PREMIUM  SOCIEDAD

Los avisos vecinales que el Ayuntamiento de Pamplona ignoró sobre la banda criminal asentada en Santa María la Real

Los vecinos se reunieron con los concejales Aritz Romeo, Armando Cuenca y Edurne Eguino, que llegaron a tacharles de "racistas" y "xenófobos".

Parte del material incautado a la banda rumana que robaba en empresas navarras y que se asentó ilegalmente en una parcela de Pamplona. NAVARRACOM
Parte del material incautado a la banda rumana que robaba en empresas navarras y que se asentó ilegalmente en una parcela de Pamplona. NAVARRACOM  

Los vecinos y comerciantes del barrio pamplonés de Santa María la Real se muestran indignados con el Ayuntamiento de Pamplona tras conocer el historial delictivo y las ayudas sociales que atesoraba la banda criminal desarticulada esta semana en Navarra tras robar en más de una treintena de empresas y que durante varios meses estuvieron viviendo en un asentamiento chabolista situado frente a sus casas y comercios.

Los residentes en la zona ya alertaron al Consistorio durante la primavera de 2016 de la criminalidad de este grupo de personas de origen rumano que se había instalado en un solar desocupado en la trasera del Club de Tenis de Pamplona.

La Asociación de Vecinos y Comerciantes del barrio de Santa María la Real, los representantes vecinales de algunos inmuebles de Lezkairu y el gerente del Club de Tenis mantuvieron una reunión con los concejales Armando Cuenca (Aranzadi-Podemos), responsable de Ecología Urbana, y Edurne Eguino (Izquierda-Ezkerra), de Bienestar Social.

En este encuentro, los afectados por el asentamiento explicaron a los representantes municipales que el descampado siempre había estado ocupado por moradores esporádicos pero que desde el verano de 2015 la actividad comenzó a ser más habitual hasta que el solar acabó llenándose de chabolas y convirtiéndose un centro de procesamiento de chatarra.

Tal y como advirtieron al Ayuntamiento, el grupo de ciudadanos rumanos que ocupó el solar privado mantenía un retén que vigilaba el asentamiento y la mayoría de sus miembros residía en pisos del mismo barrio de Santa María la Real.

Desde las viviendas de los vecinos afectados comprobaban cómo la banda se dedicaba a quemar chatarra en el solar, provocando frecuentes humaredas y fuerte olor a plástico quemado. Paralelamente, los residentes comenzaron a sufrir robos en la calle y los comercios. Para corroborar su versión de lo que ocurría realmente en el asentamiento, los vecinos presentaron fotos y vídeos.

LOS CONCEJALES LES TACHARON DE "RACISTAS"

Como recuerdan a día de hoy los vecinos, los concejales con los que se reunieron les tacharon de "racistas" y "xenófobos". Los ediles les aseguraron que la respuesta pasaba por hablar con los moradores del asentamiento y poner en marcha una solución habitacional para realojarles en pisos. A pesar de que eran conocedores de que se trabajaba ilegalmente con chatarra, uno de los concejales llegó a espetar a los vecinos que "de algo tienen que vivir". De hecho, el Consistorio llegó a instalar una letrina entre las chabolas para mejorar sus condiciones higienicosanitarias.

En un foro de barrio al que acudió el concejal de Seguridad Ciudadana, Aritz Romeo (EH Bildu) negó a los vecinos que hubiesen aumentado los robos en el barrio a pesar de los sucesos que sufrían los propios afectados. "No podemos decir que haya habido un incremento de la criminalidad en la zona y ni mucho menos en el caso de haber un incremento sería demostrable que sea como consecuencia de la actividad del asentamiento", explicó en aquel momento el responsable político de la Policía Municipal de Pamplona.

14 DETENIDOS POR UNA TREINTENA DE ROBOS

Esta semana la Policía Nacional y la Policía Foral detuvo a 14 personas, 10 hombres y 4 mujeres, por su relación con una treintena de robos en empresas de toda la Comunidad Foral para conseguir material susceptible de venderse en chatarrerías. De hecho, uno de los arrestados llegó a cobrar 46.000 euros de una chatarrería en un año y uno de sus golpes en Mutilva está valorado en hasta 600.000 euros.

Además, varios miembros de esta organización criminal residían actualmente en pisos de realojo del Gobierno de Navarra y cobraban la renta básica garantizada de los servicios sociales, con ingresos mínimos de 420 euros, mientras disfrutaban de acceso totalmente gratuito al sistema sanitario y educativo.

Desde la asociación Montes de Navarra, que agrupa a los vecinos y comerciales de Santa María la Real, se muestran indignados por los sucesivos avisos que hicieron llegar al Ayuntamiento de Pamplona respecto a esta banda criminal. "¿Cuántos robos se hubieran evitado en las empresas si se hubieran atendido nuestras denuncias?", se pregunta uno de los vecinos de la zona después de que el tiempo, tristemente, les diera la razón.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Los avisos vecinales que el Ayuntamiento de Pamplona ignoró sobre la banda criminal asentada en Santa María la Real