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El Nuevo Sadar: mismo espíritu y más confort para el socio en el proyecto de Victorino Vicente y DNA

La propuesta de la constructora navarra junto al prestigioso estudio de arquitectura renueva por completo el estadio y garantiza un campo protegido de lluvia y viento. 

Una de las vistas exteriores de El Nuevo Sadar, la propuesta de reforma planteada por la constructora Victorino Vicente y el estudio de arquitectura DNA para el estadio de Osasuna.
Una de las vistas exteriores de El Nuevo Sadar, la propuesta de reforma planteada por la constructora Victorino Vicente y el estudio de arquitectura DNA para el estadio de Osasuna.  

Los socios de Osasuna están llamados a partir del 18 de febrero a las urnas para seleccionar cuál de los cinco proyectos presentados para reformar el estadio de El Sadar es su preferido. Durante una semana podrán votar de manera telemática y el día 23 de forma presencial coincidiendo con el encuentro en casa ante el Zaragoza. 

La firma navarra Construcciones y Obras Victorino Vicente se ha aliado con el estudio de arquitectura DNA para dar forma a El Nuevo Sadar en un proyecto que propone mantener intacta la idiosincrasia del estadio rojillo y, a su vez, dotarlo de 5.000 nuevas localidades en un espacio envolvente y acogedor. 

David Magallón, Ignacio Díaz, José Coro, Victorino Vicente y Alejandro Vicente posan con un póster del proyecto para El Nuevo Sadar en las oficinas de la empresa constructora en Castejón. MIGUEL OSÉS

Esta propuesta surge después del apoyo incondicional de la empresa de Castejón con Osasuna, club al que lleva vinculado ya 6 temporadas completas como miembro de honor y actualmente como uno de sus principales patrocinadores. "Apostamos por Osasuna cuando nadie quería hacerlo, en unos momentos muy complicados", asegura Ignacio Díaz, director general de Victorino Vicente. "Este proyecto es la consecuencia de nuestra vinculación con el club". 

El Nuevo Sadar transforma por completo la imagen exterior e interior del estadio de Osasuna, que pasará a poder albergar hasta 23.516 espectadores, con más comodidad gracias al espacio que se ganará entre asiento y asiento. 

Todo el proyecto está encaminado a la comodidad del socio, que podrá disfrutar de una mejor espacio interior, más resguardado de las inclemencias del tiempo y con la misma esencia de siempre. "Los socios quieren que sea una estadio cerrado por las características del tiempo y que se siga manteniendo el mismo espíritu de El Sadar, muy cercano al campo y donde los rivales sufren esa presión ambiental, además de hacer un edificio que represente la grandeza de Osasuna siendo icónico", mantiene José Coro, del estudio de arquitectura DNA.

Victorino Vicente tiene ya experiencia en trabajos en el estadio, donde reformaron recientemente el vestíbulo de entrada, las nuevas zonas de televisión o los banquillos de los equipos. Se trata de una constructura puntera y con pasión por Osasuna. En su sede lucen las imágenes del cuadro rojillo y las distintas plantillas de las últimas temporadas. Sufren y animan como uno más cada domingo y esa afición es la que han trasladado ahora a su proyecto, porque conocen de primera mano qué es lo que el socio busca en el estadio. 


El proyecto de El Nuevo Sadar (puedes ver el vídeo sobre estas línas) se adapta en materia de seguridad a todas las normativas de La Liga, pero sobre todo se ha trabajado en las exigencias que los socios reclaman. "El estadio es envolvente, con confort, sin frialdad", destacan los responsable del proyecto, que también inciden en que el presupuesto es ajustado y que se han primado unos asuntos sobre otros para ceñirse al milímetro a las exigencias económicas. 

La clave de la propuesta constructiva radica en la continuidad en las gradas, en lugar de una doble grada superpuesta a la existente. "Creemos que de esta manera el estadio se mantiene completamente cerrado y protegido, además de permitir la continuidad de ambiente, para que no haya separación entre zonas y todos el mundo se sienta dentro del partido de igual manera, sin esa desconexión entre gradas que sí ocurren en otros estadios", asegura David Magallón, director del departamento de estudios de Victorino Vicente. 

La ampliación permitirá pasar de los 18.375 espectadores actuales a los 23.516 del proyecto, con la garantía de que todos estarán perfectamente cubiertos de lluvia y viento, incluidas 230 plazas para personas con movilidad reducida y sus acompañantes. 

La nueva forma envolvente y protegida permitirá sensaciones térmicas de hasta 4 grados más que la temperatura exterior.

Otro aspecto a destacar del proyecto son los 1.777 asientos en graderío sur denominados rail seat, dotados de un sistema antiavalancha, para esa zona donde a los aficionados les gusta más vivir el partido de pie mientras animan al equipo. 

Llama la atención en el proyecto el precioso exterior con un material de polímero que puede combinar al gusto de la afición y de los socios los colores del equipo. "Es completamente cerrada y en la fachada de acceso de vestuarios se podrá colocar una gran lona con patrocinadores o como el club disponga mejor". 

LOS TRABAJOS

Es importante destacar que este proyecto de El Nuevo Sadar garantiza que todos los trabajos se llevarán a cabo desde el exterior, sin tocar la parte interior del estadio, lo que permitiría mantener la actividad de la temporada con absoluta normalidad. 

"En ningún momento se va a tocar el césped durante todo el proceso. Sería un trabajo circular trabajando en la ampliación alrededor del campo, preparando la nueva estructura hasta el último momento, en el que se colocaría el nuevo cerramiento aprovechando, en este momento sí, el parón de verano entre temporadas", aseguran.

El tiempo estimado de ejecución de las obras sería de 20 meses

Gracias a este nuevo proyecto, la zona de aficionados visitantes tendrá accesos, baños y bares independientes, sin poder mezclarse con la afición local. También se van a ganerar nuevos espacios en los bajos del estadio, que el club podrá destinar a zona comercia, el museo de Osasuna, oficinas, etc. 

Victorino Vicente y DNA han apostado por que la inversión de 16 millones de euros redunde y se quede en Navarra, gracias a la economía circular. "Nos comprometemos a que las subcontratas y los suministros de material sean de la Comunidad foral, así como la contratación de personal, en el que se primará el perfil de personas de la construcción que lleven tiempo en el desempleo". Toda una apuesta por Osasuna y por Navarra. 

"Hemos planteado al club hacer un paseo de la fama, que cada puerta de acceso al estadio pueda tener el nombre de algún jugador importante en la historia de Osasuna o bien un hito deportivo destacado en los 100 años del club. Lo mismo pensamos sobre el museo de Osasuna, que es algo que tiene cabida en el nuevo estadio", explican los responsables del proyecto. 

Los socios podrán votar a El Nuevo Sadar, la propuesta de Victorino Vicente y el estudio de arquitectura DNA, entre el 18 y el 22 de febrero a través de internet y el día 22 de manera presencial antes del partido en Pamplona ante el Zaragoza. 

Toda la información del proyecto se puede seguir de manera puntual a través de las cuentas de Twitter, Facebook e Instagram que se han creado para divulgar el proyecto de El Nuevo Sadar.  Además, los interesados pueden solicitar más información en el local de Paseo Sarasare 4, de Pamplona (foto inferior), o en las instalaciones de la empresa en Castejón, donde se les ofrece la posibilidad de votar. 

Puedes consultar aquí un resumen en imágenes del proyecto de El Nuevo Sadar. 

Puedes ver aquí también la presentación completa ante los socios de los responsables del proyecto: 


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