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Barkos y Bildu intentaron que Osasuna desapareciera: el cinismo del nacionalismo vasco en el ascenso rojillo

Tanto Geroa Bai como Bildu votaron en contra de la Ley Osasuna de 2014 que salvó al club del concurso de acreedores y el descenso administrativo. 

La presidenta del Gobierno de Navarra Uxue Barkos, este martes durante la recepción a Osasuna en el Palacio de Navarra. EFE.
La presidenta del Gobierno de Navarra Uxue Barkos, este martes durante la recepción a Osasuna en el Palacio de Navarra. EFE.  

Cinismo e hipocresía al cuadrado. El PNV (Geroa Bai) y Bildu apostaron por la desaparición de Osasuna en 2014, cuando se negaron a apoyar en el Parlamento la ley que salvó al club del concurso de acreedores, su liquidación y su descenso administrativo. 

Sólo UPN, PSN y PP apostaron por auxiliar al club rojillo en su peor momento, mientras los partidos nacionalistas dirigidos desde Bilbao preferían favorecer al Athletic con su expansión por Navarra si hubieran conseguido que la ley no hubiera salido adelante y el éxito de su propósito: acabar con Osasuna

Este martes, tanto Uxue Barkos como Joseba Asirón han recibido sonrientes al equipo tras su ascenso. Lo han hecho en plena campaña electoral y tratando de apropiarse de un éxito que ellos no quisieron para el club, deseaban su muerte deportiva y con ella el fin de una historia centenaria orgullo de Navarra

La ahora presidenta era diputada de Geroa Bai en 2014 y ya candidata a la presidencia de Navarra. En ese momento dirigió la operación nacionalista en la que se ordenó que Osasuna desapareciera para cumplir los anhelos del Euzkadi Buru Batzarra (PNV) desde Bilbao. 

Manu Ayerdi, ahora vicepresidente del Gobierno, y Patxi Leuza, ahora candidato al Ayuntamiento de Pamplona, se encargaron de intentar en el Parlamento que la Ley Osasuna no saliera adelante y el club pudiera desaparecer para siempre. En juego estaba la supremacía del Athletic de Bilbao y su implantación en Navarra. 

La Izquierda Unida de José Miguel Nuin también apostó por acabar con Osasuna. Entre todos hubieran privado a Navarra y a Pamplona de cumplir los 100 años y de los dos ascensos que se han producido en estos años desde que Luis Sabalza llegó a la presidencia, uno con Martín y otro con Jagoba Arrasate. 

Osasuna estaba al borde de la desaparición tras la nefasta gestión de Patxi Izco y Archanco, todavía con cuentas pendientes con la justicia. Su deuda ascendía a 70 millones de euros, de los que 53 lo eran con la Hacienda de Navarra

Desde entonces, Osasuna ha saneado sus cuentas, ha devuelto ya prácticamente la totalidad del dinero adeudado con Hacienda y planea ya incluso la reforma del estadio en su nueva incursión a Primera División gracias a la brillante gestión de Luis Sabalza y su directiva. 

Con aquella Ley se probó también un necesario aval de 4 millones de euros que permitió al club conseguir acometer los pagos y deudas que eran prioritarios, mantener la categoría y volver a la máxima categoría. 

Tras intentar machacar al club y acabar con él, Barkos ha dicho este martes: "Osasuna es un equipo cuyos colores unen al conjunto de la sociedad navarra en torno a un sentimiento de orgulllo y pertenencia compartido".

Parece que hace unos años, Osasuna le importaba menos. 

EL DEBATE PARLAMENTARIO

José Mª Esparza, comentarista de este medio, recordó lo vivido en el debate parlamentario con la Ley Osasuna en una crónica con motivo del ascenso de 2016. Por su interés reproducimos a continuación parte de aquella la reflexión que, tras un segundo ascenso, cobra todavía más importancia. 

"Gracias a aquella Ley, Osasuna reestructuró la deuda, convocó elecciones, aguantó y aguanta el varapalo judicial, trazó su plan de viabilidad, ha cumplido escrupulosamente con Hacienda el último año (12 o 13 millones) y pagará otros 25 millones el próximo. Los navarros felices con Osasuna; la Hacienda Foral, encantada. Evidentemente, la Ley mereció la pena. 

Es preciso recordar que Osasuna ofreció el texto a todos y cada uno de los grupos, y cada cual actuó según quiso. A favor lo hicieron UPN y PSN, que articularon la iniciativa parlamentaria a la que también se unió el PP.

En contra se posicionaron Geroa BaiBilduAralar, e IU. Los argumentos esgrimidos por los cuatro, con mayor o menor virulencia, coinciden básicamente en denunciar un trato privilegiado favorable a Osasuna con respecto a otros contribuyentes (especialmente desahuciados y empresas en crisis), ilegalidad (interpretando un ambiguo informe jurídico del Parlamento), ayuda de Estado (un ‘anónimo’ la denunció a Bruselas), y ausencia de un plan de viabilidad por parte del club, así como de una comisión investigadora gubernamental.

Los cuatro argumentos se han desvanecido ante la fuerza de los hechos: Osasuna ha sido investigado hasta la saciedad (ningún club se ha desnudado como él, ni tiene hoy los mismos mecanismos de control), ha presentado su plan de viabilidad, Bruselas aprobó la  Ley y nadie ha dictaminado ilegalidad alguna. (...).

Quedó diáfano que en el debate parlamentario Osasuna les importaba muy relativamente, y le habrían dejado morir encantados a costa de hundir más a UPN. Afortunadamente, los partidarios de ayudar a Osasuna no desfallecieron. “Queremos que Osasuna siga adelante. Si desaparece no cobra nadie, pero es que además desaparece” argumentó García Adanero (UPN). “Con esta Ley Osasuna seguirá existiendo, irá pagando sus deudas, y esperamos que más pronto que tarde a través de sus triunfos deportivos” pronóstico Roberto Jiménez (PSN). Bingo. “No queremos salvar a Osasuna porque sí. Esta ley de reestructuración de la deuda garantiza el pago íntegro de la misma, íntegro” añadió Amaya Zarranz (PP).

El parlamentario Bikendi Barea (Bildu) basó su negativa en la seguridad de que Europa echaría la Ley abajo, comparó a Osasuna con Julián y María, una pareja de desahuciados, y “en la responsabilidad política”. Pidió la retirada de la Ley “por el bien del Parlamento, por el bien de la ciudadanía navarra, y sobre todo por el bien de Osasuna, porque esto no tiene un pase”, concluyó. Demoledor. Menos mal que nadie le hizo caso a excepción de Patxi Zabaleta(Aralar, hoy también en Bildu), quien aseguró lo mismo al comenzar pidiendo la retirada. “Que no sirve. Esta Ley no vale. No es necesaria”, afirmó en varios momentos. “Con esta Ley ustedes van a perjudicar a Osasuna, pero sobre todo van a perjudicar a este Parlamento”, concluyó con dotes proféticas.

Quien más agusto se despachó fue Txema Mauleón (IU). Comparó la Ley propuesta por Osasuna con un símil futbolístico: “el árbitro y el rival están comprados y el graderío dice: tongo, tongo, manos arriba esto es un atraco. Y por si acaso, han dejado ustedes todo el marrón dentro del vestuario y su única estrategia es un clásico osasunista: patadón para arriba y a esperar a que entre una carambola”, dijo tan ancho. Y se vino arriba: “Esta es la mayor irresponsabilidad que se va a cometer desde que este Parlamento es democrático”, espetó.

Aún le quedaron arrestos para, so pena de no encontrar un inversor fuerte (es decir, convertir al club en una SAD), mandar a Osasuna a un concurso de acreedores que llevara a los socios “a montar un club prácticamente con el mismo nombre”, es decir, a su desaparición, como sucedió, apuntó el ocurrente parlamentario, con MálagaLogroñésCompostelaBurgos o Salamanca.

Queda un último asunto. En aquel debate, la oposición masacró a UPN acusándole de trato de favor a Osasuna  por parte del Gobierno. En la respuesta García Adanero fue contundente: “El PSN ha presentado una enmienda, que apoyamos, que pide una auditoria de Comptos de toda la acción del Gobierno en este tema. No tenemos ningún problema”. Contra todo pronóstico, el Gobierno actual, el cuatripartito, no ha entrado en este tema con el CNI que se montó a costa del erario público, quizás porque se le volvería en contra. Por contra, es preciso valorar el silencio de la anterior titular de Hacienda, Lourdes Goicoechea, pese a tragar sapos y culebras, siempre las mismas monsergas, sabedora de que igual habría que señalar de aquellas dejaciones a otras áreas del departamento. Vaya usted a saber. Alguna tanto y tan bien sirvió a la entonces oposición y hoy cuatripartido.

Una vez más, la victoria tiene muchos padres y la derrota se quiere quedar huérfana.

En fin, Osasuna ha vuelto a Primera y eso es lo importante". 


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