PAMPLONA

4.000 kilómetros y 50 días de viaje en bici para salvar las vegas de los ríos

Los tres jóvenes que han protagonizado la aventura han recalado en Pamplona, que también se ha sumado a esta iniciativa de defensa de los ríos.

Álvaro Peña Rodríguez, Iván González Montes de Oca y Francisco José del Castillo  junto al concejal de Aranzadi Armando Cuenca.
Álvaro Peña Rodríguez, Iván González Montes de Oca y Francisco José del Castillo junto al concejal de Aranzadi Armando Cuenca.

Un grupo de jóvenes iniciaron el 12 de julio un viaje en bicicleta de 50 días y 4.000 kilómetros por España, Portugal y el sur de Francia para conocer de primera mano algunos de los territorios históricos agrarios más significativos de la Península Ibérica. Su objetivo, salvar la Vega de Granada y, por añadido, las demás vegas.

Este lunes llegaron a Pamplona, donde fueron testigos del trabajo realizado para recuperar las vegas del Arga, con todo el trabajo realizado en la Magdalena y Aranzadi. Para estos jóvenes, Pamplona es ejemplo de buen hacer, de vida sostenible y cuidado del suelo, y de promoción de la producción local y ecológica en las vegas de La Magdalena y Aranzadi.

El concejal delegado de Ecología Urbana y Movilidad, Armando Cuenca, recibió a los tres integrantes del grupo ‘Pedaladas por la Vega’, que forman parte de la iniciativa ‘VegaEduca’ y de la Plataforma Salvemos La Vega de Granada’. Con este encuentro, Pamplona ha querido sumarse a este movimiento en defensa de las vegas de los ríos, espacios singulares por sus características que están sometidos a la presión urbana. Se trata de un paisaje en declive y en progresiva desaparición.

Los objetivos de esta iniciativa son los de transmitir conocimientos de conservación del medio ambiente y del patrimonio cultural, promover y reivindicar el uso de energías limpias y renovables, conectar los territorios agrarios y culturales, y fomentar  prácticas agrícolas que no destruyan el planeta.

El grupo de jóvenes está integrado por Álvaro Peña Rodríguez, Iván González Montes de Oca, y Francisco José del Castillo. Los tres jóvenes, con edades comprendidas entre 19 y 22 años, partieron el 12 de julio de Granada con destino a Jaén. Han pasado por distintas localidades de Córdoba, Extremadura, se han adentrado en Portugal, han continuado por Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco antes de llegar a Pamplona. En cada etapa recorren una media de 60-70 kilómetros. Desde Pamplona partirán hacia Madrid y concluirán el viaje en Fuenlabrada.

LAS VEGAS PAMPLONESAS

Pamplona cuenta con dos espacios de vega, La Magdalena y Aranzadi, situados en dos meandros del Arga. Las huertas de La Magdalena, cultivadas desde hace generaciones, están situadas en fértiles meandros del Arga, a los pies del parque de la Media Luna. La Vuelta de Aranzadi, perteneciente al barrio de la Magdalena de Pamplona se encuentra comprendida entre el camino que parte de la calle el Vergel y sigue paralelo al Arga y al meandro, entre los puentes de Magdalena y de San Pedro.

La vega proporciona múltiples beneficios a la ciudad entre ellos la producción ecológica y local al alcance de los ciudadanos de Pamplona y de kilómetro cero. Desde el punto de vista ecológico, la absorción de CO2 que se produce en esta zona ayuda a disminuir la polución y a mejorar la calidad del aire de la ciudad. A esta disminución también contribuye la eliminación de la necesidad de transporte y de refrigeración de los productos de sus huertas, puesto que se consumen y se adquieren en los mercados de Pamplona, aumentando su autosuficiencia alimentaria. Por ser huertas ecológicas, no se utilizan productos químicos como fertilizantes, a lo que hay que añadir el ahorro en embalajes evitados.

Las vegas ayudan a mantener la biodiversidad de la Comarca, puesto que al ser zonas de menor presión urbana, son un hábitat menos degradado que permite la existencia de especies vegetales y animales como la garza, el martín pescador o la polla de agua.

Desde el punto de vista urbanístico es una zona multifuncional y autosostenible, con un alto valor paisajístico. Es lugar de paseo y ocio para los habitantes de Pamplona que pueden además ver de cerca una forma de vida tradicional y respetuosa con el medio ambiente. Conserva elementos, árboles y edificios catalogados, como Casa Irujo.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
4.000 kilómetros y 50 días de viaje en bici para salvar las vegas de los ríos