• martes, 28 de septiembre de 2021
  • Actualizado 16:09

 

 
 

NOCHEVIEJA

La puerta del Sol se blindó y limitó su aforo por primera vez para recibir el Año Nuevo

Los asistentes fueron contados por voluntarios de Protección Civil y después fueron inspeccionados por agentes de Policía.

Campanadas en Sol.
Campanadas en la puerta del Sol para recibir al 2016.

Por primera vez desde que el reloj de la Puerta del Sol da la bienvenida al nuevo año, la plaza madrileña limióa su aforo, a 25.000 personas, que pasaron un riguroso control de seguridad, que coincidió con una alerta internacional por terrorismo.

Quienes adelantaron su bienvenida al nuevo año con las tradicionales 'preuvas' en Sol ya vivieron la nueva experiencia de ser "contados" uno a uno a medida que accedían a la céntrica plaza, conteo que se repetió desde las nueve de la tarde para quienes, ya sí, disfrutaron del cambio de año bajo el reloj.

Como el miércoles, a las nueve de la tarde la policía desalojó Sol, a esas horas siempre muy concurrido, e inmediatamente después comenzó a dejar pasar a los ciudadanos, que fueron contados por voluntarios de Protección Civil, y después fueron inspeccionados por agentes de Policía Nacional y Municipal, que registraron bolsas, mochilas y bolsos y realizaron cacheos corporales.

Sólo se pudo acceder por cuatro puntos: las calles Alcalá, Carrera de San Jerónimo, Arenal y Mayor, mientras que el resto de calles que desembocan en Sol (Carretas, Correo, Preciados, Carmen y Montera) permanecían cortadas desde las nueve hasta después de las campanadas, ya que estaban previstas como vías de evacuación.

Hubo, además, un segundo cinturón de seguridad, con cortes de tráfico y peatonales en las calles Tahora de las Descalzas, Maestro Victoria, Preciados, Carmen Rompelanzas, Salud, plaza del Carmen, Montera, Aduana, Victoria, Espoz y Mina, Carretas, Bolsa, Esparteros y Postas.

Todo para garantizar la seguridad de una noche en la que otros países europeos también estuvieron reforzando las medidas de control ante laamenaza de atentados yihadistas, como el que se ha evitado esta semana en Bruselas, planeado para Nochevieja..

Estaba prohibido acceder a Sol con petardos o bengalas, además de otros elementos que puedan resultar peligrosos y que ya se retiraban otros años, como botellas, vasos de cristal y objetos contundentes.

Un total de seiscientos efectivos, entre policías municipales y nacionales, bomberos, SAMUR y miembros del Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) estuvieron desplegados en Sol para que todo transcurra con normalidad.

Aunque las medidas de seguridad sean excepcionales, lo que no cambió es el ánimo de quienes decidieron desafiar al frío y comerse las uvas bajo el reloj..


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La puerta del Sol se blindó y limitó su aforo por primera vez para recibir el Año Nuevo