• miércoles, 29 de septiembre de 2021
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OSASUNA

Todo comenzó un 30 de diciembre de 1990 en el estadio Santiago Bernabéu

La primera victoria rojilla en Madrid (0-4) cambió la imagen de un equipo que fue cuarto en la liga y alcanzó la Uefa por segunda vez.

Partido Real Madrid - Osasuna.
Partido Real Madrid - Osasuna.

Hasta el 30 de diciembre de 1990 las visitas de Osasuna a la capital de España eran un trámite donde había que ofrecer una buena imagen y encajar una derrota "honrosa". Las "piscinas" de Butragueño y los arbitrajes escandalosos eran la tónica dominante de los partidos en el Bernabéu, que finalizaban casi siempre con un marcador en contra.

Las excepciones eran mínimas. En la primera jornada de la liga 1987-88 el equipo rojillo logró un esforzado empate (2-2) en Madrid, con Miguel Merino, el padre de Mikel, debutando con gol de cabeza. Curiosamente, su ficha no estaba en regla al llegar del Leganés, pero el Real Madrid no reclamó.

La historia de 0-4 en aquel domingo 30 de diciembre de 1990 comenzó el mismo domingo por la mañana, cuando el comité de competición no permitió que Hugo Sánchez jugara. Los periodistas se hospedaban en el mismo hotel de Osasuna (el Sanvy) y fueron los primeros que informaron al entrenador de Osasuna Pedro Mari Zabalza. Las palabras del técnico fueron premonitorias: "Uno que ya no nos puede marcar gol", aseguró con su gracejo habitual.

El comité de apelación decidió desestimar el recurso del Real Madrid en relación a la sanción de dos partidos, impuesta al delantero mexicano por el juez único del comité de competición por su conducta después del partido Barcelona - Real Madrid.

Llegó el momento del partido. Los primeros minutos fueron de acoso madridista con oportunidades para el rumano Hagy que el portero Roberto Santamaría salva con apuros. Una de ellas le obliga a despejar un balón en vaselina junto al larguero por los pelos.

Luego llegó el recital de Jan Urban marcando de cabeza en el minuto 17 tras un saque de esquina, y el disparo desde 35 metros que se cuela por la escuadra de Buyo en el minuto 36. Al descanso 0-2. En la reanudación, los navarros desplazados a Madrid no lo tenían claro del todo. La remontada era posible y el temor no era infundado por la experiencia acumulada.

Los rojillos apretaron en defensa y presionaron a tope al Madrid en el centro del campo. No hubo huecos en defensa y el rival poco a poco se desesperó. Las contras de los rojillos fueron definitivas. En los minutos 52 y 56 se decidió el partido. Primero fue Urban el que lanzó un tiro colocado raso fuera del alcance de Buyo y luego Íñigo Larráinzar el que se destapó con un chut raso y cruzado que pegó en la base del poste y entró en la portería blanca.

Cholo tuvo la gran oportunidad de marcar el 0-5 en otra contra, pero solo ante Buyo no fue capaz de regatearle a puerta vacía. La goleada pudo ser mayor ante un Madrid entregado y un público que silbó a su equipo y se fue del estadio muchos minutos antes del final del partido.

No obstante, no todo fueron alegrías. Tras el partido los ultra-sur arremetieron contra los coches con matrícula Navarra en el Paseo de la Castellana. El directivo Miguel Ezkurdia y el preparador físico Tasio del Arco sufrieron las iras de los radicales y sus vehículos quedaron con los cristales destrozados. El Real Madrid  les facilitó dos vehículos para que se desplazaran a pasar la nochevieja.

Por Osasuna jugaron Roberto, De Luis, Pepín, Castañeda, Martín González, Ibáñez, Íñigo Larráinzar, Martín Domínguez, Bustingorri, Urban y Ciganda. Por el Real Madrid jugaron Buyo, Chendo, Hierro, Sanchís, Solana, Michel, Aragón, Hagy, Villarroya, Butragueño y Losada.

Hubo un buen número de chistes tras el 0-4. El más conocido fue el nuevo prefijo para llamar a Madrid (04). El Sadar fue una gran fiesta al domingo siguiente con la visita del Espanyol. La afición acudió al campo con el pañuelo rojo de San Fermín y Urban resultó  decisivo, de nuevo, con un gol suyo para superar al equipo catalán.

La temporada fue histórica para los rojillos, que terminaron cuartos en la liga y alcanzaron la segunda Uefa. Pudieron finalizar terceros, pero el 3-3 del Real Madrid en Pamplona estropeó el tercer puesto después de colocarse 3-1 remontando un gol de Buragueño.


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Todo comenzó un 30 de diciembre de 1990 en el estadio Santiago Bernabéu