunda beca, algo difícil para una mujer como se remarca en sus biografías, para entrar en la Universidad de Yale e investigar sobre ácidos nucleicos de bacterias patógenas en el Sterling Chemistry Laboratory.

TRAS DOS AÑOS EN ESTADOS UNIDOS SIGUIÓ INVESTIGANDO EN AUSTRIA

En 1931, regresó a España y se licenció en Ciencias Químicas con premio extraordinario. Trabajó en el Instituto Nacional de Física y Química de Madrid y estuvo en Graz (Austria), para aprender la novedosa técnica de la espectroscopia Raman, publicando el primer estudio en español sobre ella.

Su reconocimiento como la mayor especialista española en espectroscopia le llegó en 1933 en el IX Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada. En 2018, fue incluida en la Tabla Periódica de las Científicas.

Sus biografías, recogen cómo, después de la Guerra Civil y su inhabilitación, nunca volvió a ejercer e, incluso, declaraciones suyas, en las que señala que su matrimonio le impidió seguir trabajando en el campo científico.

La calle que llevará el nombre de Dorotea Barnés, que hasta el momento formaba parte del trazado de la carretera de Estella, es la vía que conduce desde el barrio de San Jorge hasta el límite con la localidad de Orcoyen.

En ese punto enlaza con la recién estrenada pasarela peatonal que une Pamplona con Orcoyen, y el tráfico rodado encuentra una glorieta que conecta con la carretera PA-30. Precisamente sobre ese punto, donde finalizará la calle, es donde hace tan solo unas semanas se inauguró la pasarela peatonal que une Pamplona con Orkoien.

CONCEPCIÓN ZUASTI, LICENCIADA EN SALAMANCA CON PREMIO EXTRAORDINARIO

Concepción Zuasti Ferrández (Obanos, 19 de diciembre de 1905-San Sebastián, 23 de abril de 1955) obtuvo el grado de Bachiller en 1921 y la licenciatura en Químicas en 1927 en la Universidad de Salamanca con premio extraordinario, en unos años en los que el número de alumnas que había en la enseñanza secundaria oficial no llegaba a las 300 mujeres.

Como en el caso de Dorotea Barnés, sus hermanas también tuvieron estudios superiores: dos Magisterio y otra más Químicas.

Nada más licenciarse, Conchita Zuasti fue nombrada profesora auxiliar del Instituto de Pamplona en el que dio clases de Historia Natural, Fisiología y Agricultura, siendo la primera mujer en el claustro de profesores.

Realizó una estancia en el Laboratorio de Investigaciones Bioquímicas de la Facultad de Ciencias de Zaragoza sobre el Método Van Slyke y el nitrógeno amínico y acudió a la Universidad Internacional de Verano de Santander. Posteriormente, fue nombrada encargada de la Cátedra de Física y Química en el Instituto de Irún.

El inicio de la Guerra Civil le pilló en Madrid y tras un largo periplo consiguió volver a Irún, donde continuó dando clase hasta que fue sometida al final del conflicto a un proceso de depuración.

En el curso 1939/40 se incorporó al Instituto Peñaflorida de San Sebastián, en el que ejerció la docencia hasta su fallecimiento, excepto durante un año en que estuvo en el Instituto de Enseñanza Media de Mérida (Badajoz).

La plaza a la que dará nombre se encuentra junto a la calle Corella en la Chantrea, enfrente de las calles Torralba del Río y Cascante


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