SOCIEDAD

El albergue Jesús y María de Pamplona, que acoge a personas sin hogar, está prácticamente al completo

Las peticiones de ayuda al Ayuntamiento han crecido un 60% en apenas un mes, lo que extrapolado al conjunto del año supone un incremento de gasto de alrededor de un millón de euros.

Visita de los representantes municipales al albergue Jesús y María de Pamplona - AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Visita de los representantes municipales al albergue Jesús y María de Pamplona - AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA  

El albergue municipal Jesús y María, ubicado en la calle Compañía de Pamplona, acoge en estos momentos a 34 personas, todas ellas transeúntes, que debido a la crisis sanitaria no pueden permanecer en las calles.

Aunque la cifra oscila casi a diario, lo cierto es que este recurso asistencial está prácticamente completo desde su apertura, el pasado 24 de marzo. Fue entonces cuando este albergue, cuyo público habitual son turistas y peregrinos que realizan el Camino de Santiago, reconvirtió sus funciones al abrigo de la normativa foral para acoger temporalmente a personas sin hogar y ayudar así a combatir la expansión del coronavirus Covid-19.

La alcaldesa en funciones de Pamplona, Ana Elizalde, ha visitado este miércoles las instalaciones para conocer el servicio que presta y las necesidades de los residentes. En la visita ha estado acompañada por María Caballero, concejala delegada de Servicios Sociales, Acción Comunitaria y Deporte, Olivia Elizari, directora de Servicios Sociales y Txus Labarga, responsable de Acogida del Ayuntamiento de Pamplona.

Este recurso en concreto está enfocado únicamente a personas de alta exclusión. Se trata de personas, en su mayoría hombres, que viven en las calles y pernoctan en espacios públicos, como cajeros, puentes o edificios abandonados.

El albergue, con 40 plazas, se habilitó para reforzar el actual albergue de transeúntes de Trinitarios, que había completado ya sus 40 plazas cuando se decretó el estado de alarma y las instrucciones de confinamiento y aislamiento social. En total, entre ambos recursos el Ayuntamiento dispone de 80 plazas para personas de alta exclusión, que pueden ampliarse si fuera necesario.

La Fundación Xilema, entidad sin ánimo de lucro, es la encargada de la gestión de estos espacios, dada su trayectoria en la atención y acompañamiento de personas en situación de máxima vulnerabilidad; y, entre ellas, las personas sin hogar. En conjunto, 20 profesionales trabajan día a día con estos usuarios, que cuentan con acompañamiento socioeducativo las 24 horas del día los 7 días de la semana.

MASCOTAS PERMITIDAS

Desde el Consistorio pamplonés han indicado que las personas sin hogar son un colectivo con sus propias peculiaridades que, habitualmente, suele rechazar servicios asistenciales y de alojamiento. Además, en algunos casos, al contar con mascotas, no pueden acceder a albergues o residencias.

Para evitar que esa sea la razón que les lleve a rechazar el alojamiento en los recursos municipales, en el albergue Jesús y María se van a instalar tres jaulas para perros. Realizadas por la Escuela Taller de Soldadura, se colocarán en el patio del inmueble. El albergue de Trinitarios ya venía contando con estos medios para poder acoger personas en exclusión acompañadas por animales.

El servicio de alojamiento que brinda el albergue Jesús y María se completa con el acceso de sus usuarios al comedor social municipal, que a raíz de la crisis sanitaria ha visto incrementado el número de comidas entregadas en un 30%.

Tras decretarse el estado de alarma, el Ayuntamiento de Pamplona puso en marcha toda una serie de recursos para tratar de paliar las necesidades de las personas y familias en riesgo de exclusión y con problemas de vivienda.

Además de los dos albergues para personas sin hogar, se ha habilitado la residencia del antiguo convento María Auxiliadora de la Txantrea como residencia para unidades familiares monoparentales.

En estos momentos, alberga a cinco familias, en total quince personas. El albergue cuenta con un equipo profesional integrado por 12 educadores municipales, que ofrecen acompañamiento a las familias las 24 horas del día.

Además, el Consistorio ha suscrito acuerdos con tres pensiones, todas ellas recogidas y acreditadas mediante orden foral, para acoger a familias con menores, parejas sin hijos o personas que han perdido la vivienda. En concreto, se están derivando estos casos a las pensiones Eslava, Leyre y Olga. En total, estos establecimientos han acogido a 31 personas, que en la mayoría de los casos recurren a este recurso de forma individual, si bien hay también cuatro unidades familiares.

Asimismo, se ha habilitado el albergue Paderborn, ubicado en la casa Iraizoz, como espacio de acogida para personas con necesidad de vivienda. No obstante, por el momento, no ha recibido ninguna derivación.

AYUDAS SOCIALES

Al igual que con los recursos asistenciales, con motivo de la expansión de la pandemia del coronavirus Covid-19, el Ayuntamiento ha reforzado también las ayudas sociales para tratar de paliar las graves consecuencias sanitarias, sociales y económicas que la pandemia está acarreando.

En este sentido, tras decretarse el estado de alarma, han aumentado considerablemente las solicitudes para el programa de ayudas de emergencia del Ayuntamiento, destinadas a cubrir gasto de alquiler de vivienda y alimentación, principalmente. Las peticiones han crecido un 60% en apenas un mes, lo que extrapolado al conjunto del año supone un incremento de gasto de alrededor de un millón de euros.


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El albergue Jesús y María de Pamplona, que acoge a personas sin hogar, está prácticamente al completo