POLÍTICA

Pedro Sánchez acepta negociar con Urkullu convertir en oficial a la selección vasca de fútbol

Los dos mandatarios han acordado acelerar el traspaso de las competencias de prisiones, algo que el nacionalismo necesita para el trato de favor a los asesinos de ETA. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d) y el lehendakari, Iñigo Urkullu, conversan durante la reunión mantenida en el Palacio de la Moncloa, en Madrid. EFE/Ballesteros
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d) y el lehendakari, Iñigo Urkullu, conversan durante la reunión mantenida en el Palacio de la Moncloa, en Madrid. EFE/Ballesteros

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Íñigo Urkullu, han ratificado que en marzo se traspasará la gestión de los centros penitenciarios.

Asimismo, el lehendakari ha obtenido el compromiso de Sánchez de que se agilizarán encuentros bilaterales entre los departamentos competentes en tramitar asuntos pendientes, como la oficialidad de las selecciones vascas como la de fútbol. 

Esta es uno de los grandes anhelos del nacionalismo vasco, que busca así llevar al terreno del deporte su independencia de España, país contra el que podrían competir si se aceptara su petición. 

De hecho, hace unas semanas responsables del Gobierno del PNV con el PSE presentaron ante la FIFA y la UEFA su solicitud para que el País Vasco tenga su propia selección, algo que Pedro Sánchez y el PSOE no descartan y aceptar negociar.

Hay que recordar que esta selección vasca incluye a jugadores navarros, a los que se ha convocado en ocasiones para los partidos amistosos que ha disputado la selección. 

La resolución aprobada "con carácter de urgencia" de algunas de esas transferencias pendientes ocupó gran parte de la reunión mantenida por ambos en el Palacio de la Moncloa, la primera desde junio de 2018 y que se alargó durante dos horas.

Moncloa ha asegurado en un comunicado que el encuentro se desarrolló en un clima de plena colaboración institucional, mientras que el Gobierno vasco señaló en otra nota que ha sido cordial y fructífero y ha servido para reforzar la relación bilateral entre el Ejecutivo central y el PNV, uno de sus socios prioritarios.

Ha habido coincidencia para impulsar el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika y el autogobierno vasco, con el compromiso de impulsar el calendario de traspaso de las transferencias previstas.

Al respecto, el Gobierno vasco ha precisado que ese cronograma incluye para marzo cinco transferencias, entre ellas la gestión de las prisiones, algo que interesa en especial para controlar la situación de los presos asesinos de ETA. 

De esta forma han ratificado el pacto al que llegaron las dos administraciones el pasado mes de octubre en relación con esta transferencia.

También está previsto que en marzo se completen otras cuatro: el transporte por carretera, la asignación del ISSN-ISBN, la ordenación y gestión del litoral y el ingreso mínimo vital.

Además, los dos dirigentes han compartido la necesidad de superar la etapa de confrontación política en el ámbito del Estado y propiciar un escenario de diálogo y acuerdo.

Han compartido asimismo la prioridad de responder con eficacia a la crisis sanitaria y contribuir a superar la crisis económica y de empleo, según las mismas fuentes.

No obstante, en cuanto a la gestión de la pandemia, el lehendakari ha planteado la necesidad de ampliar la capacidad de las autonomías en la toma de decisiones para luchar "de la forma más eficaz" y evitar la judicialización de las decisiones de los gobiernos regionales.

Y ha incidido especialmente Urkullu en la pertinencia de adelantar el llamado "toque de queda" a las 20:00 horas, en la línea de lo establecido en otros países europeos, aunque ninguno de los dos gobiernos ha desvelado la posición que Sánchez ha trasladado al respecto.

Moncloa sólo señala que se ha reafirmado la voluntad de cooperar desde la máxima lealtad institucional y con pleno respeto al ámbito competencial de las respectivas administraciones.

En cuanto a la gestión de lo fondos europeos asegura que han compartido su apuesta por fomentar la participación de la iniciativa privada en la gestión de una estrategia basada en la digitalización, la transición ecológica de la economía, la cohesión social y territorial y una perspectiva abiertamente feminista.

Al respecto, según el Gobierno vasco, Urkullu ha pedido que se aplique el mecanismo de gestión multinivel que se utiliza para los fondos Feder para la gestión del fondo europeo de recuperación, ya que entiende que se ha demostrado eficaz en los últimos cuatro años.

La Lehendakaritza ha insistido en el reforzamiento de la relación bilateral que ha permitido este encuentro y ha remarcado que el PNV y el PSE gobiernan juntos en Euskadi y que, además, el Gobierno cuenta con el PNV "como uno de sus socios preferentes desde la investidura y es un apoyo fundamental en el Congreso".

La anterior visita del lehendakari a la Moncloa tuvo lugar el 25 de junio de 2018, cuando Sánchez abrió con él la ronda de contactos con los jefes de Gobierno autonómicos tras su llegada al Gobierno con la moción de censura de Mariano Rajoy.

En aquella ocasión, Sánchez y el lehendakari pactaron crear dos comisiones bilaterales, una para acercar presos etarras a cárceles vascas -aunque no a corto plazo- y otra para el traspaso de las 37 competencias pendientes en el Estatuto de Gernika.

Aquel encuentro duró casi dos horas y Urkullu dio por abierta la puerta a un "diálogo institucional permanente" con el Gobierno de España y a una nueva relación de "confianza y lealtad". 


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